Una vuelta al mundo en nuestra boca sin salir de Lugo

En Lugo cada vez son más las tiendas que nos acercan productos de alimentación del día a día de otros países y otras culturas como Venezuela, Rumanía, Colombia o la carne halal
Moisés Garlica, en su local de A Milagrosa. XESÚS PONTE
photo_camera Moisés Garlica, en su local de A Milagrosa. XESÚS PONTE

En un mundo cada vez más globalizado, podemos tocar casi con los dedos la otra punta, o en este caso la comida de la otra punta. Lugo no se queda atrás y cada vez hay más tiendas y establecimientos de alimentación con comida extranjera.

En el locutorio multitienda Milagrosa abunda la comida latina, sobre todo de países como Colombia o República Dominicana. "Tú si estás en otro país y ves jamón por ejemplo, pagas lo que sea. Pues pasa un poco lo mismo, se pasan personas colombianas que ven una bebida de su país y aunque cueste el doble se la compran", explica el dueño del local, Moisés Garlica.

Entre sus productos más vendidos están las ñañetas, frijoles, la harina de pan para hacer arepas o el agua de panela, que muchos toman de una manera parecida al té o al café.

"Ahora empieza a haber producto extranjero en los supermercados grandes, pero aun así, la gente viene aquí por la variedad", comenta Garlica.

En el locutorio de San Roque también tienen algunos productos latinos, pero la mayoría de sus artículos de alimentación son rumanos.

"Hai refrescos, carnes, conxelados como a pasta mici, pudding para pasteis...", describe Mode López, encargada del local.

También especifica que la demanda ha crecido estos últimos años, por los vecinos españoles que también compran allí, pero sobre todo por un aumento de la población rumana.

En la tienda de El Abasto venden productos venezolanos: tequeños, bebidas venezolanas, arepas... Incluso venden un queso de elaboración artesanal (como los de Venezuela), pero que hace un maestro venezolano en Arzúa.

"Nuestra tienda era un punto de encuentro de la comunidad venezolana", cuenta el propietario, que explica que tuvieron que cerrar la tienda física en Curros Enríquez hace mes y medio y pasarla a online.

"Es verdad que con la tienda online ese vínculo se ha roto, pero ahora la gente prefiere hacer sus pedidos y que se los lleven a domicilio, y así nosotros también podemos ir a otras ciudades. La mayoría de movimiento es por redes sociales, y se abren más puertas fuera de la muralla", explica el dueño del negocio.

HALAL. El supermercado Soraya en la calle San Isidro Labrador es uno de los pocos que ofrece carne halal, aquella que consume la comunidad musulmana.

También venden cucús, especias... "Al principio la gente parecía tener cierto temor, ahora hay algo más de demanda", explica Rachid Es Said, el encargado.

Uno de los problemas que estos propietarios denuncian es los prejuicios que mucha gente tiene antes de probar siquiera la comida extranjera. «Aunque algo me tenga pinta extraña, yo siempre pruebo todo lo que hay en la mesa. Pero a mucha gente le da miedo y se niega siquiera a probar», explica Garlica del locutorio Milagrosa.

«Hay personas que creen que la carne es extranjera y por eso puede ser de peor calidad. La carne es de aquí, solo la manera de matarla es diferente», explica el encargado del supermercado Soraya, donde también se ofrecen los dátiles típicos de Marruecos.

CLIENTES. Para el rumano Florin Cristian, la multitienda San Roque "hace que tengamos una parte de Rumanía con nosotros".

Declara que para él también ha sido una manera de conocer a mucha gente de su país que viene a comprar ahí, con la que no hubiese conectado de otra manera.

"Muchas veces viene gente de pueblos gallegos como Melide y se llevan comida para cuatro o cinco familias; igual se gastan 700 o 800 euros. Tiene tanto éxito que el jueves llega la mercancía y el sábado no hay casi nada", cuenta este comprador habitual.

Para él, también es una oportunidad para conectar con sus vecinos. "Como vengo tanto por aquí y ya nos conocemos, las dependientas a veces me piden consejo sobre los productos y prueban cosas y me dicen que opinan", explica este joven rumano.

PERÚ Maíz morado

Entre los productos más vendidos en el locutorio Milagrosa están las ñañetas, frijoles o la harina de pan para hacer las típicas arepas. Moisés Garlica también destaca alimentos como el maíz morado procedente de Perú. FOTO: Xesús Ponte

La panela uno de los productos más demandados de la comunidad latina en Lugo XESÚS PONTE

COLOMBIA Panela
Uno de los productos más demandados por la comunidad latina que vive en Lugo es el agua de panela, que se vende en locutorios como el Milagrosa y que muchos toman de una forma parecida al té o al café. FOTO: Xesús Ponte

RUMANÍA Carne mici
Esto es tan tradicional como aquí el pulpo", explica el rumano Florin Cristian, un cliente habitual de la multitienda San Roque. Describe que la carne mici se prepara en la parrilla, y es una masa de carne, mayoritariamente de oveja. FOTO: SEBAS SENANDE

RUMANÍA Bizcocho cozonac
El cozonac es un bizcocho tradicional rumano con frutas secas, pasas... Florin Cristian cuenta que allí se toma en ocasiones como la pasta, y a pesar de ser el que se vende el más "comercial", le sigue recordando a su tierra. FOTO: SEBAS SENANDE

VENEZUELA Cachapas
"Es como una panqueca hecha con maíz dulce triturado y se rellena con queso o pernil o también se puede comer con sirope de chocolate, membrillo...", cuenta el propietario de la tienda online del Abasto, que vende estas delicias. FOTO: EP

MARRUECOS Carne halal y dátiles

El supermercado Soraya en la calle San Isidro Labrador es uno de los pocos que ofrece carne halal, aquella que consume la comunidad musulmana. El producto es español, pero cambia el modo de sacrificar al animal. También ofrece dátiles. FOTO: EP


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