lunes. 26.08.2019 |
El tiempo
lunes. 26.08.2019
El tiempo

Destapan un sepulcro con pinturas murales en el monasterio de Sarria

Las pinturas representan la escena del descenso de la cruz
Las pinturas representan la escena del descenso de la cruz
El conjunto, que está siendo restaurado, quedó al descubierto durante unas recientes obras

Unas obras de rehabilitación realizadas recientemente en la iglesia del monasterio de La Magdalena de Sarria dejaron al descubierto la existencia de un antiguo sepulcro con pinturas murales, las cuales están siendo objeto de una restauración.

Tanto el enterramiento como las pinturas se encuentran en la conocida como capilla de San Lorenzo y representan la escena del descendimiento de Jesús de la cruz. El padre Solla, experto en la historia del convento mercedario, ya sospechaba de la existencia de este conjunto, que podría datar del siglo XV o XVI, e incluso había divisado en su interior una calavera a través de un pequeño agujero.

La zona estaba tapiada y salió a la luz durante la restauración de las naves principal y lateral del templo, financiada por la Xunta, que también colabora en la recuperación de estas pinturas.


La sepultura podría pertenecer a la familia Ribadeneira, protectora de la iglesia en el siglo XV, explica Xaime Félix López


El investigador sarriano Xaime Félix López Arias ha reunido diversa documentación histórica que le permite concluir "case con total certidume" que este enterramiento —de traza gótica y diferenciado de los otros dos situados en la pared de la izquierda— perteneció a la familia Ribadeneira, que fue protectora del templo y varios de cuyos miembros solicitaron, entre los años 1416 y 1491, ser enterrados en este monasterio.

Así, el 10 de julio de 1416, Roi Gomes de Ribadeneira hace cesión de bienes a favor de la iglesia y manda "se deitar" en la capilla de San Lorenzo, antigua capilla mayor de Santa María Magdalena.

El 2 de noviembre de 1454, añade el investigador, fue un nieto de aquel, Roi Gonçalves de Ribadeneira, quien deja constancia de que su padre está enterrado en la capilla mayor, al tiempo que dispone bienes para que el monasterio oficie una misa al mes y rece varios responsos cantados. Él mismo, en testamento redactado en Fafián el 20 de diciembre de 1467, también pidió recibir sepultura en este templo, en la misma capilla en la que yace su padre.

La documentación de la que dispone López Arias se completa con un escrito del 3 de enero de 1491, por el cual otro de los Ribadeneira, morador en Santa Marta del Camino Francés, amplía las dotaciones anteriores.

La situación dio un giro a principios del siglo XVI, cuando Nuno Álvarez de Guitián mandó construir la nueva capilla mayor para ser enterrado y dispuso una nueva sepultura para los cuerpos de los Ribadeneira. Según el investigador, esta familia retiró la protección al sentirse desplazada y fue entonces cuando los frailes ocultarían el antiguo enterramiento dotado por los Ribadeneira.

Destapan un sepulcro con pinturas murales en el monasterio de Sarria
Comentarios