Una buena marca

Juan Mario, junto a la pecera del hall del centro (Foto;: Antonio López)
photo_camera Juan Mario, junto a la pecera del hall del centro (Foto;: Antonio López)

Con un apellido polaco, heredado de sus abuelos, el colombiano Juan Mario Lawicki Aragón estudia desde hace un lustro en Burela. Representando a su centro, el IES Perdouro, participó en la Olimpíada Galega de Bioloxía, siendo el único que compitió por la provincia de Lugo. Aunque no acudirá a la fase nacional en Murcia, el estudiante se trajo un diploma de finalista, dejando bien alto el pabellón lucense y con el que da por bueno el sufrimiento de su viaje a Vigo, donde se celebró la prueba, con más de un centenar de competidores.

«Salimos de Burela a las cinco de la mañana y nos perdimos», recuerda el estudiante, que viajó acompañado de sus padres, y que entró por los pelos a hacer la prueba a las diez. Un examen teórico, «que fue el que mejor me salió» y otro práctico, de contestar tipo test sobre unas diapositivas, completaron la prueba, a la que Juan Mario pensó en presentarse desde el mismo momento en que su profesora de Biología, Montse Freire, les informó en clase de la convocatoria. «Me gusta ponerme retos y me pareció que sería interesante participar, porque me obligaba a repasar cosas de otros cursos y, de paso, conocía el Campus», asevera.

Su disposición y su buen expediente -obligatorio para poder concurrir- y un nueve de media en Biología en primero de Bachillerato fue su billete para poder concurrir a las pruebas, que son también un aliciente para el resto de alumnos y una forma de potenciar las enseñanzas del centro, «aínda que todo o mérito é del», recuerda la docente, quien le felicita por «deixar a bandeira do Perdouro ben alta».

Futuro

A un paso de ingresar en la Universidad, Juan Mario no tiene aún claro que es lo que quiere estudiar, aunque su opción pasará por algo de Ciencias. «Me gusta Física, Química y también Biología, aunque todavía no sé aún lo que voy a hacer», asevera el joven, del que sus profesores destacan su gran capacidad de trabajo. De hecho, sus calificaciones en las asignaturas de letras han sido siempre muy buenas y sorprende cuando confiesa que «de no haber optado por Ciencias, hubiera estudiado Historia», que le gusta mucho, como también la Filosofía, o Lengua o Literatura. Vamos, el alumno ideal.

Centrado este año en el «duro» curso que es segundo de BAC, el estudiante burelés ha tenido que dejar aparcada otra de sus gran pasiones, la natación, para centrarse de lleno en sus estudios. Pasear y leer completan las aficiones de este joven, tímido la primer contacto, y ya totalmente aclimatado al horario español y al clima burelés, «que me resultaba muy frío cuando llegué», dijo.

Gallego

Su adaptación a la comarca, y también al idioma gallego, formará parte de los testimonios que otro docente del centro, Bernardo Penabade, recoge para su Modelo Burela, de fomento de la lengua galega en diversos ámbitos de la vida.

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