Arde por completo un almacén de reciclaje en la parroquia de Mazoi

El fuego generó una gran columna de humo visible desde numerosos puntos de Lugo. Los Bomberos impidieron que las llamas afectaran a la nave principal y se extendieran por la zona de arbolado cercana

Un incendio de considerables dimensiones calcinó por completo este martes un almacén que daba servicio a una nave de almacenaje de material para reciclaje en la parroquia de Mazoi. La rápida actuación de los Bomberos impidió las dos mayores amenazas: que las llamas se extendieran a la nave principal, repleta de material altamente combustible, y que saltasen hasta un pinar que se encuentra muy cerca

El fuego fue detectado a las 14.40 horas por una pareja que vive en la casa más cercana a la nave, a apenas veinte metros, en el lugar de Cacabelos. "Tenemos un ventanal que da a esa parte y ya vimos que salía una humareda tremenda", explicaban Yoani y Luis, a los que la gran columna de humo los sorprendió "comiendo y viendo la tele".

 

El hombre hasta dudó porque pensó que "estaban haciendo una fogata, y acababa de escuchar que están prohibidas las quemas. Pensé: ‘¡Qué narices le echa esta gente, ahora quemando!’". Pero enseguida fueron conscientes de lo que estaba pasando y del peligro que entrañaba, por lo que avisaron a los Bomberos con al menos el alivio de que el aire no iba hacia la casa, "porque hubiera sido peor, estaba todo negro negro".

"Vinieron en quince minutos", calcula Luis, que explica que al principio "no conocían el sitio y le dije: ‘Ponme con el jefe, que tiene estado en mi casa’. Pero justo está de baja". El caso es que la ayuda llegó a tiempo y actuó con mucha rapidez, porque "si llegan a venir dos minutos más tarde ya pasa el fuego para el monte, porque estaba tocando ya".

Con el susto aún en el cuerpo, Yoani no acertaba a explicarse lo sucedido: "Lo que no entiendo es cómo prendió en los colchones de atrás. Aquí hubo muchos robos, se cansaban de entrar a robar".

 

EMPLEADOS DENTRO. Mientras su marido llamaba a los Bomberos, Yoani hizo otra llamada: a la madre de uno de los trabajadores de empresa, a la que conoce, "que fue de lo primero que me acordé, para que llamara a ver si estaba Brais dentro".

En efecto, Brais estaba dentro. Había llegado hacía poco junto a dos compañeros y trabajaban en la nave principal "con las puertas cerradas". Este joven tampoco se explica cómo pudo empezar. "Escuchamos como chispazos por la parte de atrás y salir ya vi las llamas. En cuanto vieron "la humareda, corriendo sacamos todas las máquinas. Fue un susto grande. Los Bomberos actuaron rápido, estábamos acojonados no sabíamos qué hacer".

El fuego estaba devorando una larga estructura metálica por la parte de atrás del terreno que "ya estaba muy vandalizada", según explicó Susana Fernández Delgado, responsable de Ingeniería de la empresa Contemar, que tiene alquiladas las instalaciones de Mazoi como zona de almacenaje intermedia de los residuos que luego son compactados en su planta de O Ceao y enviados a los gestores finales para su reciclaje o eliminación.

"Trabajamos para empresas y ayuntamientos. Nos dedicamos sobre todo a los residuos no peligrosos, cartón, papel, brick, plásticos de silo...", detalla esta empleada, que este martes se situó al frente de la emergencia ante la ausencia circunstancial de los dos socios de la empresa, ambos en viajes de trabajo en Mallorca y Oporto.

La nave había pertenecido a la empresa de piezas de automóvil Anbla, que tuvo que ir a concurso de acreedores. En la subasta consiguiente, las instalaciones fueron adquiridas por su actual propietario, que se las alquila a Contemar desde hace más o menos un año.

El incendio pudo ser finalmente controlado a media tarde. Hasta el lugar se desplazó la alcaldesa, Paula Alvarellos, que resaltó que "lo importante es que no hubo daños personales y tampoco daños materiales cuantiosos". Alabó el trabajo de los servicios de Emergencias y pidió que se dejara a la Policía trabajar en la investigación.