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Veterinaria ultima preparativos para renovar su aval europeo en septiembre

Una de las aulas de Veterinaria. VICTORIA RODRÍGUEZ
Una de las aulas de Veterinaria. VICTORIA RODRÍGUEZ

Una comisión internacional de la Asociación Europea de Centros de Formación Veterinaria estará en Lugo para examinar la facultad y comprobar que sigue cumpliendo los estándares de calidad 

Es época de preparar exámenes, y no solo para los estudiantes. La facultad de Veterinaria al completo está inmersa en la renovación de su homologación europea, una especie de examen de varios días de duración que realiza la Asociación Europea de Centros de Formación Veterinaria (Eaeve, en sus siglas en inglés), en el que comprueba si la facultad cumple los exigentes criterios de calidad en la formación de profesionales veterinarios que marca este organismo. La facultad lucense recibirá entre los días 24 y 28 de septiembre a la comisión internacional, formada por ocho miembros, que se encargará de escrutar minuciosamente el centro universitario y su entorno para asegurarse de que sigue cumpliendo los criterios exigidos.

"Pertenecemos a un club y aceptamos sus normas, que es que cada diez años, que ahora pasarán a ser siete, te vienen a revisar con sus estándares para comprobar que cumples los mínimos que ha de tener una facultad para estar reconocida", explica el decano, Germán Santamarina.

Ese club, la Eaeve, fue creado por los propios centros formativos europeos para "unificar la calidad de las facultades de veterinaria europeas" y garantizar que los profesionales, se formaran donde se formaran, adquirían unas competencias profesionales similares y con garantías.

La facultad de Veterinaria de Lugo pasó el proceso por primera vez en 1998. En aquel momento se encontraron varias deficiencias importantes: un reducido número de prácticas clínicas; un bajo nivel de casos y de actividad clínica, en particular en relación con animales de producción; un escaso número de necropsias y la necesidad de formación en inspección, presacrificio e inspección de carne y cadáveres en un matadero en funcionamiento. La Eaeve les dio entonces dos años para subsanar estos fallos y el centro pasó la reválida. En 2008 volvió a aprobarla, esta vez sin necesidad de correcciones de primer o segundo nivel, e incluso con honores.

La comisión está compuesta por especialistas y un alumno procedentes de diferentes países

La comisión de la Eaeve estará compuesta por un coordinador, un alumno y especialistas de las distintas áreas. Proceden de Finlandia, Australia, Reino Unido, Francia, Italia, Noruega y Bélgica porque se exige que ninguno sea del mismo país que el centro evaluado. La facultad debe organizar y sufragar su viaje y su estancia y ha de preparar minuciosamente su agenda para que puedan verlo todo -la facultad, las granjas de prácticas, el hospital veterinario, clínicas asociadas, etc...- y entrevistarse con todos los colectivos: profesores, alumnos y personal de apoyo y servicios, porque nada escapa al escrutinio de los examinadores.

La comisión revisa la organización de la universidad y la facultad; la financiación; el plan de estudios y cómo se desarrolla; las estructuras con que cuenta, es decir, aulas, laboratorios, hospital, cafetería, equipamiento, etc.; los recursos de docencia de origen animal, esto es, número de animales que se ven en las prácticas, las necropsias que hacen los alumnos, las granjas que visitan, etc.; los recursos docentes -sistemas de docencia, salas de estudio, biblioteca...-; requisitos y criterios para ingresar en la carrera y para progresar, así como recursos para llevar a cabo la vida diaria y facilitar el estudio; sistemas de evaluación; relación de personal, tanto docente como de apoyo y servicio; líneas y grupos de investigación, publicaciones, cursos de posgrado y el sistema de garantía interna de calidad. Algunas de estas circunstancias también se traducen en indicadores objetivos, como, por ejemplo, número de profesores por alumno y un largo etcétera de datos.

MEJORAS. Germán Santamarina considera que la facultad "cumple bastante bien", pero, no obstante, en los últimos años se han ido haciendo mejoras. Por ejemplo, se ha ido implantando un sistema interno de garantía de la calidad, algo que, en realidad, ya viene promoviendo la USC y en lo que se va por delante de lo que exige la Eaeve.

También se ha reforzado el control de bioseguridad para la protección de personal, alumnado y animales. Se ha mejorado el almacenamiento de productos potencialmente peligrosos en los laboratorios, se han dotado de equipos de proteccón individual a todos los alumnos y se han realizado mejoras estructurales en la sala de necropsias para que el procedimiento sea fluido y se garantice que no salen gérmenes al exterior.

Además, se han adecuado nuevos espacios a los requisitos del Espacio Europeo de Educación Superior, conocido popularmente como Bolonia, dado que exige grupos de docencia más pequeños y la facultad, que se inauguró para el curso 1990-91, estaba concebida para grandes grupos. Por eso se han hecho remodelaciones para acondicionar espacios más pequeños, así como zonas de trabajo compartido y mejora de la wifi.

La comisión que prepara la evaluación está finalizando un informe de autoevaluación que recoge todos estos puntos y que tiene que estar entregado antes del 24 de julio. "Luego la comisión evaluadora viene aquí y comprueba que es verdad todo lo que pone", explica Germán Santamarina.

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