martes. 20.08.2019 |
El tiempo
martes. 20.08.2019
El tiempo

El último impulso para el pequeño Adrián

El pequeño Adrián en su domicilio, acompañado de su padre. Foto: ANA SOMOZA
El pequeño Adrián en su domicilio, acompañado de su padre. Foto: ANA SOMOZA

El pasado 28 de febrero de 2013, los padres de Adrián García Casado, un niño de Monforte que sufre parálisis cerebral y ataxia, hacían un llamamiento público para reunir 13.500 euros con los que financiar un tratamiento en una clínica de Santiago -a base de hormona de crecimiento- que permitiera al pequeño poder caminar sin ayuda, mejorar su movilidad y, en general, contar con mayor calidad de vida.

Entre el respaldo de la ciudadanía, del propio colegio en el que estudia el pequeño y del banco de tapones de Lugo, la familia reunió en torno a 23.000 euros con los que el pequeño Adrián, en lugar de recibir el tratamiento por nueve meses como estaba previsto, pudo ampliar la terapia durante todo un año. «As melloras que experimentou o neno nos primeiros nove meses foron moi grandes e entón decidimos co equipo médico seguir co tratamento ata un ano», explica su padre, Miguel Casado.

Cumplido ese periodo, los padres decidieron continuar de nuevo con las sesiones pero esta vez financiándolas con sus medios y sin recurrir a la solidaridad ciudadana. Sin embargo, ahora queda una última fase hasta marzo para la que precisan de nuevo colaboración.

Los padres de Adrián están en paro y tendrían que reunir unos 5.000 euros para financiar lo que queda de tratamiento. Con ese objetivo está abierta una cuenta en el Banco Popular con el número IBAN: ES08 0075 0662 8607 0057 9116 en la que recogen los donativos.

Miguel García aporta las facturas para quien quiera ver tanto los gastos de la clínica en que recibe las sesiones de logopedia, fisioterapia, estimulación auditiva y neurogológica su hijo, los de la compra de la hormona de crecimiento a un laboratorio de Madrid, así como los tickets del coste de los desplazamiento diarios que el niño hace a Santiago para tratarse.

También explica las razones de ampliar el tratamiento más de nueve meses. «Primeiro fíxose unha estimación de nove meses para ver como respondía o neno. A resposta foi mellor da esperada e por iso se segue co tratamento, porque segue evolucionando. No momento en que as melloras se estanquen pararemos», dijo.

Desde el primer llamamiento que hizo la familia, Adrián mejoró especialmente en movimiento. Si está tranquilo, ahora es capaz de caminar completamente solo, cuando antes necesitaba el respaldo de un andador y de sus cuidadores. Además, puede coger cosas con las manos, cuando antes solo lograba golpearlas y puede manipularlas con facilidad. «Nótase moito á hora de comer, xa que ahora é quen de coller o vaso, por exemplo», dice su padre. En resumen, el niño, que ahora tiene nueve años, creció, camina más erguido y es más autosuficiente. «A previsión é que poida ter tratamento ata marzo porque aínda queda unha marxe de mellora», insiste su padre.

La familia lleva gastados 35.420 euros entre terapia y desplazamientos, 23.000 procedieron de primera campaña de ayuda que abrieron hace año y medio y el resto lo financiaron ellos mismos.

El último impulso para el pequeño Adrián
Comentarios