Sarria, diálogo y conflicto

EL CONFLICTO abierto en Sarria por las obras de encauzamiento del río debería resolverse por la vía del diálogo. Quienes ven la primacía de una solución racional para evitar las inundaciones, antes que otras actuaciones de urgencia discutible, son sin duda partidarios de dar salida al conflicto. Si alguien busca intransigencia de postura desde cualquiera de las partes enquistará políticamente el problema. No se entiende bien que un día se negocie, parezca que se abren vías para desatascar el conflicto, y a la mañana siguiente los agentes antidistubios desalojan a los activistas que permanecían en acampada de protesta. Tampoco se entiende que si se está demandando diálogo no se comparezca en la mesa cuando se ofrece.

BONHOMÍA DE OROZCO

El portavoz del gobierno local de Lugo defendió ayer la bonhomía del alcalde, José López Orozco, al hacerse pública otra parte del sumario de la operación Pokemon, en concreto una conversación sobre empleo. Las posibles responsabilidades que, por lo que se conoce, pudiese haber en el campo judicial, si las hubiera en el caso concreto del alcalde, o las que decida él personalmente o su grupo en la responsabilidad como dirigente político, en nada manchan o ensombrecen la bonhomía y la imagen pública como persona de José López Orozco. No queda cuestionada la dignidad personal con lo que públicamente se conoce. Asunto diferente es que muchas de las revelaciones que aparecen en el sumario abren interrogantes serios sobre la concepción y gestión de política local en Lugo y Galicia. Por todos los grupos. Y ha faltado, y falta, en Lugo y en Galicia, un mensaje político claro de reconocer lo que está claramente mal y de distanciamiento real con prácticas que no resisten la exposición pública.

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