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Un mar de infinitas posibilidades

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A Mariña Lucense es uno de los territorios costeros más bellos y con mayor potencial turístico por la singularidad de sus paisajes, la calidad de sus playas y el encanto de sus pueblos.

La riqueza medioambiental es privilegiada en toda la zona y la comarca atesora monumentos naturales de gran interés para el visitante, como los son la playa de As Catedrais o el Souto da Retorta. Además, posee una innegable riqueza etnográfica y son muchas las celebraciones de interés turístico nacional y autonómico que se extienden por todo el territorio como la Semana Santa vivariense o As San Lucas, entre otras.

Una visita a los ayuntamientos mariñanos constituye una excelente oportunidad para disfrutar de una pasarela de monumentos emblemáticos, playas pintorescas y enclaves sin igual.

ALFOZ. Visitar el patrimonio histórico de este municipio merece una especial atención. En la parroquia de O Pereiro se sitúa el monumento megalítico de A Pena Abaladoira, en el que destacan sus grabados antropomórficos. Pero, son, sin duda, los monumentos asociados a la figura del Mariscal Pardo de Cela los que ofrecen una visita obligada. Se trata de las fortificaciones de Castro de Ouro y Monte da Frouxeira, declarados Bienes de Interés Turístico, así como sus rutas históricas.

En las proximidades de la fortaleza Castro de Ouro está situado el museo etnográfico del agua Finca Galea. Un paraje natural donde castaños, acacias, cedros o troncos fosilizados, con una antigüedad de más de 3.000 años están en completa sintonía con el río Ouro, que presta sus aguas para dar vida a este mágico lugar. En su interior se encuentra un molino de agua en perfecto estado y un batán, uno de los pocos en funcionamiento de toda la costa cantábrica. La presencia de la Serra do Xistral y de su riqueza natural abre las posibilidades de un turismo natural activo ampliable a sus diferentes cursos fluviales.

BARREIROS. Los magníficos arenales que se extienden a lo largo de ocho kilómetros de costa y sus costas acantiladas son uno de los principales recursos turísticos con los que cuenta Barreiros. Pero el potencial de este municipio mariñano no se limita al turismo de sol y playa, ya que su paisaje costero ofrece numerosas posibilidades para su aprovechamiento. Una excelente alternativa es practicar senderismo por alguna de sus rutas señalizadas. Por otro lado, Barreiros también posee importantes referentes arquitectónicos y un amplio legado de construcciones populares, sobre todo en lo referente a las conocidas como casas de indianos.

BURELA. El peso del sector pesquero se ve reflejado en los recursos turísticos que ofrece el municipio. Destaca el barco-museo Reina del Carmen.

Para los amantes del turismo de playa, Burela, cuenta con excelentes arenales. Uno de los más populares es el de A Marosa, en cuyas inmediaciones

se encuentra una cuidada área recreativa, el arenal urbano de O Portelo y una zona deportiva muy concurrida que destaca por su singular belleza. De interés también es el área recreativa de Monte Castelo, desde donde se puede contemplar un paisaje impresionante de todo el litoral.

CERVO. Cervo es conocido por uno de los proyectos industriales más antiguos y de más renombre de Galicia. De gran interés es la visita al antiguo complejo rehabilitado de la Real Fábrica de Sargadelos. Este referente protoindustrial de finales del siglo XVIII está considerado Bien de Interés Cultural.

El núcleo urbano de San Cibrao es un emplazamiento de gran belleza que posee una gran riqueza arquitectónica e histórica. Es recomendable hacer una visita a sus antiguas fábricas de sal y al Museo do Mar, muy atractivo por la gran diversidad de piezas que acoge.

De especial encanto resulta también el área recreativa en torno al faro, que se sitúa en la Atalaia, desde la que se pueden ver los tres islotes que conforman los llamados Farallóns. Los recursos naturales de los Montes dos Cabaleiros y de los ríos Xunco e Cobo son otros elementos a considerar.

FOZ. El turismo estival, fundamentado en sus formidables playas es una de las principales bazas con las que cuenta el municipio. Pero a través de sus principales arterias fluviales, Ouro e Masma, Foz se abre cara el interior posibilitando un turismo más desestacionalizado y apoyado en recursos paisajísticos de gran valor.

De entre el patrimonio histórico-artístico de Foz destaca el castro de Fazouro, cuyo emplazamiento es uno de sus valores más señalables. Pero el monumento más destacado de Foz es la iglesia de San Martiño de Mondoñedo, exsede episcopal y actual iglesia parroquial que acoge un pequeño museo de arte sacro. Declarada Monumento Nacional, es la catedral más antigua que aún se conserva en España, cuyo origen se data en el siglo VI.

LOURENZÁ. Lourenzá se enmarca en un rico valle con especiales condiciones para las actividades agropecuarias y cuyo paisaje le confiere un gran atractivo turístico. Destaca especialmente el entorno del río Masma.

Por su gran valor histórico-artístico merece especial atención el espacio arquitectónico conformado por el monasterio de San Salvador y la iglesia de Santa María de Valdeflores.

MONDOÑEDO. No se puede hablar de Mondoñedo sin tener en cuenta su casco histórico como recurso estrella del municipio. La villa, que fue capital de una de las siete provincias del antiguo Reino de Galicia, tuvo una importante actividad cultural y eclesiástica que dio sus frutos a nivel arquitectónico e histórico. Merecen una visita los centros de arte sacra de la Catedral y de la Diócesis, donde se recogen obras de gran valor.

Las riberas del río Masma y sus afluentes, referentes de la pesca fluvial, también son otro de los atractivos del municipio. Además, los amantes de la naturaleza tienen interesantes exponentes en las cimas de los montes próximos desde los que se pueden apreciar extraordinarias vistas panorámicas. Un buen ejemplo es el Monte Padornelo.

Mención destacada merece la joya espeleológica de Galicia, a Cova do Rei Cintolo, cuyas dimensiones y riqueza geomorfológica es inigualable en toda la comunidad autónoma.

OUROL. El municipio de Ourol es un auténtico paraíso natural, donde los ríos Sor y Landro dan forma a un entorno privilegiado. Sus hermosas fragas están consideradas entre las mejor conservadas de la comarca. Ofrece, por tanto, un marco incomparable para la práctica de actividades como el senderismo. Quienes se acerque a Ourol podrán admirar, además bellos ejemplares de arquitectura colonial, las denominadas casas de indianos.

A PONTENOVA. Hablar de A Pontenova es recordar directamente su pasado minero, latente hoy en los hornos de hierro de la cabecera municipal. Los hornos de Vilaoudriz son singulares construcciones que surgieron al amparo de las cercanas explotaciones mineras y que se han convertido en un ejemplo de arquitectura industrial de principios de siglo.

Dentro del patrimonio religioso, destaca la iglesia parroquial de Santa María de Conforto, finalizada en el año 1664, que dispone de una variada y rica colección de piezas de arte sacro.

La imagen natural del municipio está ligada al río Eo, famoso por sus cotos salmoneros y trucheros. Otros lugares hermosos son los que el viajero puede ver dando un paseo por el trazado de la antigua vía del ferrocarril Vilaoudriz-Ribadeo, convertida actualmente en una vía verde.

Otro espacio de indudable valor natural es la Fraga de Reigadas, que posee una flora y una fauna muy variada. En el interior de este enclave se encuentra la Ferrería de Bogo, un conjunto etnográfico completamente restaurado que demuestra como funcionaba una ferrería de antaño.

RIBADEO. La importancia histórica del puerto de mercancías dejó sus pegadas en el conjunto arquitectónico del casco histórico ribadense y en los edificios antiguos del puerto, como es el caso de la Aduana.

Dentro del trazado urbano, la plaza del Campo es un espacio de obligada visita. Se trata de una plaza ajardinada flanqueada por la casa consistorial, un bello pazo de estilo neoclásico, que en su origen, a finales del siglo XIX, fue residencia del marqués de Sargadelos. A su lado se levanta el tejado de cerámica vidriada de la Torre de los Moreno, edificio construido en 1905 en estilo ecléctico, con ornamentaciones que apuntan al modernismo.

Las posibilidades de Ribadeo se complementan con su excepcional litoral rocoso. Las conocidas formaciones geomorfológicas de las Catedrais en Augas Santas no son el único valor costero del municipio, que atesora otros notables recursos paisajísticos admirables, como Os Castros o Rinlo.

Desde el mirador de Santa Cruz, se puede disfrutar además de una formidable panorámica del municipio.

RIOTORTO. Tierra aislada del fervor y del ajetreo urbano, Riotorto presume de pintorescos paisajes que incitan a largas caminatas. Los ríos Eo y Ferreiravella, con sus afluentes, son objeto de una interesante actividad de pesca fluvial. Riotorto es, además, «terra de ferreiros» y aún hoy en día se puede disfrutar de la labor de varios prestigiosos herreros que mantienen viva esta práctica artesanal. En la arquitectura civil destaca la Torre del Moro (siglo XIV) y las ruinas del castillo de Peñaflor, situado en Vilaseca.

TRABADA. Trabada es un municipio fluvial con importantes cotos de pesca y notables espacios naturales relacionados con el río Eo. Este curso permite la práctica de diferentes deportes acuáticos fluviales. Destaca también el área recreativa conocida como A Choza, en Ría de Abres, que cuenta con un observatorio de aves y embarcadero. La antigua vía férrea de Vilaoudriz a Ribadeo es otra senda de gran belleza. A través de las rutas de senderismo señaladas, el viajero puede adentrarse en fragas de gran valor coma las de Vilapena, Becerreira o Cabanela.

O VALADOURO. O Valadouro es el paradigma de la naturaleza de montaña en la comarca. Sus hermosos valles ofrecen paisajes impresionantes, ideales para la práctica de senderismo. Alberga varias fragas de gran valor por su interés botánico y paisajístico, como las de Furna (Cadramón) y das Lerias (Frexulfe). Desde lo alto de sus montes se puede disfrutar de unas excelentes vistas panorámicas.

Además de su indudable belleza paisajística, el municipio cuenta con magníficos ejemplos de arquitectura, tanto civil como religiosa. Destaca la iglesia de Santa Filomena, en la parroquia de Cadramón, de estilo románico, que data del siglo IX.

O VICEDO. O Vicedo aporta la dualidad de río y costa. En la desembocadura del Sor, nos encontramos con la isla de San Martiño. Siguiendo el curso de este río, se puede realizar una ruta de senderismo de gran valor ecológico. La costa presenta una alternancia de pronunciados acantilados con arenales de fina arena. Son muy conocidas las playas de Xilloi y San Román. Desde la Punta do Embarcadoiro se puede contemplar la isla Coelleira, que posee una gran riqueza en cuanto a especies de flora y fauna.

En lo que respecta a su patrimonio histórico-artístico son de especial relevancia los puentes do Porto, de estilo románico, y el de hierro sobre la desembocadura del río Sor (1901); las ruinas de los monasterios de las islas de San Martiño y Coelleira o las iglesias de Río Barba y Cabanas, ambas del siglo XIV. También resultan muy interesantes las antiguas fábricas de salazón localizadas en la cabecera municipal.

VIVEIRO. Viveiro es un enclave de notoriedad histórica, tanto desde el punto de vista administrativo, como desde el comercial y el industrial. Pero también lo es desde el punto de vista turístico. Cuenta con fiestas declaradas de interés estatal y autonómico; un casco histórico de gran valor monumental que ofrece múltiples posibilidades para el ocio; y una gran diversidad de recursos turísticos. Entre ellos, destacan sus afamadas playas; las minas de A Silvarosa; espacios fluviales de extraordinaria belleza como el Pozo da Ferida; las impresionantes vistas panorámicas de Monte Castelo o San Roque; las espectaculares fragas de los Montes Cabaleiros y Serra do Buio; infraestructuras industriales como la fábrica de Chavín o monumentos naturales como el Souto da Retorta.

XOVE. El municipio de Xove presenta un hermoso litoral donde prima el paisaje, la arquitectura tradicional y la variedad de ambientes costeros. Dentro del patrimonio arquitectónico-industrial, sobresale la ballenera de Morás, que estuvo en funcionamiento hasta los años 70. En el interior del municipio, los Montes dos Cabaleiros contienen algunos enclaves naturales de gran belleza. Estas elevaciones permiten, además, disfrutar de asombrosas panorámicas sobre el conjunto municipal y parte de la comarca.

Un mar de infinitas posibilidades
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