Israel lanza un ataque limitado y sin daños contra Irán a modo de advertencia

La ofensiva aérea de Netanyahu se dirigió contra la localidad de Isfahán, muy cerca de la mayor central nuclear iraní. Teherán dijo que no responderá para no elevar más la tensión.
Lanzamiento de un dron en un área de Irán. EUROPA PRESS
photo_camera Lanzamiento de un dron en un área de Irán. EUROPA PRESS

Las autoridades israelíes guardaron un silencio casi absoluto tras el presunto ataque aéreo a la localidad iraní de Isfahán, muy cerca de la mayor central nuclear de Irán, la de Natanz. El ataque fue limitado pero causó una gran preocupación en la comunidad internacional y llamamientos a que ambos países detengan su enfrentamiento.

El presunto ataque israelí contra Irán debe ser interpretado como una advertencia a Teherán sobre las capacidades ofensivas de ese país y como una señal de que Israel no busca una guerra regional, según fuentes citadas por el diario Jerusalem Post. "El mensaje del ataque era inequívoco: Esta vez decidimos no atacar sus instalaciones nucleares, pero podría haber sido peor", aseguraron las fuentes al periódico.

La confusión rodeó el ataque que presuntamente llevó a cabo Israel contra Irán, dijeron altos funcionarios estadounidenses citados por medios de Estados Unidos, en una aparente represalia por el que realizó Irán el pasado sábado.

Según los medios estadounidenses, Israel lanzó varios misiles contra la provincia iraní de Isfahán. Irán primero dijo que las defensas antiaéreas habían derribado varios drones y después se limitó a apuntar que fueron "varios objetos voladores". No obstante, el Ejército iraní dio a entender este viernes que no responderá al ataque que no causó daños. "Gracias a nuestra vigilancia, se disparó a objetos voladores", dijo el comandante en jefe del Ejército de Irán, el general de división Abdul Rahim Musavi, a la agencia iraní Defa Press.

Ante la pregunta de si Irán responderá a la agresión, Musavi afirmó: "Ya se ha visto la respuesta de Irán", en una aparente alusión al ataque del pasado sábado a Israel.

La Onu pide "desescalar"

Desde Ginebra, la Oficina de la Onu para los Derechos Humanos pidió a Israel e Irán esfuerzos para reducir las tensiones en un momento "extremadamente precario" en Oriente Medio, después de presuntos ataques israelíes en suelo iraní. "Es difícil obtener aún información exacta sobre los posibles ataques, pero urgimos a las partes a que den pasos hacia una desescalada de la situación", señaló en rueda de prensa el portavoz de la oficina, Jeremy Laurence.

La fuente oficial también pidió a otros estados con influencia en los beligerantes "hacer todo lo posible para garantizar que no haya deterioro en una situación que ya es extremadamente precaria".

Y, en esta línea, la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, solicitó "a todas las partes" que frenen la escalada de violencia en Oriente Medio.

"Tenemos que hacer todo lo posible para que todas las partes frenen la escalada en esa región", afirmó este viernes la presidenta de la Comisión Europea durante su visita a la ciudad finlandesa de Lappeenranta para inspeccionar la frontera entre Finlandia y Rusia.

China se unió a esta idea al declarar su oposición a "cualquier acción que provoque una escalada" de la crisis en Oriente Medio, según el portavoz de Exteriores Lin Jian, quien agregó que su país "seguirá desempeñando un papel constructivo" para rebajar la tensión.

Mientras, la Casa Blanca se negó tajantemente a pronunciarse sobre el presunto ataque israelí contra Irán.

Isfahán
Principal destino turístico del país
Isfahán, cuyos alrededores han sido objeto de un aparente ataque por parte de Israel, es la tercera ciudad más poblada de Irán y su principal destino turístico, además de albergar en sus cercanías la mayor central nuclear del país, la de Natanz.

Otro ataque en 2023
La ciudad de artesanos, a la que los iraníes consideran la capital cultural y arquitectónica del país, es también un importante polo industrial y alberga instalaciones militares, como el complejo Amir al Momenin, con varios centros de producción de municiones y misiles.

En abril de 2023, Irán afirmó que repelió un ataque con un dron contra esta instalación militar y acusó a Israel de estar detrás del mismo.

Complejo militar
Poco antes, en enero, el complejo militar había sufrido un intento de ataque similar con tres drones que, según el Ministerio de Defensa iraní, fue fallido.

El G7 insta a la distensión y amenaza con nuevas sanciones contra Teherán

La cumbre de los ministros de Exteriores del G7 en la isla italiana de Capri (sur) concluyó este viernes con un llamamiento tajante a la distensión entre Irán e Israel, pero sin la imposición de nuevas sanciones al régimen de los ayatolás, solo con su amenaza en caso de no contribuir a la estabilización regional.

"Hemos condenado el reciente ataque de Irán contra Israel. El G7 respalda la seguridad del Estado judío, pero invitamos a todas las partes a evitar una escalada", resumió el ministro anfitrión, Antonio Tajani.

El cónclave diplomático tuvo lugar en la idílica Capri mientras las tensiones seguían sacudiendo el planeta. "Es un lugar muy bonito, pero el mundo no es así", resumió el Alto Representante de Política Exterior de la Unión Europea, Josep Borrell.

Los ministros del G7 –Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido– emplazaron a Teherán a "cesar su relación" con la milicia palestina de Hamás o la libanesa Hizbulá.

Y, aunque habían avanzado su intención de estudiar nuevas sanciones a los ayatolás, su voluntad quedó únicamente en palabras de advertencia plasmadas en un documento final. "Exigimos que Irán y sus grupos afiliados cesen sus ataques. Consideraremos al Gobierno iraní responsable de sus acciones maliciosas y desestabilizadoras y estamos dispuestos a adoptar nuevas sanciones o tomar otras medidas", advirtieron.

El bloque también reivindicó su compromiso a favor del alto el fuego "inmediato y sostenible" en Gaza para obtener así la liberación de los rehenes aún en manos de los islamistas de Hamás tras el ataque del 7 de octubre, que desató el conflicto. Asimismo, el G7 rechazó cualquier ofensiva en la localidad gazatí de Rafah.