Quiroga, primer municipio de la Ribeira Sacra en sufrir un incendio forestal

El fuego se produjo en A Conchada y arrasó cinco hectáreas de arbolado y monte bajo. Actuaron dos hidroaviones y tres brigadas
Incendio en A Conchada
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El primer incendio forestal del verano en la Ribeira Sacra se produjo en Quiroga, un municipio que desde hace años está catalogado como de alto riesgo por los continuos fuegos que se producen en sus montes.

Las llamas se originaron en A Conchada sobre las seis de la tarde del miércoles, permaneciendo activo, pero controlado, hasta las tres de la noche de ayer, cuando se dio oficialmente por sofocado. El fuego arrasó cinco hectáreas de arbolado y monte bajo.

En las labores de extinción participaron tres brigadas, dos carrocetas y dos hidroaviones con base en Santiago de Compostela. No se usaron helicópteros porque ya no está disponible el que todos los años tenía como base O Marroxo, en Monforte.

En este sentido, fuentes sindicales que representan a los brigadistas que luchan contra las llamas señalaron que la Xunta de Galicia decidió cerrar las tres bases en las que tenía personal propio, en concreto la monfortina y las de Campiño, en Pontevedra; y Valamaior, en Ourense.

PRIVATIZACIÓN. Por el contrario, añadieron las mismas fuentes, tiene abiertas unas contratadas a la empresa privada Consultoría Nanutecnia. Estas están en Toén y Xurés (Ourense), con dos helicópteros y una brigada de diez componentes en el primer caso y un helicóptero en el segundo; así como en Lomba (A Coruña), con un aparato y una brigada; y en Silleda (Pontevedra) con un helicóptero.

Los sindicatos consideran que lo normal, teniendo en cuenta que la Xunta de Galicia cuenta con medios propios, personal que cobra un plus por pertenecer a brigadas helitransportadas, sería que las bases de la Administración gallega continuasen abiertas. Así, entienden que todo apunta a ''unha privatización do servicio'' y que incluso se podría hablar ''dunha malversación de fondos públicos''.

Estas circunstancias, añadieron las fuentes consultadas, serían las que obligaron a echar mano de los dos hidroaviones que tienen su base en Santiago de Compostela para ayudar a apagar el incendio forestal de Quiroga.

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