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La luz verde ya tiene su propia parroquia

Laura Vadillo y Lander Massana, pareja que regenta la tienda Naiterra, instalaron sistemas de ahorro de agua en casa, no tienen wifi y usan pinturas ecológicas
Laura Vadillo y Lander Massana, pareja que regenta la tienda Naiterra, instalaron sistemas de ahorro de agua en casa, no tienen wifi y usan pinturas ecológicas
Por conciencia, economía o casualidad, todos ellos optaron por suministrarse de electricidad producida exclusivamente con energías alternativas. Es lo que algunos llaman energía verde. Un paso más a favor del medio ambiente y, quizás, del bolsillo

Algunos son solo clientes, que contrataron los servicios de suministro de una comercializadora eléctrica verde, y otros incluso son cooperativistas, que aportaron un pequeño capital para producir ellos mismos la luz que después consumen. En cualquiera de los casos, la premisa es siempre la misma: consumir exclusivamente energía alternativa y sostenible.

Optar por este tipo de consumo supone, en muchos casos, poner en práctica la conciencia ecologista de muchos de estos usuarios, que no dudan en poner su granito de arena con el medio ambiente, día a día, para conseguir de esta forma respetar al máximo la naturaleza.

Lander Massana y Laura Vadillo se dejaron llevar por esta conciencia ecologista, que aplican continuamente en su vida diaria. Para empezar, ellos dos regentan Naiterra, una tienda de productos ecológicos y medicina natural, que abrieron hace ya más de dos años. Pero también el respeto al medio ambiente que ambos profesan lo llevan a un estilo de vida muy personal en el que cuidan hasta el más mínimo detalle para no dañar el medio ambiente.

"Al final, esto es un estilo de vida, una filosofía que influye en todo, incluso en nuestra dieta y la forma de comer. Por ejemplo, nosotros intentamos comer alimentos lo más naturales posible. Tenemos un huerto donde producimos nuestras hortalizas y verduras y criamos gallinas y pollos que andan libremente por el campo", afirma Laura.

Estos dos jóvenes empresarios conocieron a su suministradora eléctrica, Gesternova, en una manifestación antinuclear en Barcelona. Fue hace tres años. Hasta entonces y, pese a moverse en ambientes ecologistas, no conocían la existencia de este tipo de empresas.

"No sabíamos que había estas compañías y no lo dudamos. La luz nos resulta más barata pero, aunque fuese más cara, no nos cambiaríamos, solo por conciencia ecológica. Es una satisfacción personal no contribuir a la contaminación del planeta y, de paso, vas ahorrando algo de dinero", explica Laura.

Las facturas de luz del negocio de esta pareja apenas varían. El precio se mantiene estable. Esta fue la primera ventaja que Laura y Lander sacaron de apuntarse a la energía verde.

"Siempre pagamos lo mismo. Sin embargo, antes, cuando estábamos en las compañías tradicionales, subía la factura de mes a mes. Aparte de esto, el trato hacia el cliente es mejor, más cercano. Hablas directamente con ellos cuando, en las otras compañías, eso no sucede. Todo va a través de un 902 y un teleoperador", cuentan.

"Instalamos luces Led, más económicas, y pintamos la casa con pinturas ecológicas, que no desprenden partículas tóxicas que luego acabamos respirando", afirma Laura.

Laura y Lander no utilizan wifi, solo se conectan por cable. Tampoco usan bolsas en su tienda, venden los productos a granel y si usan algún envase, este es siempre biodegradable y reciclable. Pero, además, tratan de ahorrar todo el agua que pueden y que esta sea lo más pura posible. Para ello, instalaron un sistema para ahorrar agua y también filtros de ósmosis para eliminar el cloro.

"No es lo único que hacemos. Aparte de todo esto, también instalamos luces Led, más económicas, y pintamos la casa con pinturas ecológicas, que no desprenden partículas tóxicas que luego acabamos respirando", afirma Laura.

FACEBOOK. José Ramón Conde Rodríguez forma parte de la cooperativa gallega Nosa Enerxía, de la que ahora es vicepresidente. Este desbrozador forestal de A Pobra do Brollón, que también se formó como técnico de sistemas de energía renovables, se hizo socio a través de un amigo. Ahora, se surte de energía exclusivamente verde y, además, proyecta hacer una planta de energía renovable en unos montes comunales de O Incio. En concreto, de energía eólica, con la que después comercializar la electricidad.

"En canto me metín na cooperativa, dinme de baixa na outra compañía, Fenosa, e baixaron moito os recibos. Antes pagaba 55 euros ao mes e agora, 20. O kilowatio sáenos por 13 céntimos a hora. Agora, o que pretendo, é levar adiante ese proxecto de enerxía eólica, que está en estudio, para producir electricidade para a cooperativa", señala.

José Ramón se hizo cliente de Nosa Enerxía hace solo tres meses. Decidió después aportar capital y aportó lo mínimo, 100 euros reembolsables en caso de que se abandone la cooperativa, que cuenta ahora con 138 socios, todos ellos de Galicia y cuyo origen se gestó en Facebook. El boca a boca hizo efecto y la bola fue rodando hasta que se puso en marcha la cooperativa.

"A cooperativa creouse en setembro de 2012. Daquela, Pablo Álvarez, o actual presidente, coñeceu a Ángel Montero , o secretario, en Facebook, a raíz dun comentario na rede social sobre este tema. Así foi como comezaron as conversas entre eles. Despois, Ángel contactou con María José Grobas (un dos vogais) e Geni , a tesoureira, apuntouse á cooperativa tras acudir á primeira asemblea. celebrada en Santiago de Compostela", explica el vicepresidente de Nosa Enerxía, José Ramón.

VALORES. La artesana Lucía Medina Navarro también es cooperativista pero, en este caso, ella optó por una empresa catalana, Som Energia, a la que conoció a través de una red de economía alternativa y solidaria.

"Haberá un ano que son cooperativista e estou encantada. Puxen só 100 euros, reembolsables se me vou. Sempre estiven moi interesada noutro tipo de economía, a alternativa e solidaria, e estaba en contacto con redes que ofrecen servizos desta maneira. Estaba un pouco farta das empresas que miran só as gañancias económicas e non teñen en conta outros valores. Así que decidinme e aquí estou", afirma esta mujer, que se dedica a hacer cerámica de Bonxe.

Lucía había contactado antes ya con otras empresas de esta red de economía alternativa. Una de ellas fue La Veloz, una ecomensajería que usa solo bicicletas en el medio urbano.

"É un proxecto moi interesante porque, ademais de repartir paquetes en bici, tamén teñen unha tenda de reciclaxe de bicicletas. Trátase de poñer en marcha todos os mecanismos para poder optar sempre por un consumo responsable", dice Lucía.

"Fará un ano e pico ou dous que estou coa empresa Unieléctrica e estou contento, tanto polo precio, que é máis barato, como porque usa exclusivamente enerxía alternativa e iso sempre é bo", indica Alejandro Pereira, que regenta la cafetería Donopan.

Esta mujer no notó mucha diferencia de precio en el recibo de la luz pero sí que le compensó cambiarse a la energía verde por otros motivos.

"O custo é practicamente o mesmo pero, desde Som Energia, lóitase por un cambio de modelo enerxético. O que non é xusto é que as compañías eléctricas tradicionais estannos cobrando a luz tres ou catro veces máis que o que custa", explica.

Lucía consume energía verde porque, dice, "trato de vivir dunha forma consecuente e, sobre todo, estas empresas comunican outro tipo de valores que nada teñen que ver co consumismo".

BARATA. El hostelero Alejandro Pereira Rodríguez no se tiene por ecologista. Sin embargo, compra energía verde. Lo hace, fundamentalmente, porque le va al bolsillo. De paso, si se contribuye al respeto al medio ambiente, pues mejor que mejor.

"Fará un ano e pico ou dous que estou coa empresa Unieléctrica e estou contento, tanto polo precio, que é máis barato, como porque usa exclusivamente enerxía alternativa e iso sempre é bo", indica Alejandro Pereira, que regenta la cafetería Donopan.

Este hombre asegura que, desde que consume energía verde, notó un ahorro en la factura de la luz de un diez por ciento. Ahora, agradece la visita que le hizo un buen día un comercial de esta empresa.

"Eu non sabía que existían este tipo de comercializadoras. Apunteime por un comercial que me veu visitar. Nunca me dera por mirar nada disto nin tampouco miraba as ofertas das eléctricas por falta de tempo. Creo que se coñece pouco a existencia deste tipo de empresas", afirma.

Alejandro Pereira solo cumple con el medio ambiente a través de su consumo eléctrico pero, aun así, se siente recompensado por lo que eso supone para todos.

CONCIENCIACIÓN. A José Ignacio Castro Fernández, administrador del grupo On Seguridad, le pasó algo similar a Alejandro: no tenía ni idea de la existencia de este tipo de empresas porque tampoco las había buscado antes. Hace año que es cliente de Unieléctrica y, desde entonces, hasta se hizo más ecologista.

"Desde entón, en cousas que fixen de construción, trato de contaminar o menos posible e de levar a cabo medidas de aforro enerxético. Deste xeito, comprei lámpadas Led, de baixo consumo, e intento reciclar e separar os residuos. Se todos levásemos a cabo estas medidas, sería máis efectivo. O que fagan uns poucos non se nota, pero hai que intentalo", comenta.

José Ignacio Castro afirma que ahorra entre un trece y un dieciséis por ciento en el consumo de luz desde que compra energía verde.

SORPRESA. José Luis Gómez Ares regenta el pub El Muro y, pese a llevar ya medio año con Unieléctrica, nunca hasta ahora se había enterado de dónde procedía la energía que consumía. "Veu un comercial e cambieime porque me pareceu máis barato pero non me enterei de que era enerxía alternativa. Aforro entre 30 e 50 euros ao mes desde entón e estou contento, tanto por ser barata como por non danar o medio ambiente", dice.

La luz verde ya tiene su propia parroquia
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