miércoles. 20.11.2019 |
El tiempo
miércoles. 20.11.2019
El tiempo

Galicia se asoma al cambio

Blancanieves, en una aproximación del ilustrador Benjamin Lacombe.
Blancanieves, en una aproximación del ilustrador Benjamin Lacombe.

EL USO TRAE el abuso, y esos mensajes de optimismo en las expectativas de la economía gallega, por repetidos, pueden dejarnos tirados en la cuneta de la autocomplacencia justo en el peor momento, cuando todavía hay más perspectivas que certezas. Como aquella broma pesada del presidente del BBVA, Francisco González, cuando advirtió que «la contabilidad es como un chicle», las previsiones económicas que comenzamos a conocer también se estiran, y en algunos casos conviene matizar. Por la sencilla razón de que esos propios análisis también lo hacen. Nos sitúan en la antesala de la recuperación, es cierto, pero mantienen zonas oscuras.

Ha sido precisamente el servicio de estudios del BBVA el encargado de sorprender con un análisis sobre la economía gallega para este y el próximo año que invita a la euforia y que nos sitúa poco menos que como abanderados de la recuperación en España. Sintéticamente, señala que Galicia será, junto con Canarias, la comunidad cuyo Producto Interior Bruto (PIB) registrará un mayor crecimiento este año, un 1,5%, cuando las previsiones de la propia Xunta apuntaban hace unos meses a un digno 0,8% de incremento. El próximo año, dice el informe de BBVA Research, llegaremos al 2,6%, cinco puntos por encima de la media española y muy por delante de comunidades tradicionalmente tractoras como País Vasco, Navarra, Cataluña o Baleares.

Galicia no parte de un mal precedente. En su conjunto, la variación media anual del PIB entre 2008 y 2012 fue negativa en un 0,4%, una intensidad del ajuste menor que la del conjunto de España, cuyo PIB se contrajo en un 0,8% de promedio anual en esos años. Como una moneda, el análisis dibuja otra cara, la del desempleo. Nueve años harán falta para volver a tasas precrisis, es decir, a un muy manejable 7,4% que teníamos en 2007. Desde entonces, el desempleo se ha multiplicado por tres.

Hasta aquí la epidermis. El análisis del BBVA traza muchos otros números, y plantea algunas incógnitas serias de cara al futuro. Una de ellas está vinculada precisamente con el crecimiento y el empleo. Compilando datos entre 1983 y 2013 en cuanto a incremento del PIB y afiliación a la Seguridad Social, el estudio concluye, por ejemplo, que hay indicios históricos de «la existencia de una menor elasticidad contemporánea del empleo al PIB en Galicia que en el conjunto de España, tanto si se mide en términos de afiliación media como de ocupación (Epa)». ¿Qué significa esto? Pues que, para una variación determinada del PIB, Galicia crea menos empleo que el conjunto nacional. Primer problema serio, que nos lleva a otro.

Galicia podría experimentar una recuperación de la actividad mayor que la del conjunto de España, con una menor creación de empleo y, por lo tanto, con un mayor aumento de la productividad, que sería aparente. De acuerdo con el análisis, en las tres últimas crisis (1993, 1999 y 2008) la recuperación de la economía gallega se ha basado en incrementos de productividad, en detrimento de la recuperación del empleo. A ello también ha contribuido, lógicamente, la crisis demográfica.

Hay tras luces y otras sombras en el estudio. Como el avance exportador, que dibujan como colchón, y no palanca, durante estos años. De hecho, solo la diversificación de las exportaciones gallegas (mucho más por destino que por producto) explica un crecimiento del 16% desde el inicio de la crisis, aunque en realidad, dice el análisis, el aumento de las exportaciones ha sido sólo del 2,6% desde 2009. Y son más colchón que palanca precisamente porque de no haberse producido ese proceso diversificador, la caída del PIB per cápita habría sido dos veces mayor en estos años de recesión. En este aspecto, la asignatura pendiente es la diversificación en origen, ya que casi la mitad de las ventas al exterior las concentran dos sectores, automoción y textil, que es tanto como decir Citröen e Inditex.

Como en todo, los datos pintan colores. Sucede con las cifras de inversión extranjera en Galicia durante 2013. Crecieron un 17,8% en un año, prácticamente el doble que la media española, hasta los 219 millones de euros. Sin embargo, esa cifra supone menos de la mitad de la inversión bruta del exterior recibida por Galicia en 2011, cuando el peso de nuestra comunidad en el total de la inversión en España casi doblaba el actual, que se queda en un tímido 1,4%.

Sobre este tapete, Galicia se asoma a un cambio de ciclo que habrá que aprovechar. Pero, como dicen los responsables alemanes de Trabajo, el fin de la crisis lo dará la creación de empleo y no la prima de riesgo y otros indicadores. Toca esperar. Y mucho.

El Grupo Inditex se pone a prueba con Zara

ABORDAR los resultados de Inditex desde la hipérbole parece terreno abonado para muchos analistas. Sin embargo, las cuentas de 2013 del gigante textil, más allá de lo que es el crecimiento de las ventas y, no tanto, de los beneficios, muestran muchas otras fortalezas, y alguna pequeña debilidad, del grupo fundado por Amancio Ortega. Por ejemplo, la matriz de Zara es ya campeón nacional del nulo endeudamiento bancario. Inditex autofinancia su crecimiento, lo que le permite contar con una deuda financiera en tasas negativas y, a la vez, con una posición de caja de casi 3.900 millones de euros a enero de este año.

Un grupo capaz de generar ocho mil empleos en un año, hasta los 128.300 trabajadores, es también paradigma. Más si cabe si ese registro se suma a un nivel de contratación que desde hace años viene rondando las 10.000 personas por ejercicio.

Y si hay que buscar peros a esas cuentas, en el otro lado de la balanza pesa la «Zaradependencia» del grupo. Aunque está formado por ocho cadenas (a Zara se suman Pull & Bear, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius, Oysho, Zara Home y Uterqüe), la franquicia enseña genera el 65% de las ventas. Sin embargo, Zara es una de las que menos ha crecido en ingresos durante 2013, un 2%, frente a una media del grupo del 5%.Y lo que es más llamativo, el resultado de explotación de Zara ha caído un 6%, hasta los 2.089 millones de euros, y es la única cadena que ha visto retroceder su Ebit. Son datos que invitan a la reflexión, y a buen seguro que al análisis en la base de operaciones de Arteixo.Porque hasta el 68% del beneficio de explotación de Inditex lo genera Zara.

JUAN CARLOS ESCOTET ♦ Los noventa días de Novagalicia con nuevo propietario

NO ES ni mucho menos el momento de hacer balance, pero esta semana se han cumplido los primeros noventa días en la nueva vida de Novagalicia bajo la batuta de Juan Carlos Escotet. Esta particular efeméride habría pasado totalmente desapercibida si no fuera por la promesa que hizo el magnate venezolano al día siguiente de adjudicarse en subasta la entidad: en tres meses, anunció en diciembre, estaría resuelta la crisis de las participaciones preferentes. Y ahí seguimos. Lo cierto es que será el FROB, es decir, el Gobierno, quien en última instancia negocie con Bruselas la solución a los preferentistas ofrecida por Escotet, ya que este asunto está fuera, en principio, de las negociaciones que Banesco mantiene con Europa para modificar el plan de negocio para Novagalicia marcado por la UE como contrapartida al rescate bancario. No suena a excusa el argumento, pero el banquero sabe que, en este asunto, se juega su credibilidad.

DEMETRIO CARCELLER ♦ El asalto a Pescanova  se tuerce y Damm se abona al victimismo

TODO parecía estar muy bien atado. Y el pacto con la banca, aunque explícito, no se incorporó a la propuesta de convenio. Una formalidad prescindible para un grupo, Damm, acostumbrado a ganar jugando siempre al límite, como en otras operaciones, caso de Cacaolat, por ejemplo. Pero Pescanova es mucho más difícil de digerir que el grupo alimentario que perteneció a la familia Ruiz Mateos. Y Demetrio Carceller se topa ahora con el frontal rechazo de la banca a sus pretensiones,y hace alarde de provocaciones como anunciar preconcursos para filiales, casi como marca el convenio presentado y al que le queda un largo trecho para ser aprobado. También intenta Carceller, en este caso a través de Juan Manuel Urgoiti, jugar a un victimismo de última hora filtrando que su plan es el único que garantiza el futuro de la compañía y el empleo. Cómico.

(Publicado en la edición impresa de El Progreso el 22 de marzo de 2014)

Galicia se asoma al cambio
Comentarios