Más de 400 kilos de nécoras, subastados en el primer día de apertura tras la veda

Nécoras subastadas en la lonja de Burela. HÉCTOR MANASÉ
photo_camera Nécoras subastadas en la lonja de Burela. HÉCTOR MANASÉ

La primera subasta de nécora tras la veda dejó satisfechos a los pescadores. El buen tamaño del producto hizo que las cotizaciones en las rulas fuesen aceptables. En la lonja de Burela se comercializaron 160 kilos de este marisco, con precios que oscilaron entre los 20,25 de máxima y los 8,70, que fue el mínimo de la jornada.

Las buenas capturas, mayores siempre después de los seis meses de inactividad, aunque similares a las de ejercicios anteriores, animaron a los naseiros, que compaginan esta especie con el pulpo, que es precisamente el depredador natural de la nécora. Los marineros seleccionan la de mayor tamaño a fin de lograr mejores precios, que varían según el producto, tal como explicó el patrón mayor de Burela, Basilio Otero.

El celeirense Modesto Trasancos Cabaleiro se mostraba contento tras obtener unas capturas diarias de 20 kilos. El riesgo que asumen los pescadores influye asimismo en el tamaño de la nécora, porque «canto máis cerca da pedra te metes coa lancha, máis colles e meirande é». Las capturas se estabilizan con el paso de los días alrededor de los 10 o 12 kilos de media, según este marinero.

El sector considera que el recurso se encuentra en buen estado, pues no se percibió un descenso en cuanto a la cantidad de los ejemplares apresados. «Coa veda dalle tempo a criar», razón a la cual atribuyen el buen tamaño que presenta en la actualidad.

Los artesanales de Celeiro las envían en camión a San Cibrao, lonja en que se subasta el marisco de ambos puertos y el recogido en O Vicedo. Las cotizaciones son mayores en verano y en Navidad, las dos épocas en que resulta rentable dedicarse a esta especie, que se alterna con el pulpo y a partir de septiembre, también con el camarón.

La nécora abundó en las dos primeras subastas de la temporada, aunque sin llegar a la exageración, y su tamaño también convenció a los pescadores que vendieron en las lonjas de Burela y San Cibrao.

Los pescadores aseguran que el mayor coste de explotación de la pesquería, con los gastos anuales de balsa, radiobaliza y mantenimiento, a los que se añaden los propios de conservación de la embarcación y pinturas, amén del incremento del precio del combustible, hacen cada vez más difícil la subsistencia del sector, porque «o peixe hai veces que vale e outras que non», se queja el tripulante celeirense.

La lonja de San Cibrao movió ayer casi 250 kilos de nécora, una cantidad considerable, que invita a la esperanza, aunque habrá que ver si se mantiene a lo largo de la campaña. Este marisco pasó entre los 32 y los 10 euros, unos precios elevados, que el propio subastador, Jesús Villar, reconocía que no se esperaba. Semejantes cotizaciones dejaron contentos a los pescadores, aunque son prudentes, porque piensan que «o primeiro día non fai regla, aínda que esté ben contar cun empuxón inicial»,

Experimental

Este año está abierto en verano -junio, julio y agosto-, con carácter experimental la captura del centollo, del que también se vendieron dos o tres lotes en San Cibrao, aunque en esta época del año vale poco, dado que tampoco tiene calidad como en Navidad.

La iniciativa de abrir esta especie partió del director general de Ordenación e Xestión dos Recursos Mariños de la Consellería de Mar, Pablo Fernández Asensio, quien insistió en esa medida, que no tendrá continuidad en 2012, pues el sector ya mostró su discrepancia respecto a la apertura.

CUOTAS
La flota artesanal está convencida de que Europa la condena a amarrar

Los pescadores de la flota de bajura artesanal inciden una vez más en que Europa les condena a amarrar las lanchas con las exiguas cuotas que establece. «este ano só tivemos 100 kilos de pescadilla á semana. Os que fixan as cotas cobran un soldo tódolos meses e nós tamén o deberíamos cobrar», claman antes de añadir que «cando un chora é porque o sinte». El sector ve estupefacto como los precios de muchas especies son similares a los de hace 30 años. Como ejemplo ponen la merluza, cuya cotización está ahora en uno de los momentos más bajos.

Desguace

El desguace es la única alternativa que barajan cada vez más pescadores. El celeirense Modesto Trasancos ya lo solicitó y está a la espera de que se lo concedan, porque «polo menos así quítome de encima os quebradeiros de cabeza de todo o que lle debo ó banco e tamén descanso un pouco, pois levo traballando desde os 13 anos».

Alternancia

Para los que quedan, la alternancia de artes y pesquerías se presenta como la posibilidad para mantenerse.

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