La llamada que recibió el maquinista era del interventor que iba a bordo

Francisco José Garzón Amo, maquinista del tren accidentado en Santiago, recibió en su teléfono corporativo, extraviado, una llamada del interventor que viajaba en el Alvia que descarriló y causó la muerte a 79 personas.

Según la información recuperada de las cajas negras y de la que informó el Tribunal Superior de Justicia de Galicia, en los minutos previos al descarrilamiento, el conductor recibió una llamada en su teléfono profesional de personal de Renfe, "parece ser que de un controlador", para indicarle el camino que tenía que seguir al llegar a Ferrol.

Fuentes próximas a la investigación han detallado que en esta comunicación, efectuada instantes antes del impacto, se le pregunta a Garzón Amo cómo va, a lo que él responde que están llegando. Luego, hay una indicación dada por el interventor, la figura encargada de la supervisión de los servicios a bordo y que hace las funciones de revisor.

Comentarios