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Calvo Sotelo y el espíritu del ribadensismo

Leopoldo Calvo Sotelo y su esposa, Pilar Ibáñez Martín, durante una travesía en bote por la ría de Ribadeo. aep
Leopoldo Calvo Sotelo y su esposa, Pilar Ibáñez Martín, durante una travesía en bote por la ría de Ribadeo. aep

LA SERENIDAD, casi hierática en la expresión, era uno de los rasgos más destacados del expresidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo Bustelo. Ese gesto serio contrastaba con su fina ironía, acompañada en ocasiones de una retranca muy gallega. Su carácter pausado, de hábil mediador, caracterizó su larga trayectoria política.

Hoy, cuando se cumple un lustro de su fallecimiento, Ribadeo mantiene viva en la memoria, como si fuera ayer, la figura de uno de sus hijos más preclaros. Aunque nació en Madrid, pasó en esta localidad lucense su adolescencia y los veranos, hasta el punto de sentirse un ribadense más. En esta provincia intentó sin éxito su elección como procurador en Cortés por el tercio familiar a principios de los años sesenta. Vendría después su prolongado periplo ministerial, que terminó con su llegada a la presidencia del Gobierno. Su investidura se vio marcada por el 23-F. En su gobierno afrontó los años del plomo del terrorismo de Eta y la desmembración de UCD. Como buen navegante, no se dejó aplastar por las circunstancias y acometió esa sufrida travesía con esa impasible tranquilidad y sentido del deber.

Junto al Calvo Sotelo político nos encontramos con el intelectual poliédrico, que legó una inmensa biblioteca. Formado en las Ciencias como ingeniero, su gran sueño era ser premio Nobel de Física, una de sus materias preferidas, según comentó su mujer, Pilar Ibañéz Martín. Como amante de las Letras, por influencia de su tío Joaquín, el dramaturgo, le encantaban de Cunqueiro y Valle-Inclán, entre los autores gallegos. Con el exalcalde nacionalista Eduardo Gutiérrez conversaba sobre la poesía española del Siglo de Oro. Su afición filarmónica era más conocida entre el gran público. No en vano pasó a la historia como uno de los presidentes españoles que tocaba el piano.

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