Amedo, tradición y talento femenino

La bodega chantadesa nació en 1997 con la unión de viticultores muy experimentados a los que Lorena Gay dio el relevo
Lorena Gay, con los vinos de Adegas Amedo. M.P.
photo_camera Lorena Gay, con los vinos de Adegas Amedo. M.P.

La historia de la chantadesa Adegas Amedo corre, en cierto modo, paralela a la propia denominación de origen Ribeira Sacra. La bodega nació oficialmente en el año 1997 fruto de la unión de un grupo de familiares y amigos que llevaban años haciendo vino juntos. Es el caso de dos de sus fundadores José Faustino Gay Moure (Pepe do Gaio) y José María Gómez Tojeiro (Chemari).

La fundación de Amedo sirvió para llevar al mercado, con etiqueta y con los pertinentes controles, ese vino que se cultivaba de manera tradicional en las riberas del Miño y que con el paso del tiempo fue puliendo detalles, ganando en elegancia, en matices y, en definitiva, en nombre.

La sabiduría de los socios fundadores y lo que ellos aprendieron de sus propios antepasados hizo realidad la bodega, pero en la personalidad de Amedo hay otro nombre propio, el de Lorena Gay. Ella es ahora la "adegueira" de la firma chantadesa, pero su camino no fue fácil, aunque Lorena le reste importancia e insista que en que "eu son o que herdei do meu avó e do meu pai, dos Pepe do Gaio".

Lorena se crio en la viña, adoraba la vendimia y "enredaba" entre cepas desde bien pequeña, con todo, cuando la viticultura era un sector muy de hombres Lorena comenzó la carrera de Relaciones Laborales. "Pero non me gustaba nada así que deixeina", cuenta.

En aquel momento su padre le habló de un ciclo de viticultura en Poteareas y allá se fue. Le gustó, le acabó de enganchar un mundo que llevaba dentro y la formación adquirida le sirvió para dar el paso de meterse en Amedo. "Cheguei no 2004, os dous primeiros anos estiven co adegueiro que había e despois rodei soa", recuerda. Dice que los socios de la bodega y la familia siempre le apoyaron pero reconoce que tuvo sus tropiezos.

"Cando ía supervisar as viñas de xente da zona á que lle mercabamos a uva sempre había quen te mirara con recelo. Os técnicos sempre xeran desconfianza e, por riba eu era técnico, muller e  moi moi nova, así que eu creo que ás veces me deixaban falar pero non me escoitaban moito. Tratábanme con certo paternalismo", detalla. Así que Lorena tiró de carácter y fue haciéndose un sitio. Ahora, es una Gay más, independientemente del género o la edad.

As Glorias es un godello con treixadura, torrontés y albariño. Fermentado sobre lías y que acumula premios en las catas a las que se presenta

LA BODEGA. Adegas Amedo tiene una producción media de 60.000 litros de vino al año, aunque las últimas cosechas entre pestes y granizos fueron complicadas y apenas se llegó al 50% de esa cifras. Su mercado es fundamentalmente autonómico y nacional y antes de la pandemia había abierto una línea de exportación con China.

La bodega tiene varias referencias. Una de ellas es el propio Amedo "o viño que garda a tipicidade da ribeira do Miño", explica la bodeguera.

También elabora la marca Pero Bernal. "Que se fai en exclusiva coa colleita da chamada Finca do Inferno, dunha hectárea de extensión. Leva un 85% de mencía e un 15% de tempranillo", añade.

Además, de ese Pero Bernal se hizo una edición especial llamada Gaios. "A colleita de 2015 madurou en barrica de carballo francés un ano. Despois pasou 6 meses en inox e outro tanto en botella", comenta. "Fixemos unha tirada de 3.333 botellas. Unha edición limitada da que nos quedan unhas 800 botellas e coa que quixen homenaxear a meu avó e a meu pai, os Gaios", cuenta.

Ese vino es, sin duda, especial, pero la niña bonita de Amedo es As Glorias. "En todas as catas nos da alegrías", dice la bodeguera. As Glorias es un blanco con 60% de godello y el resto de torrontés, albariño y treixadura y su secreto es el porcentaje de variedades y una fermentación sobre lías.

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