El Dépor, tocado tras otra goleada

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El Sporting de Gijón, espoleado por la marea de aficionados que le arropó en el estadio de Riazor, consiguió su tercera victoria (0-3) en Liga, todas ellas de forma consecutiva, y avivó sombras del pasado en el Deportivo, que empezó bien, pero flojeó ante la adversidad.

Los blanquiazules, que perdieron en UEFA el jueves ante el CSKA de Moscú (3-0), se vinieron abajo tras el primer tanto de los asturianos, se llevaron el segundo en tres minutos, y tuvieron que jugar la segunda parte con uno menos por expulsión del argentino Diego Colotto.

Agobiado por su falta de gol, el conjunto coruñés intentó sacarse la presión de encima con el empuje del mexicano Andrés Guardado, Ángel Lafita y Pablo Álvarez y la movilidad de Iván Sánchez 'Riki', que recuperó la titularidad, pero los cambios introducidos por Miguel Ángel Lotina no modificaron el gafe de los blanquiazules.

Las ocasiones no faltaron
El equipo gallego generó ocasiones, la primera a los pocos segundos de partido tras un centro de Filipe Luis que Riki remató fuera, y tuvo el gol cerca con un remate de cabeza de Colotto que desvió bajo palos el capitán Rafael Sastre a los doce minutos.

También tuvo el tanto a su alcance Guardado, que se quedó solo ante Cuéllar tras un error de Sastre y perdonó desde el punto de penalti, desde donde fue incapaz de dirigir el esférico a la portería del cuadro asturiano.

El Sporting, más tímido, había advertido de sus intenciones con un contragolpe que Diego Castro desaprovechó y volvió a la carga en el ecuador del primer periodo con otra acción del centrocampista, que remató al cuerpo de Aranzubia pero después fue derribado por Lopo y provocó el penalti con el que se adelantaron los gijoneses.

Fiesta asturiana... y bochorno blanquiazul
Barral abrió desde los once metros la cuenta goleadora del Sporting y animó a los más de 4.000 seguidores rojiblancos que presenciaron el partido en el estadio de Riazor y que empezaron a disfrutar entonces de una fiesta asturiana en territorio gallego.

El Deportivo se desplomó en dos minutos, prácticamente igual que en el partido de UEFA ante el CSKA, y el Sporting amplió su ventaja con una diana de Carmelo González, que definió ante Aranzubia tras un error de Alberto Lopo en el despeje.

El gol tumbó a los gallegos, que tampoco reaccionaron con la entrada de Juan Carlos Valerón a falta de siete minutos para el descanso y además sufrieron la expulsión del argentino Colotto a los 44 minutos por frenar a Barral después de una pérdida en el centro del campo y otro error de Lopo en defensa.

Dos goleadas seguidas
El Deportivo arriesgó en la segunda parte para intentar meterse de nuevo en el partido, del que no se marchó hasta los últimos minutos gracias a las intervenciones de Dani Aranzubia, que salvó a su equipo.

El meta riojano salió triunfador de un mano a mano con Barral, resolvió un ataque de Diego Castro con una intervención espectacular, y también superó un cara a cara con Luis Morán, pero a falta de siete minutos encajó el tercer gol del partido.

Diego Castro sentenció el encuentro y acabó con un Deportivo que se había roto en dos para intentar buscar una remontada imposible y que se queda con los mismos puntos del Sporting y tocado después de dos goleadas seguidas.

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