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Un cuento hecho realidad

Visitantes frente a la casa del Ratoncito Pérez
Visitantes frente a la casa del Ratoncito Pérez
Desde hace unas semanas decenas de personas visitan en Vilalba la morada del Ratoncito Pérez, que agradece sus regalos y va colocando nuevos elementos para mantener la ilusión

Hace unas semanas que Vilalba puede presumir de tener un nuevo vecino de cuento. Nadie ha conseguido verlo, dicen que se escabulle con gran facilidad, pero el Ratoncito Pérez ha decidido instalar su morada en un árbol de la Rúa Pita da Veiga, muy cerca del auditorio municipal Carmen Estévez. Una zona que se ha convertido en lugar de peregrinación de niños y mayores, a los que les sale una sonrisa inquieta nada más pisar el lugar.

La orientación, el clima, o la tranquilidad de la zona han podido ser algunas de las razones que han llevado a este personaje de cuento a elegir la capital chairega para instalarse. Aunque todavía no se ha pronunciado para confirmarlo.

Ropa tendida y unas plantas recién colocadas son algunos de los últimos elementos que presenta este nuevo atractivo vilalbés

La que sí habla es su vecina más próxima, que se encontró con la agradable sorpresa una mañana de domingo. "Tivo que vir un sábado pola noite, porque foi ao día seguinte ben cedo cando vin a casiña", cuenta esta mujer, mientras asegura estar encantada con que el barrio haya sumado un nuevo habitante más. "Animou moito a zona. Non era un paseo moi transitado, e agora vén xente tódolos días", añade.

Y entre esas visitas recuerda con especial cariño la de un niño de apenas dos años. "Chegou e púxose a berrar: Tatón, tatón, sal", rememora entre risas esta mujer, que ahora ve por la ventana de su cocina como "centos de persoas chegan ata aquí para ver a casiña".

La ilusión que despierta es inmensa. Independientemente de la edad. Cada día, recibe regalos de todo tipo. "Un día deixáronlle un coche. E tamén para comer. Pistachos, galletas, almendras, queixo... E ata cartas que colocan na escaleira", va enumerando su recién estrenada vecina, a la que la sonrisa no se le borra de la cara. "Levo vivindo 53 anos aquí e nunca tanta xente pasou", confirma.

Vilalbeses, veraneantes y hasta peregrinos de medio mundo. Nadie quiere perder la ocasión de visitar la casa del afamado Ratoncito Pérez, que agradecido, la ha ido mejorando día a día, incluyendo nuevos detalles y, por supuesto, ha dejado mensajes de agradecimiento a sus fieles visitantes.

Así, dio las gracias por el coche de juguete que le dejaron, "ya que me ayudará a recoger los dientes por las noches", dijo, mostrando también su alegría "por haberme cuidado tan bien mi casita desde que vivo aquí en este árbol".

Ropa tendida y unas plantas recién colocadas son algunos de los últimos elementos que presenta este nuevo atractivo vilalbés, que a buen seguro, por la repercusión que está teniendo en las redes sociales, dentro de poco habrá que hacer cola para sacarse una fotografía.

Y es que parece que devolver la ilusión es tan sencillo como hacer realidad un cuento. Ojalá el Ratoncito Pérez no abandone nunca Vilalba y siga despertando sonrisas día a día.

Un cuento hecho realidad