Un buey casi extinguido

Manuel Valiña, con sus dos ejemplares de buey caldelá. ep
photo_camera Manuel Valiña, con sus dos ejemplares de buey caldelá. ep

La historia del buey caldelá está ligada a las labores del campo, siendo considerado, hasta hace no mucho tiempo, como una de las mejores razas de trabajo de Galicia. Un reinado que se vería amenazado con la llegada de la mecanización agrícola, que supuso el fin de una era para este tipo de bueyes, que se encuentran en peligro de extinción.

Dos de las pocas reses existentes de esta raza han sido durante los últimos años propiedad del ganadero sarriano Manuel Valiña. Solo el apego y el cariño de algunos ganaderos como él por estos animales y por las tradiciones evitan hasta el momento la total desaparición de estos bueyes. Según sus propias palabras, compró los dos ejemplares hace ocho años «para rememorar tempos antigos, non na procura dun bo negocio».

Consiga AQUÍ la información completa

Comentarios