Las fiestas de Monforte echaron el cierre

El concierto de Luz Casal y los fuegos artificiales de agua, lanzados desde el río Cabe, pusieron la guinda a los festejos
► Las patronales de este año fueron de las más concurridas, pero algunos hosteleros señalan que hubo gasto contenido
Luz Casal en concierto. SUSO MONTERO
photo_camera Luz Casal en concierto. SUSO MONTERO

Terminaron las fiestas y es tiempo de hacer balance, mientras la rutina poco a poco se apodera otra vez de Monforte. Fueron días de calles concurridas, conciertos, actividades para los más pequeños y fuegos artificiales. Los últimos, los llamados de agua, lanzados desde el río.

Una gran cantidad de público rodeó el Cabe. A una orilla y otra, por el paseo y en el puente medieval, la gente se acomodó para disfrutar de una tirada que ilumina uno de los parajes más emblemáticos de Monforte.

La marabunta de personas se dirigió a continuación hacia la explanada de A Compañía para disfrutar del último gran directo. Luz Casal empezó puntual y con cientos de testigos. La célebre cantante regresaba a Monforte después de muchos años y había ganas de volver a verla.

                      Luz Casal en concierto (arriba a la izquierda), pasacalles del grupo de batucada de Os Xograres de Lemos (debajo) y los fuegos artificiales de agua.
Fuegos artificiales. SUSO MONTERO

La artista de Boimorto recogió el testigo de la orquesta Ritmo Joven, que empezó y terminó la última verbena a los pies del colegio del Cardenal en otra noche repleta de asistentes. En este caso, no tantos alargaron la madrugada. El día siguiente era laborable, por lo que muchos se recogieron antes que en jornadas anteriores.

La última tarde estuvo igualmente movida. O Mago Paco y N+1 ofrecieron sus espectáculos infantiles de magia, clown, danza y acrobacias aéreas en la Praza de España. Por su parte, el grupo de batucada de Os Xograres de Lemos participó en un pasacalles.

Valoración

Casi todos en Monforte coinciden en señalar que esta edición de las fiestas fue de las que más asistentes atrajo. Las patronales, unidas al auge que tiene de por sí la Ribeira Sacra, provocaron llenos en calles y locales de hostelería. Encontrar donde estacionar el coche o una mesa para cenar era un ejercicio de paciencia, de asumir que tocaría esperar.

Sin embargo, algunos hosteleros consultados por este diario afirmaron que el gasto fue, en muchos casos, contenido. Hubo gente, pero no un consumo especialmente elevado.

Ante esa situación, propietarios de diversos establecimientos optaron por un cambio de política. En Monforte, como en tantos otros sitios, es habitual degustar la tapa que se ofrece con cada consumición y pagar en caso de pedir otro bocado sin bebida a mayores.

Durante las fiestas, algunos locales optaron por subir el precio de esa tapa pedida sin consumición. En otros simplemente limitaron el servicio. Sin bebida, no se ponía comida.

Son algunos cambios que se percibieron en seis días que no fueron como los habituales en la ciudad del río Cabe. Ahora volverá la normalidad tras unas jornadas plagadas de actividades, que contaron con la aprobación general del público. Tanto vecinos como visitantes quedaron contentos.

Pasacalles del grupo de batucada de Os Xograres de Lemos. SUSO MONTERO
Pasacalles del grupo de batucada de Os Xograres de Lemos. SUSO MONTERO

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