Milei toma posesión como presidente: "No hay alternativa al ajuste ni al shock"

El nuevo mandatario argentino reconoce que "en el corto plazo la situación empeorará" tras recibir "la peor herencia"
Javier Milei. NACHO SÁNCHEZ
photo_camera Javier Milei. NACHO SÁNCHEZ

El economista Javier Milei tomó este domingo posesión como nuevo presidente de Argentina de manos del mandatario saliente Alberto Fernández, en lo que supuso el comienzo de un gobierno de ultraderecha sin precedentes en la democracia del país.

Milei tiene mandato hasta diciembre de 2027 y aplicará un programa de "ajuste" del que "no hay alternativa", según las palabras que dirigió a los miles de ciudadanos argentinos que se congregaron frente al Congreso: "No hay alternativa al ajuste ni al shock, porque no hay plata", les advirtió rotundo.

Antes de eso, el nuevo presidente de la Nación Argentina recibió la banda presidencial de manos del presidente saliente, el peronista Alberto Fernández, en medio de la indiferencia de los diputados y de los senadores presentes.

El diálogo entre la vicepresidenta saliente, Cristina Kirchner, y el presidente entrante fue más cordial, y hasta se dejaron ver haciendo bromas porque el bastón presidencial incluyó una inscripción de orfebrería de los cuatro perros vivos y el fallecido Conan a los que Milei considera sus "hijos de cuatro patas".

Milei juró el cargo "por Dios y por la patria", en un acto que respetó las formalidades mientras sobresalían cánticos de "libertad, libertad" de los 37 diputados nacionales y de los siete senadores del partido del nuevo presidente, La Libertad Avanza.

Milei, no obstante, rompió la tradición —y el protocolo— al no pronunciar su discurso de investidura ante las dos cámaras legislativas y sí hacerlo ante miles de partidarios congregados en la Plaza de los Dos congresos.

Ante una multitud que clamaba por la "libertad" y por "Argentina", el recién proclamado presidente dijo recibir la "peor herencia" de la historia argentina, pero aseguró que su Gobierno va a tomar "todas las decisiones necesarias para solucionar los problemas de 100 años de despilfarro de la clase política, aun cuando al principio sea duro".

"Sabemos que de corto plazo la situación empeorará, pero luego veremos los frutos de nuestro esfuerzo habiendo creado las bases de crecimiento sólido y sostenible en el tempo", anticipó.

Por eso, Milei apeló a la "enorme" capacidad para superar los desafíos de los argentinos, y les recordó que tienen «la resiliencia para salir adelante».

"No es fácil", advirtió Milei, porque "100 años de fracaso no se deshacen en un día, pero un día empieza y hoy es ese día", exclamó, y la gente le respondió "¡Sí, se puede; sí, se puede!. "Hoy empezamos a desandar el camino de la decadencia y comenzamos a caminar el camino de la prosperidad", prometió.