martes. 25.02.2020 |
El tiempo
martes. 25.02.2020
El tiempo

El incendio de O Faro recuerda a uno similar de hace una década

Varios brigadistas refrescan una de las zonas calcinadas en O Faro
Varios brigadistas refrescan una de las zonas calcinadas en O Faro
En aquella ocasión también habían ardido 100 hectáreas ► El fuego, que el alcalde cree que fue intencionado, sigue controlado pero sin ser extinguido

El incendio originado al mediodía del domingo en la parroquia de Requeixo, en Chantada, ha arrasado 106 hectáreas de monte, según el último cálculo de Medio Rural. Una catástrofe de la que, por desgracia, ya había precedentes en esta misma zona, pues hace diez años vio como ardía la misma cantidad de terreno.

Las llamas aún no habían desaparecido, pero estaban controladas por los servicios que trabajaron durante todo el día en su extinción. Fueron cuatro agentes, un técnico, 33 brigadas, 14 motobombas, tres palas, 13 helicópteros y tres aviones los miembros del dispositivo enviado al monte Faro para acabar con el fuego. Un equipo muy numeroso y desplazado desde diferentes puntos de Galicia. El incendio se originó el domingo sobre las 15.05 horas. Su dimensión provocó un temor enorme a que las llamas llegasen hasta el santuario de la Virgen de O Faro, situado en la cima y donde este jueves se celebra la popular romería en su honor.

La Consellería de Medio Rural informó de que el fuego fue controlado a las 6.11 horas del lunesr. A mediodía, los servicios de extinción de incendios ya habían comenzado las labores para refrescar las zonas afectadas por medio de mangueras.

Desde la cima del monte Faro, donde habitualmente se ven kilómetros de naturaleza, este lunes se veía mucho humo procedente de tierras totalmente calcinadas y teñidas de negro, el color que reinaba en un suelo que debía ser verde. El lugar, incluido en la Red Natura, mostraba un aspecto desolador.

El incendio se situó muy cerca de la cima, del parque eólico allí presente y también de la parroquia de Requeixo, donde sus vecinos observaron con mucho temor como avanzaban las llamas. "Sempre sentes medo de que o lume chegue ata o teu fogar", comentaba uno de los vecinos del lugar, que calcula la presencia de "aproximadamente 40 casas" habitadas en las zonas próximas al incendio.

Requeixo es la segunda parroquia chantadesa más grande en extensión, solo superada por Nogueira. Cuenta con 17 núcleos de población en los cuales hay sobre 160 habitantes. Es conocida por las romerías celebradas cada año el 15 de agosto y el 8 de septiembre en la capilla de O Faro y por su iglesia románica del siglo XII.

Rabia e impotencia son las palabras más repetidas siempre que se cuestiona acerca de este tipo de sucesos. "Parece que hai interese en que arda o monte", sentencia el vecino consultado por este diario, que añade que "aos veciños encantaríanos gozar e presumir dun parque natural ao noso carón". Este habitante de Requeixo opinó que "hai que concienciar a xente de que o noso monte é un patrimonio único e non se pode perder", al tiempo que reclamó a la Xunta de Galicia «máis medidas preventivas durante o inverno» para no tener que extinguir tantos incendios en el futuro.

REACCIONES. El alcalde de Chantada, el independiente Manuel Lorenzo Varela, calificó el incencio como "atrocidad" y mostró su convencimiento de que éste fue provocado, ya que para llegar al sitio en el que comenzaron a arder las 100 hectáreas «solo se puede ir a pie, no tiene fácil acceso».

"Da pena ver esas cien hectáreas de terreno todas negras, en zona de la Red Natura, en el entorno de O Faro", lamentó el regidor. El incendio también tuvo una gran repercusión y condena en las redes sociales, donde varios usuarios de Facebook subieron fotografías desde diferentes puntos cercanos en los que puede verse el ascenso del humo y el avance de las llamas.

Las consecuencias del fuego se hicieron notar a lo largo de la tarde del domingo en el casco urbano de Chantada, donde podía divisarse el humo procedente de O Faro desde cualquier ubicación. Una vez desaparezca por completo el incendio, se procederá a evaluar los daños, a saber por donde se propagó y a determinar las causas del mismo.

El incendio de O Faro recuerda a uno similar de hace una década
Comentarios