"No quiero nada del Pazo Baión, maldigo el día en que lo pisé"

"Me ofrecieron transportar otras mercancías, pero sólo acepté gasoil, tabaco y, al final, hachís"

Fue el símbolo de la Operación Nécora. Ahora prepara sus memoria y quiere dar su versión de casi todo. Dice que se arrepiente y que vive de su pensión, de la ayuda que le prestan sus hijos, "y de nada más"
Laureano Oubiña
photo_camera Laureano Oubiña

Dice que se arrepiente y también que no sirve de nada. Quiere pasar página pero prepara un libro de memorias donde promete "contarlo casi todo". Se siente un 'cabeza de turco' y niega haber traficado con nada que no fuera tabaco y hachís, pero también admite que dio dinero a formaciones políticas y corrompió a funcionarios del Estado. Le obsesiona desmentir que Galicia sea un reino del narcotráfico porque, a su juicio, el mediterráneo y Andalucía se llevan la palma. Es Oubiña, el narco más popular de la popular Operación Nécora. Ahora, en libertad y con ganas de hablar.

¿Se arrepiente usted de su pasado como contrabandista de tabaco y narcotraficante?
Sí, pero ¿de qué sirve ahora? Hay que arrepentirse antes de cometer el delito. A toro pasado suena a excusa. El mal ya está hecho, aunque yo no creo haber hecho tanto daño como dicen. Sin embargo, he pagado mayores condenas que otros narcos que sí traficaron con drogas mucho más dañinas para la salud. Los contrabandistas gallegos fuimos discriminados y peor tratados por la mala fama que nos echaron encima. Conocí a verdaderos mafiosos que vivían muy bien en la cárcel. 

¿Piensa que la sociedad le cree cuando habla de su arrepentimiento?
La sociedad es libre de creer lo que quiera, al igual que yo. Lo malo es que esa sociedad durante los últimos 30 años estuvo manipulada política y mediáticamente. Ahora, con las redes sociales (chiquichaque) es más difícil de manipular.

Si, como siempre dice, nunca traficó con las drogas denominadas más duras ¿cuál cree que ha sido entonces el motivo de su larga estancia en las prisiones?
A mí me colgaron la etiqueta de capo de todas las drogas y no me la quitan ni con aguarrás. Soy el chivo expiatorio de la inquisición antidroga y si tienen a Oubiña en la cárcel se acabó el problema. La Operación Nécora se diseñó para enfocar sobre los contrabandistas gallegos el problema del narcotráfico, argumentando que Galicia era la puerta de entrada de la droga cuando, por Andalucía y Levante, entraba hachís y cocaína a espuertas. El 'súperjuez' Garzón y el fiscal Zaragoza manipularon al falso arrepentido Portabales para acusarme de traficar con hachís cuando ellos sabían perfectamente que, en aquella época, yo aún no tenía nada que ver con el chocolate.


En la cárcel
"Jamás que chivé de nadie; antes muerto que chivato, aunque los confidentes son los que mejor viven en prisión"

Confesiones
"Se realizan entregas pactadas a la Policía para dar la sensación de que se lucha a brazo partido contra el nacotráfico" 


Un argumento repetido es que a los jueces no les gustó su actitud durante el juicio...
Pienso que quien está cargado de culpa es el que adopta una actitud más sumisa. En el macrojuicio de la Nécora yo estaba indignado porque me acusaban de delitos que no había cometido.

Es habitual que los confidentes rebajen sus condenas. ¿Informó usted sobre alguien para lograr beneficios penitenciarios?
Jamás. Antes muerto que chivato. Los confidentes son los que mejor viven en prisión. Les conceden puntualmente permisos, progresión de grado y libertad condicional. Se le conceden destinos de confianza y se les envía al centro que elijan. Pero en cuanto se les acabe la información de interés les preparan una coloqueta y los meten para dentro otra vez.

Llama la atención, por ejemplo, la benevolencia con su hijastro , cuando fue condenado por mover varias toneladas de cocaína.
Hay personas sobre las que prefiero no hablar, por respeto a mi difunta mujer y a mis hijas.

Los responsables de las fuerzas de seguridad reconocen que evitan la entrada del 30% de la droga que llega a España. ¿Tiene constancia de que son las propias organizaciones de narcotraficantes las que dan chivatazos para que capturen alguna de vez en cuando y así mostrar resultados ante la opinión pública mientras entran otras muchas partidas?
Dudo mucho que ese porcentaje sea real. La mayor parte de las veces es así, se realizan entregas pactadas para dar la sensación de que están luchando a brazo partido contra el narcotráfico, pero en realidad siguen entrando cargamentos por toda la costa. Véase el puerto de Algeciras, tanto en contenedores como en camiones, y lo mismo de Valencia y Barcelona. Entra mucha más droga por Andalucia y Levante en un año que por Galicia en 20. Hay narcos a los que les incautaron dos camiones con 25 toneladas de hachís a cada uno, en Valencia, y los condenaron a cinco años y medio de prisión. De hecho, uno cumplió dos años y ya está saliendo de permiso. Lo sé porque conozco al abogado que lo está representando. Esa misma organización llevaba cinco años pasando 100 toneladas de hachís al mes por la frontera de Algeciras. Eso sería imposible sin la colaboración de agentes de cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado de ambos países (Marruecos y España). El resto lo contaré en las memorias que pienso publicar a finales de este año.

Usted defiende la legalización de las drogas, pero detrás hay un inmenso negocio y las ganancias se esconden en paraísos fiscales. ¿Sería necesario eliminarlos?
Ese inmenso negocio se viene abajo en cuanto se legalicen las drogas. Los paraísos fiscales los crearon los gobernantes para contar con cobertura en caso de tener que abandonar el país por un golpe de estado, como fue el caso de Constantino de Grecia.


Memorias
"Me insultaron y agredieron en el entierro de mi esposa, aquello lo recuerdo como una auténtica aberración"

Financiación de partidos
"Como empresario del transporte me pidieron dinero de varios grupos y apoyé a UCD y a Alianza Popular"


La sociedad no se cree que usted viva con una paga mínima que recibe del Estado ni que su abogado no le cobre, y considera injusto que con las ganancias pudiera facilitar el futuro de su familia cuando hay miles de familias que viven en la miseria.
Yo vivo con esa paga mínima que cobran millones de españoles jubilados, y con ayuda de mis hijos y el que no se lo crea es su problema. Ya me gustaría arreglar el futuro de mi familia, pero en estos momentos es mi familia la que me ayuda a solucionar el mío. Mi abogado cobró una mínima provisión de fondos hace años y el resto se lo iré pagando como pueda. También le digo que Don Enrique Trebolle Lafuente, descendiente de gallegos y aragoneses, después de conocerme en 2004, viendo todas las tropelías e injusticias cometidas conmigo, es capaz de defenderme gratis y encantado de la vida. Porque es un hombre de leyes que defiende la Ley por encima de todo.

¿Le ofrecieron participar en el tráfico de armas?
Me ofrecieron transportar todo tipo de mercancías, pero yo sólo acepté hacerlo con gasoil, tabaco y, al final, hachís. El asunto de las armas es muy largo de explicar y me remito a un capítulo de las memorias que estoy finalizando.

Usted evitó vincularse  a grupos de la comarca de Arousa. Pablo Vioque, por ejemplo, quiso organizar una red de narcotraficantes, pero la idea no fue adelante. ¿Por qué?
Sobre lo que ha hecho otra gente prefiero no meterme.

En los ochenta se habló de que Vioque y el exvicepresidente de la Xunta Xosé Luis Barreiro proyectaron montar una especie de casino en Pazo Baión, pero no fue adelante la idea. ¿Por qué?
Digamos que les salieron mal los cálculos, no sé. A veces los planes no salen como uno esperaba.

¿Cómo recuerda el día en que fue insultado mientras se dirigía al entierro de su esposa?
Aquello fue una aberración. Quienes tienen que pronunciarse son la señora Avendaño y cuantos allí insultaron, agredieron y boicotearon un acto tan sagrado como es un entierro. Mis hijas menores de edad, con 12 y 14 años que tenían entonces, tuvieron que ser protegidas por la Policía porque las querían linchar.

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