Un veterano anticuario pide flexibilidad para vender en San Froilán

La feria de antigüedades de las patronales vuelve este año, pero un histórico del certamen y de todas las citas de anticuarios de Lugo se queja de que no le dejan participar por no haberse inscrito en un registro, pese a que su negocio tiene todo en regla, sostiene
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photo_camera Público en la pasada edición de la feria de antigüedades de San Froilán. VICTORIA RODRÍGUEZ (AEP)

Leo Rodríguez, que lleva "treinta años" con un negocio de antigüedades y artículos de segunda mano en Lugo, se queja de la "inflexibilidad" de la concejalía que se ocupa de mercados porque exige la inscripción en el registro de ferias de antigüedades en enero para poder instalar puesto durante las fiestas de San Froilán.

Rodríguez explica que él ahora ya está jubilado, pero ayuda a veces en el negocio familiar O Baúl da Cova. La tienda física en la Rúa Curros Enríquez cerró pero mantiene almacén en Albeiros y venta online. Además, acude a mercados por toda Galicia, dice. En Lugo también se instalaba en los mercados dominicales quincenales del fondo de la Praza Maior, hasta que en octubre del año pasado le fue diagnosticada una enfermedad grave que exigió cirugía y un tratamiento prolongado. Ante la incertidumbre de "cómo iba a venir 2022", la familia decidió no registrarse en enero, pero ahora él está recuperado y deseoso de echar una mano a su familia.

Rodríguez asegura que el negocio cumple toda la normativa que se exige para la actividad que desempeña y que está al día en el pago de tasas e impuestos y no entiende que no se le deje instalar durante el San Froilán en el mercado de la Rúa da Raíña. 

Son tiempos en los que, como cualquier negocio, O Baúl da Cova necesita ingresos y cree que se le veta la oportunidad de obtenerlos sin razón de ser. Más cuando, asegura, algunos de los comerciantes que están en el registro municipal no acuden la mayor parte de los días de mercado durante el resto del año. "Y a mí, que soy de Lugo y llevo treinta años trabajando y estoy al día en todo, ahora no se me deja vender, cuando tengo mi espacio reservado en la Praza Maior desde hace 22 años y en la Rúa da Raíña desde hace 12", se queja. Ya se dirigió a la edil de mercados, Cristina López; a la alcaldesa, Lara Méndez, y a la oposición. De momento, sin resultado positivo.

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