miércoles. 19.01.2022 |
El tiempo
miércoles. 19.01.2022
El tiempo

Presencias y ausencias

A VECES, pocas pero alguna, me entretengo mirando con cuidado las fotos de los periódicos, y las mejores son las más inocentes. Esas en las que llega un fotógrafo cualquiera, o incluso mejor uno que no es ni fotógrafo pero que va armado con una Canon de bolsillo, y toma una panorámica cualquiera en la que los retratados ni siquiera saben que lo son. Esas son las mejores.

Ahí descubres cosas insólitas: miradas furtivas, miradas amenazantes, codazos para arrimarse, codazos para separarse, ceños fruncidos, sonrisas esplendorosas, sonrisas forzadas...

Siempre es interesante pararse un momento cuando viene el presidente de algo, o el conselleiro de algo. Y no para ver quién está, sino para ver quién falta. El día que El País publicó los ya famosos papeles de Bárcenas (perdón si al tocar el tema interfiero en la recuperación económica o daño la Marca España) los miré con sumo interés y cuidado. Como buen aficionado al cine negro más que mirar quién andaba por allí miré quién faltaba, convencido de que del ausente llega la traición, en este caso la filtración. Por si a alguien le pudiera interesar no lo dejaré con la duda: faltaba Esperanza Aguirre.

A un nivel más doméstico pero seguramente más significativo para nuestros lectores, es también muy instructivo hacer algo parecido cuando viene alguien de visita a la comarca.

El último ejemplo lo tenemos en la conselleira de Traballo e Benestar, Beatriz Mato. Su presencia fue todo un espectáculo. Dejó un reguero de anuncios de tal calibre que en los periódicos tuvimos problemas de espacio para reproducirlos todos. Parecía un poco del Plan Marshall, desperdigando millones a su paso. Bueno, más bien miles. Pero volviendo a lo de antes, cómo se olerían la tostada en los municipios vecinos que ni a Foz ni a Burela acudió alcalde alguno a visitar a la conselleira. Aunque hay que ser sincero con el lector: en este caso más bien parece que lo que pasaba era que todos sabían lo que había y que no soltaría ni un euro a nada que no fuera lo que venía a anunciar: la guardería de Burela, la residencia de Foz y la escuela taller.

Así que los que no estaban en el ajo se quedaron en casa a la espera de otras visitas de las que puedan sacar algo más sustancioso.

Y al mismo tiempo que Beatriz Mato nos visitaba, se manifestaban en Ribadeo para pedir que les devuelvan el médico que les quitaron.

Como queda dicho, también es interesante mirar quién falta. Por reducirlos a bloques: faltaban los del PP y los de Upri. En el caso de estos últimos, su portavoz vino a pedir que nadie se lo tome a mal, porque en realidad él estaba en espíritu, y que si no estaba allí también en cuerpo es porque la cosa estaba politizada. Nos ha fastidiado. Parece mentira que un concejal diga estas cosas: precisamente por serlo debería saber que en esta vida todo es política. A las últimas decisiones de Gallardón nos remitimos. Él mismo hace política con las terrazas de los bares o la recogida de basura.

Y por una vez en el PP de Ribadeo hubo cierto nivel de consenso y no se presentó nadie en la manifestación. A veces van los del grupo municipal y los mandamases de la ejecutiva local no, o van unos concejales sí y otros no, o van algunos de la ejecutiva y otros no. Nunca se sabe. Pero esta vez lo lograron: hubo unanimidad y así le ahorraron a Balseiro la ingesta de una aspirina.

Haciendo algo de autocrítica, decir que algún día deberíamos ocuparnos del tema, pero da como un poco de cosa porque son buena gente y, dicho esto sin ironía de ningún tipo, ninguno se merece lo que está pasando, cada uno por razones distintas. Incluso alguno que estuvo antes que ellos tampoco se merecía lo que le pasó, pero así de ingrata es la vida.

Y para acabar, no sea que se nos enfaden, dejar claro que en la manifestación de lo del médico sí estuvieron los del PSOE, que al contrario que en Upri, tienen bien interiorizado que eso sí es política.

El disgusto de última hora

TUVO MALA suerte el PSOE comarcal. Por primera vez desde que Gómez Besteiro es secretario xeral del PSdeG iban a poderlo saludar en la comarca, concretamente en Burela, y va el hombre y se pone enfermo. Ya es mala pata, porque lleva una temporada en la que su consumo de ginseng no tuvo que ser una broma para aguantar el ritmo que se impuso en las primarias de su partido. Soportó todo eso y cuando ya no le quedaba más que una bonitada en Burela, va y se pone malo. Una pena porque así no podremos hacer la semana que viene el ejercicio del que se habla arriba de ver quién está y quién falta.

Presencias y ausencias
Comentarios