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Hillary Clinton y Trump intercambian duros golpes en hora y media de debate

Trump frente a Clinton, en el primer debate
Trump frente a Clinton, en el primer debate
La candidata demócrata le ataca con que fue uno de los beneficiados de la crisis inmobiliaria y el republicano le replica con "sus más de 30 años en cargos públicos"

El primer debate presidencial entre los candidatos a la Casa Blanca, la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump, mostró la oposición frontal entre ambos, con una hora y media de ataques directos sin contemplaciones en economía, cuestiones raciales, política comercial y exterior.

El debate en la Universidad de Hofstra, en Long Island (Nueva York), cumplió las expectativas generadas y mostró el contraste entre las propuestas y las fuertes personalidades de Clinton, vestida toda de rojo, y Trump, con traje oscuro y corbata celeste.

Desde el comienzo, la exsecretaria de Estado fue directa al ataque, y el magnate inmobiliario aceptó el reto con réplicas igual de contundentes. "Donald (Trump) fue uno de los que se aprovechó de la crisis inmobiliaria", dijo Clinton en el arranque, y recordó que "la peor crisis desde la Gran Depresión" se debió a un sistema impositivo como el que quiere promover el magnate, centrado en recortar los impuestos a los más ricos. Por su lado, Trump echó en cara a su rival demócrata "sus más de 30 años en cargos públicos" y sus escasos éxitos.


CLINTON, TRANQUILA; TRUMP, ABRUPTO. Hillary Clinton escogió la calma y hacerse dueña de los tiempos. Esa estrategia fue su mejor aliada en el primer debate presidencial contra su rival republicano, Donald Trump, a quien dejó el camino libre para ejercer su papel de candidato abrupto y errático, protagonista de las interrupciones.

La aspirante demócrata, tranquila desde el comienzo, decidió dejar que el propio magnate se complicara a sí mismo en las respuestas, en un intercambio hosco, en el que, cuando fue atacada por su "temperamento", respondió con una sonrisa irónica que ha inundado, en minutos, las redes sociales.

La irrupción de un candidato tan atípico como Trump en la campaña electoral ha hecho que el debate de este lunes fuera uno de los más esperados de todos los tiempos, pero igual que el magnate resulta un político impredecible para los ciudadanos, lo era para la propia Clinton en su primer cara a cara.

"Los candidatos tenían diferentes tareas y desafíos esta noche. Clinton necesitaba encontrar una manera de hacer frente a un oponente impredecible y compensar su reciente caída en las encuestas. Trump necesitaba una imagen presidencial", consideró en declaraciones a Efe el profesor de Ciencia Política de la Universidad Nothern Iowa, Justin Holmes. "Creo que, en general, Clinton fue sólida, aunque no inspiradora. Trump, sin embargo, fue un desastre absoluto", sentenció el experto.

Sin embargo, como apunta Arthur Lupia, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Michigan, las expectativas puestas sobre el magnate eran muy bajas ante una aspirante con una larga trayectoria política y mucha experiencia en este tipo de discusiones, y en ciertos momentos del debate Trump supo cómo conectar con la audiencia y también los golpes. "Uno de sus puntos más eficaces fue cuando se preguntó por qué alguien que había estado en la política tanto tiempo no había podido resolver los principales problemas de la economía y la política exterior", aseguró Lupia.

A su juicio, el multimillonario acertó apelando a los indecisos y a los moderados en ese sentido, aunque claudicó en sus explicaciones sobre la falta de claridad de sus cuentas con Hacienda.

Trump, que aún no ha hecho pública su declaración de impuestos, como es costumbre entre todos los aspirantes presidenciales desde hace décadas en el país, tropezó con sus propios argumentos y falló en su intento de poner sobre la mesa el escándalo de los correos electrónicos de Clinton, la mayor sombra de su campaña. La exsecretaria de Estado le dejaba, en silencio, que intentara justificarse.

"Un punto de inflexión clave será probablemente el intercambio sobre la declaración de impuestos y los correos electrónicos. La manera en que (Clinton) elevó numerosas hipótesis acerca de por qué Trump no ha publicado su declaración fue una brillante puesta en escena", aseveró Lupia. "Al elevar las ideas en forma de preguntas, en lugar de hacer afirmaciones, la presentación puede establecer el escenario idóneo para que se siga cuestionando el tema en los próximos días", concluyó el experto.

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