La industria del calzado pasó de 1.200 obreros en 1950 a 41 en la actualidad

A mediados del siglo XX había 22 fábricas y a día de hoy solamente están abiertas dos
Un operario de la factoría Calzados Losal de Monforte
photo_camera Un operario de la factoría Calzados Losal de Monforte

La ciudad del Cabe disponía a mediados del siglo XX de un pujante sector del calzado. Hace 70 años, según se recoge en la hemeroteca de la época, funcionaban un total de 22 fábricas dedicadas a realizar botas y zapatos, pero también seis de zocos tradicionales, otras tantas de cortes aparados y dos factorías dedicadas al curtido de pieles. En total, el número de empleos que generaba esta actividad industrial, a la que se le sumaban empresas dedicadas a la fabricación de puntas y colas, se situaba en torno a los 1.200. Hoy solamente hay 41.

El calzado salía de Monforte con destino a toda España al ser reconocido por su calidad y durabilidad, pero el sector comenzó a ir a menos debido a que muchas empresas no supieron adaptarse a los nuevos tiempos, a aquello que demandaba el mercado.

El resultado fue que a principios de los años 90 del siglo pasado, en Monforte ya solo funcionaban una decena de firmas, a las que se les propuso desde la Xunta unirse en una empresa participada, idea que no cuajó.

En la actualidad, en la ciudad solamente tienen actividad dos firmas, que suman 41 empleados. Una es Calzados Losal, con 17 trabajadores, dedicada a la elaboración de calzado de moda confeccionado de forma artesanal y con la técnica del cosido ‘good year’, propia de Monforte.

La otra empresa es Curtidos Galaicos, con 24 empleados y que años atrás decidió especializarse en el calzado de seguridad.

Los responsables de ambas empresas, Gonzalo López Otero y Ovidio Pérez Reñones, respectivamente, no dudan en señalar como culpables del desmantelamiento del sector tanto la falta de modernización de las factorías como el no haberse producido un relevo generacional.

Ambas cuestiones han sido asumidas por estas dos factorías, donde ya trabajan los hijos de sus responsables y en las que se ha hecho un hueco a las nuevas tecnologías.

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