El boom de las viviendas turísticas llega a la Ribeira Sacra con casi 70 casas en 2018

Los propietarios encontraron en este tipo de alquileres un recurso económico y una salida para las residencias que estaban cerradas

Casa da Figueiras, en Carballedo. TOÑO PARGA
photo_camera Casa da Figueiras, en Carballedo. TOÑO PARGA

La Ribeira Sacra es un destino turístico en plena expansión y ello abre la puerta a diferentes tipos de negocio poco habituales en la comarca. Hasta no hace mucho, cuando un cliente quería alojarse en la zona buscaba hoteles, paradores, balnearios, casas de turismo rural, pensiones o albergues, pero ahora a la lista hay que sumar las viviendas turísticas (VT) o de uso turístico (VUT) que se multiplican día a día. Según los datos que constan en el Reat (Registro de Empresas y Actividades Turísticas) en lo que va de 2018 se dieron de alta en la Ribeira Sacra (tanto en la parte de Lugo como en la de Ourense) un total de 68 viviendas turísticas o de uso turístico y antes de este año apenas se contaba con una decena de alojamientos de este tipo.

Se trata de viviendas de particulares que se ponen a disposición de terceros por periodos cortos de tiempo para uso vacacional a cambio de una contraprestación económica. En ningún caso los alojamientos pueden ser usados por más de 30 días seguidos y tienen que estar dados de alta en el pertinente registro, reunir las condiciones de habitabilidad y cumplir una serie de requisitos de cara al cliente.

Las viviendas turísticas (VT) son casas unifamiliares aisladas que como máximo pueden alojar a diez personas. Las de uso turístico (VUT) pueden ser pisos o apartamentos en edificios residenciales ubicados preferentemente en suelo urbano. En el caso de estar en suelo rústico, deben contar con una autorización específica.

La existencia de segundas viviendas en propiedad a las que no se les daba ningún uso, la necesidad de completar los ingresos familiares, la falta de plazas de alojamiento en la Ribeira Sacra y el éxito de plataformas digitales específicas que facilitan los contactos entre propietarios y clientes (Airbnb, Booking, Expedia...) son algunos de los motivos que explican el boom de este tipo de casas.

Lo que hay que garantizar es que se ajuste a la legalidad y que se trate de un mercado totalmente regulado

REGULACIÓN. La Xunta de Galicia aprobó en enero de 2017 un decreto que amplia una ley del año 2011 en la que ya se regulaban los apartamentos y viviendas turísticas. El nuevo decreto incluye las viviendas de uso turístico y profundiza en las diferencias y en los requisitos que se han de cumplir en cada uno de los tres tipos de alojamientos así como los registros, los impuestos, los derechos y deberes de propietarios e inquilinos para cada caso.

Esta regularización hizo aflorar muchas viviendas en toda la comunidad que estaban dedicándose al turismo sin registrarse, pero en el caso de la Ribeira Sacra se trata de alojamientos de nueva creación en el 95% de los casos, según las fuentes consultadas.

LOS CLIENTES. Para los clientes, según se desprende de los comentarios que dejan en las plataformas de alquiler, las VT son una forma de alojamiento en la mayoría de los casos más económica que las alternativas convencionales y que ofrece cierta intimidad y comodidad especialmente a las personas que viajan en grupos, familias o con niños.

La flexibilidad en los horarios, la privacidad, la posibilidad de reunir a grupos, la organización de comidas y el espacio son algunos de los factores que valoran los usuarios de este tipo de hospedajes.

OTROS SECTORES. El incremento de las viviendas turísticas es insólito en la Ribeira Sacra pero el crecimiento del sector turístico afecta también, aunque no de manera tan abultada, a otros negocios.

El consorcio de turismo lleva un registro de las empresas que se crean cada año. El documento es orientativo porque la participación de las firmas es voluntaria, pero desde el pasado mes de diciembre se dieron de alta cuatro restaurantes, un museo, una empresa de servicios (Turisa Galicia) y nueve alojamientos. Dentro de estos nueve, ocho son viviendas turísticas y el otro es una casa de turismo rural.

Alexandra Seara, gerente del consorcio de turismo, explica que el crecimiento del sector se aprecia tanto en el número de empresas como en la diversificación de la actividad. "Ata fai pouco a oferta limitábase a aloxamentos convencionais, restauración e as empresas vinculadas aos catamaráns, pero agora temos alternativas de moi diverso tipo e con enfoques moi novidosos", explica.

En cuanto al fenómeno de las viviendas turísticas, es algo difícil de cuantificar el nivel de desarrollo al que puede llegar, pero se trata de un práctica muy habitual en las zonas turísticas y que se implantará en la Ribeira Sacra conforme el sector se vaya estabilizando.

Lo que hay que garantizar es que se ajuste a la legalidad y que se trate de un mercado totalmente regulado.

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