miércoles. 18.09.2019 |
El tiempo
miércoles. 18.09.2019
El tiempo

La declaración

EL PARLAMENTO de Cataluña adoptó el pasado día 23 de enero un acuerdo en el que, entre otras cosas se declara que «el pueblo de Catalunya tiene, por razones de legitimidad democrática, carácter de sujeto político y jurídico soberano». Esa declaración contiene una afirmación, la del carácter soberano del pueblo de Cataluña, que colisiona frontalmente con el reconocimiento que la Constitución hace del pueblo español, del que los ciudadanos que habitan en Cataluña forman parte, como titular de la soberanía nacional. «La soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado», art 1.2. La declaración colisiona pues frontalmente con la Constitución, se ha adoptado a sabiendas de que así, voluntaria y conscientemente. Es ilegal, y además el Parlamento de Cataluña, que ostenta los poderes que la Constitución y el Estatuto le reconocen, carece palmariamente de potestad alguna que sustente la posibilidad de adoptar el acuerdo al que he hecho referencia.

Se ha dicho que no se va a recurrir, porque su contenido es retórico. Todo lo retórico que se quiera, pero es ilegal, y presenta un contenido que pugna con uno de los pilares en los que descansan la Constitución y el pacto constitucional de España, y debe ser abrogado en defensa del orden político y social y de la legalidad constitucional a los que perturba y daña. La ilegalidad no es retórica.

Y compete a quienes vienen obligados no solo a cumplir con lo que la Constitución establece, que en cuanto a lo que declara, supone aceptarlo, sino también a hacer cumplir la Constitución, defenderla, lo que incluye asegurar la preeminencia de lo que la Carta Magna declara, sin excepción ni discusión.

Así pues, el orden constitucional, perturbado por la declaración trascrita del Parlamento catalán, que al hacerlo pretende usurpar el poder constituyente del pueblo español, debe ser restaurado, y eliminada del panorama la declaración en cuestión, en orden a restaurar el orden político y constitucional.

No caben a mi juicio manejar en esto calificaciones o argumentos de oportunidad. Entre otras cosas porque si se permite que la declaración quede incólume, será invocada por siempre. Nos cansaremos de ello.

En definitiva, nadie puede intentar alterar unilateralmente el pacto institucional de España. En él se dice que el único sujeto soberano es España y su pueblo, el pueblo español, titular de su soberanía. Y solo él puede alterarlo. ¿Qué es lo retórico?

La declaración
Comentarios