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Una cosa por otra

«HACER pasar, sin más, una denuncia de la Guardia Civil por una resolución sancionadora supone una flagrante violación de la competencia para sancionar establecida por la ley». Así lo dice una sentencia de un juez de Andalucía por una sanción de 300 euros y la retirada de dos puntos. Para la sentencia hay afán recaudatorio. Para el ciudadano normal, también. Una cosa es adoptar medidas drásticas para reducir accidentes y muertes en la carretera y otra bien diferente es colocar radares en puntos estratégicos que garantizan la recaudación. Una cosa es actuar sobre el conductor temerario y sobre quien no respeta las normas de circulación y otra diferente es colocar el radar veinte metros antes de que finalice una señal limitadora después de un largo tramo. No se puede pretender colar lo que es afán recaudatorio del Gobierno vía tráfico con una política de lucha contra los accidentes y muertes en la carretera. Hay evidencias que no se pueden negar. Nadie se pronunciará contra el rigor en la sanción al conductor temerario, contra quien no respeta las normas, pero sí cabe y hay que diferenciar esta política necesaria de la que en demasiadas ocasiones se observa de lo que es buscar el lugar o la hora para sumar el mayor número de sanciones. No se atribuye, por supuesto, este tipo de prácticas a la Guardia Civil de Tráfico; son los responsables políticos los que lanzan a las patrullas a recaudar y no a dar solución a problemas de circulación como prioridad. Lo más preocupante es que esta política recaudatoria va en aumento mientras que se produce un repunte en el número de muertos en la carretera después de algunos años de continuado descenso. Nadie cuestionará que una mayor vigilancia contribuye a que los conductores extremen la observancia de las normas. No es eso lo que se pone en duda. Sí se cuestiona y sí existe la percepción de que en demasiadas ocasiones no es la seguridad el objetivo, es sencillamente decidir y buscar el lugar para pillar al conductor, con independencia de riesgos y observancia práctica de la norma.

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