Obesidad infantil

José María de Matías GALICIA ES UNA las comunidades con mayor tasa de obesidad infantil en España y nos acercamos peligrosamente a cifras dramáticas como las de Estados Unidos o Inglaterra. En Galicia se estima que entre el 14% y el 15% de los niños menores de 15 años tienen obesidad y que un 26% tienen sobrepeso, es decir más del 35% de los niños gallegos tienen exceso de peso. Este es el origen de la alta tasa de obesidad en las personas adultas. En nuestra comunidad, más del 50% de las personas de más de 18 años tienen sobrepeso u obesidad. Esta es una enfermedad de países con abundancia, desarrollados, ricos.

Técnicamente definimos sobrepeso como un incremento de peso corporal y obesidad como un incremento de grasa. El diagnóstico es sencillo, solo hay que pesar y tallar al niño, por eso es tan importante acudir a las revisiones de salud de su pediatra, se detectan así problemas ponderales y de crecimiento. El diagnóstico se realiza calculando la relación entre el peso y la talla, es lo que denominamos índice de masa corporal.

CAUSAS DE LA OBESIDAD INFANTIL. En cuanto a las causas debemos hablar en primer lugar de factores ambientales, los principales son el sedentarismo y los cambios dietéticos. La dieta es uno de los factores que más ha cambiado en las últimas décadas. La introducción en nuestra comida diaria, copiando o imponiéndonos por la industria, el modelo de alimentos de otros países es un factor determinante. La utilización de productos precocinados, el consumo diario de alimentos de alto índice glucémico y de grasas (bollería, pizzas, hamburguesas, chucherías, patatas fritas) y el abandono de la comida tradicional es en mi opinión la primera causa de este incremento de obesidad infantil. Hay trabajos científicos que evidencian como causa de obesidad en algunos niños el consumo y abuso diario de bebidas como los refrescos, bebidas isotónicas o incluso zumos comerciales.

La televisión es un factor también determinante: se relaciona directamente el tiempo diario en que el niño está frente al televisor con la obesidad. Se ha modificado de forma sustancial la forma de jugar de nuestros hijos. El sedentarismo relacionado con los juegos electrónicos es otro factor determinante de sedentarismo y obesidad. El acortamiento de las horas de sueño también se asocia a sobrepeso. En tercer lugar están los factores de predisposición genética. En muy pocos niños detectamos problemas endocrinológicos y hormonales.

ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN. La primera estrategia es la prevención; siembra hoy para recoger mañana. Existen estudios con evidencia aplastante en este sentido, los programas de intervención en educación nutricional son efectivos a partir de los cinco o seis años, pero deben comenzar en el núcleo familiar desde los primeros años de vida. Existen varios niveles de actuación. En primer lugar, y la más importante es la familia; debemos estar concienciados en una dieta equilibrada, la ingesta de alimentos del niño será un reflejo de la comida que realiza la familia. Es muy importante limitar el tiempo de televisión y sustituirlo por otro juego en la calle, de actividad. En segundo lugar, y muchas veces primero en importancia, es el colegio, con actuación en varios niveles: en el comedor escolar aportando una comida saludable, evitando máquinas de comida y bebida basura y sobre todo introduciendo una educación sanitaria básica de alimentación en las aulas. En la adolescencia se agrava este problema; los recreos son catastróficos en cuanto a la alimentación. Por último, existen múltiples estrategias institucionales y de sociedades científicas, de pediatría y endocrinología, hasta ahora infructuosas y cuyos resultados se verán en las próximas décadas.

Cuando ya ha aparecido sobrepeso u obesidad, debe acudir a su pediatra para una evaluación correcta y una estrategia de cambio de alimentación y ejercicio en que debe participar toda la familia. Cuanto más precoz se detecte el sobrepeso los resultados terapéuticos son mejores. La adolescencia es una época complicada, de intervenciones difíciles. Cuando aparece obesidad moderada o severa requiere de la evaluación por un equipo multidisciplinar donde están pediatras, endocrinólogos,, tambien se precisa la ayuda de un especialista en dietética y, muchas veces, la evaluación de psicólogos y psiquiatras.

Es por tanto prioritario que enseñemos, sin imposiciones ni prohibiciones, a nuestros niños, a nuestros adolescentes y a los padres lo importante de una alimentación sana y los beneficios del ejercicio físico regular.

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