Costas no tiene dinero para el trasvase de arena en Covas y Portos busca fondos

El departamento estatal mantiene como medida para estabilizar la arena de la playa un espigón que rechazan los vecinos
Reunión de la alcaldesa con la plataforma vecinal de Covas
photo_camera Reunión de la alcaldesa con la plataforma vecinal de Covas

El Servicio Provincial de Costas comunicó a finales de noviembre del pasado 2016 que «por restricións orzamentarias» no cree posible sufragar el coste del trasvase de 15.000 metros cúbicos de arena en Covas, que serían la mitad de los 30.000 que habría que mover para evitar la degradación de la playa. En principio, estaba previsto que los 108.000 euros del proyecto los sufragasen a medias la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar estatal, y Portos, que ahora ya busca fondos para acometer la obra en solitario.

La Valedora do Pobo, Milagros Otero, desvela esta circunstancia a los vecinos de Covas que presentaron una queja para conocer en qué situación estaba el proyecto tras solicitar ella información a la Consellería do Mar. El escrito apunta que Portos pretende ahora conseguir el presupuesto suficiente para asumir en exclusiva el coste de esta medida de carácter provisional.

ESCOLLOS. Otro escollo con que ha tropezado el trasvase es que será necesario modificar el proyecto, dado que la Dirección Xeral de Conservación da Natureza cree «difícil» su ejecución en lo relativo a la extracción de arena, pues está previsto hacer el desmonte en la carrera de las mareas, «o que podería facer inviable a súa execución», Así, ya anuncia una variación en la zona de retirada de la arena y reconoce que es «inevitable afectar ao sistema de dunas existente».

Otra novedad radica en que Costas mantiene como posible acción para estabilizar la playa la creación de un nuevo espigón de apoyo en base a un proyecto ya existente, que «se revisará e actualizará no vindeiro exercicio (2017)» y añade que falta el estudio de dinámica litoral para determinar cuál es la mejor solución al problema. Los vecinos se oponen a hacer otro espigón al creer que generará nuevos problemas y apuestan por un arrecife sumergido, algo que explicarán al vecindario en un acto, para el que ayer solicitaron colaboración a la alcaldesa, María Loureiro, en una reunión.

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