Alta y baja política


DOMINGO
El amigo de Graham Green
Falleció Leopoldo Durán, el cura ourensano que durante treinta años fue amigo y confidente fidelísimo de Graham Green. Sacerdote y escritor estuvieron en Lugo un domingo estival de hace casi cuarenta años. Se habían hospedado en ‘La Lucense’, un magnífico hostal de la Ronda da Muralla, ya desaparecido. De aquella visita Graham Green recordaba sobre todo la animación de la Praza Maior a la salida de la misa de una de A Nova.

LUNES
14 de abril

Hace muchos años, tal día como hoy, Ánxel Fole y yo nos echábamos al coleto un vino conmemorativo de aquel 14 de abril de 1931. A veces se nos unía Salvador Fole. Se alternaba el brindis entre el ‘Castroverde’ y el ‘Asuero’. Siempre dije que, si hubiera justicia en este país, Luis del Asuero tendría que haber sido recompensado con la medalla de la beneficencia, de la que presumían otros con bastantes menos méritos. Como el ‘Asuero’ estaba adosado a la muralla, con Salvador siempre salía en la conversación el tema de la conservación del monumento, de la que él había sido conservador, con nombramiento expreso del ministerio de Instrucción Pública, fimado por Marcelino Domingo.

MARTES
Sobre el nuevo Gobierno
Hay que andar con cuidado a la hora de decir algo sobre el nuevo Gobierno. A las primeras de cambio le tachan a uno de machista, de anticatalanista o, directamente, de fascista. O sea que me limitaré a mostrar mi sorpresa por el hecho de que la afición al flamenco compute como mérito para acceder a una cartera ministerial. Otros méritos a considerar: fracasar estrepitosamente como candidato a la Alcaldía de Madrid, para la cartera de Industria, Turismo y Comercio; el caso de la niña Mari Luz y la huelga de los funcionarios del ramo, para la de Justicia.

MIÉRCOLES
Entresijos
El espectáculo debió resultar divertido: en el despacho de un alto cargo político de la Diputación aparecían felizmente aposentados, en ausencia de aquél, su reciente consiliario y un constructor de dotes altamente persuasivas. Tan persuasivas, que lo mismo tiene cogido por el cogote a concejales de diversa tendencia como a portavoces parlamentarios. En resumen: la política, a nivel de alcantarilla.

JUEVES
Los Rosón
Mi contribución a la conmemoración del trigésimo aniversario del nacimiento de la Xunta de Galicia consiste en la lectura del pleito que la familia Rosón interpuso contra Alfredo Grimaldos, autor del libro ‘La sombra de Franco en la Transición’, por intromisión ilegítima en el honor de los hermanos Antonio y Juan José Rosón, fallecidos ambos en 1986. La demanda se hacía extensiva al Grupo Anaya, al que pertenece la editorial que en 2004 publicó la obra. La sentencia, que lleva fecha del 3 de abril, condena a autor y empresa editora a publicar el fallo de la misma en varios periódicos nacionales (entre ellos, éste) y a indemnizar a los demandantes en un euro, que era la cantidad simbólica que solicitaba la familia Rosón, para que quedase bien claro que en su acción judicial no había propósito retributivo desde el punto de vista económico, sino un deber de justicia con la memoria de quienes ya no podían defenderse.

En el origen de todo este caso está aquel famoso reportaje titulado ‘Los Rosón, azote de Galicia’, que la revista ‘Interviú’ publicó en abril de 1978 y que dio lugar a una larga cadena de secuestros, reediciones y actuaciones judiciales. El libro de Grimaldos carga también la mano contra Martín Villa y José María de Areilza. Y aprovecha para meter un rejón, como de pasada, a José Barrionuevo.

Yo no entro en valoraciones técnicas de la sentencia, para lo cual carezco de capacidad. Sí creo, desde luego, que tal vez con este fallo se haya encendido la alarma de la prudencia en esos libelistas y gacetilleros que confunden el derecho (y la obligación) a revisar la historia reciente con una barra libre para el pasquín y los infundios.

VIERNES
‘O mazo’
Conozco bien la ferrería de Bogo. ‘O mazo’, como dicen en A Pontenova y en la Asturgalicia de Vegadeo y Os Oscos. Lo visité muchas veces. La última, con parada en Conforto, para dejar en la capilla un pañuelo empapado en el agua milagrosa de fuente. Me entristece saber que todo aquel complejo etnográfico está puesto a la venta. No habría mejor modo de salvarlo que su adquisición por parte de la Xunta, quizá con destino a cualquiera de las muchas utilidades que podría darle la Dirección Xeral de Turismo. Allí hay un mesón, unas pocas habitaciones bien preparadas para recibir huéspedes, la ferrería con el gran mazo, el molino y el bandazo para conducción del agua. Las instituciones públicas, piensa uno, también están para salvar conjuntos tan valiosos como el de Bogo.

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