viernes. 20.09.2019 |
El tiempo
viernes. 20.09.2019
El tiempo

Dos décadas con mucho que celebrar

El Catro Roldas conmemoró con varios actos el vigésimo aniversario de su fundación

Dice el tango que 20 años no son nada, pero lo cierto es que pueden dar mucho de sí, tal y como pueden constatar desde el Catro Roldas de la parroquia vilalbesa de Román, que este fin de semana conmemoró por todo lo alto el vigésimo aniversario de su fundación.

Lejos queda ya aquel primer partido oficial del 7 de septiembre de 1997 contra el Candelaria y muchas cosas pasaron desde entonces. Dos ascensos a Segunda Autonómica, con los consiguientes descensos al año siguiente, en las temporadas 2011-2012 y 2014-2015; la disputa de dos semifinales de Copa o el hecho de quedarse en varias ocasiones a las puertas de ascender de categoría son algunos de los logros de este modesto club vilalbés.

Por todo ello, se quiso rendir homenaje a todos aquellos que pasaron por el club y dejaron huella en la última década, ya fueran jugadores, entrenadores o directivos. El reconocimiento empezó ya con la disputa del partido contra el Goiriz, correspondiente a la cuarta jornada, en la que hubo saque de honor a cargo del socio más antiguo, David Anido Carracedo, y del capitán del CD Lugo, Fernando Seoane, que estuvo invitado al evento junto al vicepresidente del club lucense, José Antonio Sánchez Goñi, y el vicepresidente de la Federación Galega de Fútbol, Carlos Méndez.

Tras la disputa del partido, que tuvo victoria local, se procedió al acto oficial, en el que se hizo entrega de una placa conmemorativa a los exdirectivos Iván Cordal Fernández, José Manuel Cruña Rouco, Yolanda Castro Comendeiro, José Castro Gaute, José Castro Díaz, Bautista Pernas Ferández y Luis Carballeira Calaza; a los entrenadores Miguel Boo, Jesús Somoza y David Lorenzo, y a los exjugadores y capitanes Bruno Villares, Roberto García y Diego Bello.

Pero el momento más emotivo fue cuando se recordó al jugador fallecido Carlos Silvent García entregando una camiseta con su nombre a un sobrino. Para cerrar la jornada, pinchos y música para todos los asistentes, que desearon al Catro Roldas otros 20 años más, por lo menos, llenos de éxitos.

Dos décadas con mucho que celebrar
Comentarios