Arde el segundo pajar en dos días en el mismo barrio de San Xiao de Mos

Restos del humo en el alpendre, precintado por la Guardia Civil (Foto: M.Roca)
photo_camera Restos del humo en el alpendre, precintado por la Guardia Civil (Foto: M.Roca)

Los vecinos del barrio de Mos, en la parroquia homónima de San Xiao de Mos (Castro de Rei), volvieron a despertarse en la madrugada del jueves sobresaltados después de que se declarase un nuevo incendio en un alpendre de una de las viviendas, en el que había un vehículo, un Ford Escort que quedó prácticamente calcinado. Se trata del segundo caso de estas características en dos días en este lugar, ya que en la madrugada del martes también ardió otro pajar con dos coches en su interior.

Los habitantes de la vivienda, emplazada en el número 12 del barrio de Mos, sospechan que el fuego pudo ser provocado, ya que hace unos dos meses ya sufrieron otro intento de prender fuego en uno de los alpendres anexos a la vivienda. «A mediados de xaneiro quixeron prender lume por debaixo do tractor, pero só ardeu unha roda e os manguitos, e un pouco unha manta que o tapaba. Tamén foi de noite e estaba o coche ó lado, pero daquela non pasou nada e vímolo ó outro día», explicaron los propietarios.

Los hechos en esta ocasión ocurrieron en torno a la cuatro de la madrugada. El primero en dar la voz de alarma fue el dueño de la casa, quien, quiso la casualidad, que en ese momento se levantara de su cama. «Fun ó baño e sentín un estoupido moi grande, así que saín fóra e xa vin moito fume saíndo das palleiras», comentó. Su mujer, aún con el susto en el cuerpo, añadió que dieron aviso a un vecino, que acudió con una manguera para tratar de sofocar cuanto antes el fuego. «Foi a salvación», apuntó.

Los bomberos del parque comarcal de Vilalba se trasladaron al lugar de los hechos-al igual que efectivos de la Guardia Civil y el alcalde de Castro de Rei, Francisco Balado-, pero cuando llegaron los propios vecinos ya habían sofocado las llamas. Así, los operarios desplazados, un cabo de guardia y dos bomberos en dos camiones, procedieron a controlar con una cámara térmica la temperatura del interior y abandonaron la zona aproximadamente una hora después.

El estado en el que quedó el vehículo parece indicar, según las fuentes consultadas, que hacía poco tiempo que se había iniciado el incendio. Una prueba de ello es que el coche no estaba totalmente calcinado, como en el caso de los otros dos que ardieron en la madrugada del martes, sino que los mayores daños fueron en el interior y en la parte delantera. Además, había algunos enseres dentro del habitáculo que tampoco habían ardido.

La suerte quiso que el propietario de la vivienda se levantara justo en aquel momento y que las consecuencias no fueran mayores, ya que el garaje -que ahora permanece cerrado y precintado por la Guardia Civil- está contiguo a otros dos pajares -uno de madera- anexos a la vivienda.

REACCIONES
Desconfianza ante unos hechos «sospechosos»

El entorno de la casa número 12 del barrio de Mos fue ayer un continuo ir y venir de vecinos que acudieron al lugar del incendio para dar ánimos a los afectados. Entre ellos, se encontraba la vecina en cuya casa se produjo un suceso similar esta misma semana. Otra de las lugareñas afirmaba que «parece mentira que pase esto na parroquia», mientras que el afectado planteaba la posibilidad de que el fuego fuese provocado. «Para min, foi intencionado. Non sospeito de ninguén, pero xa non me poido fiar nin da miña sombra», añadió. El alcalde de Castro de Rei, Francisco Balado manifestó que era «bastante sospechoso» el hecho de que «en la misma semana, en el mismo barrio, en la misma parroquia, haya dos incendios así».

Investigación

La Guardia Civil está investigando los hechos y miembros de la Policía Judicial se desplazarán a Mos para examinar los lugares de los incendios.

Comentarios