El Gobierno respalda a Contreras, en el foco del caso Koldo por una obra en Monforte

El secretario de Estado de Transportes sostiene que "se están vertiendo insidias" sobre el presidente de Adif 
Koldo García. SERGIO PÉREZ (EFE)
photo_camera Koldo García. SERGIO PÉREZ (EFE)

El Gobierno cierra filas con el presidente de Adif, Ángel Contreras, tras trascender que está siendo investigado en el marco del caso Koldo en relación con una obra en un tramo entre Monforte y Lugo

Este jueves, el secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, ha respaldado a Contreras. "Se están vertiendo insidias e insinuaciones", dijo, antes de sostener que no está investigado en ningún procedimiento judicial. 

El número 2 del ministro Óscar Puente ha pedido respetar "el prestigio y el honor de algunas personas". 

Santano ha indicado que la única realidad es que su nombre aparece "en una conversación telefónica porque alguien quería hablar con él de algo, pero que ese encuentro no se produjo", en el marco de las investigaciones por el caso Koldo. 

¿Por qué está en el foco del caso Koldo Ángel Contreras?

La Uco dice que Koldo García intentó reunirse con el presidente de Adif por una obra en un tramo entre Monforte y Lugo.

La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil sostiene que el exasesor de José Luis Ábalos trató de reunirse con el actual presidente de Adif porque el empresario Daniel Fernández le pidió que ejerciese "su influencia para la adjudicación de un nuevo contrato ligado" a uno previamente adjudicado por el ente público.

En concreto, se trataba de la ejecución de unas obras en la infraestructura de un tramo entre Monforte y Lugo.

Los investigadores no especifican en su informe si el exasesor de Ábalos y Contreras llegaron finalmente a mantener algún encuentro. Koldo García fue detenido el pasado 20 de febrero, y el mismo fue puesto en libertad el día 22 después de negarse a declarar ante el juez Ismael Moreno.

¿Quién es Koldo García y qué vínculos tiene con Lugo?

Koldo García Izaguirre, quien da nombre al mediático caso que investiga mordidas en contratos durante lo peor de la pandemia y en el que podrían estar implicados multitud de cargos políticos, tiene vínculos con la provincia de Lugo: fue empleado de una empresa de la que era socio un monfortino.

Según fuentes contactadas por este diario, García Izaguirre y su hermano Joseba trabajaron durante la década de los noventa como vigilantes de seguridad en distintas delegaciones de la empresa Serramar, de la que era gerente el monfortino Carlos Somoza; pero en el 2002 fueron despedidos de la firma al constatarse la existencia de irregularidades económicas en las que, presuntamente, ambos estaban implicados.