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El limbo de las preferentes

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PARA unos fue audacia alimentada por la euforia del momento y para otros simple desconocimiento del terreno que comenzaba a pisar, pero lo cierto es que el calendario se ha convertido en el peor aliado de Juan Carlos Escotet, el nuevo propietario de Novagalicia. Poner fecha para dar solución a la crisis de las preferentes, pasados ahora los tres meses fijados cuando en diciembre adquirió el banco, no ha provocado otro efecto que el de calentar todavía más esa marmita envuelta en presión que es la crisis de esos productos tóxicos comercializados de forma masiva. Y más si tenemos en cuenta que esa agenda fue diseñada por el propio banquero venezolano, es decir, autoimpuesta como reto, a sabiendas de que eran y siguen siendo muchos los actores de este peculiar reparto.

Como cuando se descuentan los minutos de la basura en un partido casi ganado y el final parece que nunca llega, media Galicia asiste intranquila a un desenlace prometido que se hace esperar. Y lo que es mucho peor, unos 35.000 preferentistas, entre ahorradores e inversores, se desvelan por conocer cuándo lograrán el reintegro de esos 500 millones de euros que la entidad baraja como susceptibles de ser devueltos.

Si hablamos de calendarios, lo mejor es tomar una referencia en el pasado reciente, para poder tener cierta perspectiva sobre lo que supone la venta de un banco nacionalizado que, a mayores, hubiera comercializado preferentes, en este caso entre inversores mayoristas. El ejemplo lo tenemos sin salir de Galicia. El Estado adjudica el nacionalizado Banco Gallego al Sabadell en abril del año pasado por un euro. En septiembre se formaliza una ampliación de capital para cubrir un agujero de 245 millones y se establecen las opciones para dar salida a los preferentistas, que pasaban básicamente por un canje de estos productos por obligaciones del propio banco catalán.

Un mes más tarde, en octubre, se cierra la operación después de que se hubieran ejecutado las actuaciones de gestión de los instrumentos híbridos del Banco Gallego y el 97% de los titulares de preferentes y subordinadas acudieran al canje por obligaciones convertibles que ofreció el Sabadell. Ya van siete meses. El desembarco efectivo, con unificación de marca y sistemas tecnológicos, no se produjo hasta mediados del pasado mes de marzo. Casi un año. Y eso que el Sabadell es especialista en absorber otras entidades.

Salvando todas las distancias, en la crisis de Novagalicia y las preferentes nos encontramos en una situación casi de arranque, ya que el FROB tiene en sus manos la propuesta para dar salida al asunto desde hace aproximadamente un mes. Nada nuevo, en palabras de Antonio Carrascosa, hombre fuerte del fondo de rescate, en sus últimas reuniones con los colectivos de preferentistas. ¿Por qué? Por un lado, la solución que se aplique en esta crisis servirá de horma para otros zapatos, caso de Catalunya Caixa. Pero quizá lo más importante es la fórmula legal para poder sortear ante Bruselas ese requisito envenenado que a la postre supuso que, a cambio del rescate bancario, los acreedores (accionistas y tenedores de preferentes y otro productos) fueran los que en primera instancia asumieran el quebranto. Ese modelo, ya aplicado cuando se inyectaron más de 9.000 millones en Novagalicia, se generaliza ahora como uno de los ejes para los futuros rescates dentro de la unión bancaria que diseña a trompicones Europa.

En estos meses, hubo una puerta que se comenzó a abrir de nuevo. Acudir a la vía civil ordinaria. Desde que Escotet se adjudica en subasta Novagalicia, sus gestores paralizaron los arbitrajes y, como si de una política de manos caídas se tratase, optaron por dejar que fueran los jueces quienes diesen y quitasen razones. Había un argumento, el FROB habilitó en la operación de venta nada menos que 324 millones para hacer frente a sentencias en firme en contra de la entidad, fuera cual fuera el motivo. Era el único blindaje que se establecía. El acuerdo de venta indicaba que el Estado cubrirá el 85% de los gastos que el comprador de NCG tenga que asumir por este motivo. Las devoluciones que plantea el banco, en cualquier caso, descontarán los intereses ya abonados en los años de buenas rentabilidades.

Y entre propuestas de unos, análisis jurídicos de otros, y dudas ante una posición de Bruselas que es firme como una roca, la crisis de las preferentes sigue ahí y nos devuelve a un pasado que ilustra lo peor de las finanzas patrias, metáfora de la Galicia más oscura que no hace mucho se despertó en plena noche y se sintió estafada por aquellos a quienes encumbraba y en los que confiaba sus ahorros. Escotet tiene poco tiempo y lo sabe. Falta más luz y sobran sombras.

Palos en la rueda al futuro del sector eólico

IRREDUCTIBLE. A este paso, va a tener mucho mérito que Galicia siga siendo una referencia eólica, como demuestra el dato que esgrime Núñez Feijóo: 2013 fue el año de mayor producción eólica en nuestra comunidad, un 38% más que en 2008, y Galicia se situó como líder en producción por megavatio instalado, que no total. Las medidas que acaba de impulsar la Xunta para apoyar al sector (rebajas fiscales o flexibilización para la constitución de avales a la hora de levantar un parque) se pueden quedar en meros parches de urgencia, salvavidas oportunos pero a todas luces insuficientes, si la reforma energética sale adelante tal y como está diseñada.

Sobre la pista de todo ello nos pone la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, con una tesis que apuntala el propio sector, alarmado por las intenciones del ministro José Manuel Soria. Y es que precisamente la energía eólica, la más eficiente, será la que se lleve el grueso del recorte de primas planteado por Industria. Nada menos que una rebaja del 34% en los incentivos. Y lo peor de todo no es eso. El gran problema con que se va a encontrar el Gobierno, abonado como está a una inseguridad jurídica permanente,reside en el principio de retroactividad a aplicar, ya que los recortes se establecen sobre la vida útil de las inversiones, y no sobre el tramo de los proyectos desarrollados a partir del momento en que se decide el recorte.

No es de extrañar que la patronal eólica se suba por la paredes y eche cuentas: las instalaciones construidas antes de 2005, el 37% del total, dejarán de recibir primas. Piden igualdad de trato, y parece razonable.

DEMETRIO CARCELLER ♦ La crisis de confianza en Pescanova no augura un final feliz

LA HORA de la verdad en Pescanova ha llegado. El próximo martes se despejará definitivamente una ecuación que, por ahora, tiene demasiadas casillas en blanco. Y son los bancos los que ya no ocultan que la crisis de confianza en los que eran sus socios es irreversible. Damm tiene un problema y Demetrio Carceller, el gran muñidor de todo este embrollo, sabe que las adhesiones a su propuesta de convenio penden de lo que digan los grandes acreedores, que son los conformados por un grupo bancario que en su día confió en las intenciones del catalán y ahora no quiere verlo ni en pintura. En estos momentos, los números para sumar un 51% de apoyos a su propuesta de convenio de acreedores no salen. Y aunque en la búsqueda de términos medios, desde cualquier posición extrema, suelen estar siempre las soluciones, esta vez todo parece demasiado enrocado como para llegar a un final feliz. Al menos, el próximo martes.

JOSÉ GARCÍA COSTAS ♦ Especialización y más contratos para la nueva Barreras

BARRERAS fue durante buena parte de su vida el mayor astillero privado de España. En Vigo siempre se presumía de ello.Pasó por manos públicas, volvió al sector privado, con días de gloria al abrigo del tax lease, y acabó en suspensión de pagos en medio de una crisis accionarial que tuvo que resolver un juez. Hoy en día, el astillero, con José García Costas al frente y los mexicanos de Pemex como propietarios, comienza una primavera que apunta a nuevos días de gloria. Su presidente anuncia nuevos contratos multimillonarios mientras remata la puesta en marcha del flotel para la petrolera azteca. Muchos son los detalles que se guarda, pero García Costas no es de los que gaste pólvora en salvas. La especialización en buques sofisticados con mucho valor añadido, y los mercados internacionales, son las tablas del negocio para la nueva Barreras.

Texto publicado en la edicion impresa de El Progreso el 12 de abril de 2014

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