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Así se vacuna en Lugo: 24 profesionales voluntarios forman el equipo

El distrito sanitario de la Zona Sur. EP
El distrito sanitario de la Zona Sur tiene tres equipos, formados por Ana Belén Camoeiras, Lidia López, Ana Isabel Romero, Sofía Cervelo, Cristina López e Ildefonso Piñeiro. Cubren los geriátricos, residencias para persona. EP
Veinticuatro profesionales de Enfermería voluntarios forman parte de los equipos de vacunación contra el covid-19 ▶ La próxima semana empezarán a administrar la segunda dosis a más de 7.000 usuarios y trabajadores de geriátricos

Da igual dónde ejerzan o qué centros les hayan tocado, todos describen haber tenido la misma sensación en el primer día de vacunación contra el covid-19, una mezcla rarísima de muchas cosas: responsabilidad por tratar con un producto nuevo para una enfermedad nueva, ilusión por formar parte de un hecho histórico, alivio porque la campaña hubiese empezado... También coinciden en cómo se les recibió en las residencias.

"Esperábannos como auga de maio. É moi emocionante, para eles somos salvadoras. De verdade que unha cousa é contalo e outra vivilo", admite Cristina López Losada, una de las 24 enfermeras que forma parte de los equipos que peinan la provincia para administrar la vacuna primero en las residencias, después a los sanitarios de primera línea y, a partir de la próxima semana, otra vez en las residencias para la segunda dosis de más de 7.000 usuarios y empleados.

Trabaja en el centro de salud de Monforte y a ella y a su compañera de equipo les tocó el geriátrico de O Incio, foco de uno de los grandes brotes de la provincia, en el que fallecieron 21 personas. Allí se encontraron un geriátrico "volcado" con la campaña, desde la directora hasta los usuarios. "Ven a vacina como a solución a un gran problema. Todos están desexando recibila. Chegas e a xente de seguido pregunta cando lle toca a ela", explica.

Cristina López Losada. Zona Sur
"Participar nesta campaña é un honor e un recoñecemento á labor que fai a Enfermaría de Atención Primaria"

Los equipos de vacunación están divididos por distritos sanitarios (tres equipos en A Mariña, tres en la Zona Sur y seis en la zona centro) y comparten un protocolo único. Los dos sanitarios que forman un equipo son profesionales de Enfermería de Atención Primaria que se han presentado voluntarios y a los que recientemente se han sumado los de Medicina Preventiva de los hospitales. Sobre ellos ha recaído el peso de una campaña sin precedentes en la historia reciente. ¿Cuándo se ha aspirado a vacunar a todo el mundo en tan poco tiempo? Las campañas previas de otras enfermedades que en su momento diezmaron poblaciones fueron más progresivas. Para Nuria participar en esta supone "un honor e un recoñecemento" a una profesión autónoma y que tiene mucho por lo que reivindicarse.

El distrito sanitario centro cuenta con seis equipos, de los que forman, entre otros, Belén Hernández, Félix Pérez, Cruz Bravo, Talia Álvarez, Nuria Capón, Marta Otero, María Muíña, Laura Sánchez, Marcos Sarmiento y Rosa Neiro. EPMiriam Cedrón y Rocío Sánchez también forman parte del distrito sanitario centro. EP
El distrito sanitario centro cuenta con seis equipos, integrados por Belén Hernández, Félix Pérez, Cruz Bravo, Talia Álvarez, Nuria Capón, Marta Otero, María Muíña, Laura Sánchez, Marcos Sarmiento y Rosa Neiro, en la imagen superior, y Miriam Cedrón y Rocío Sánchez de Enciso, en la inferior. EP


El proceso fue, según describen estos sanitarios, vertiginoso. En cuanto decidieron sumarse recibieron formación y documentación, un maletín con productos y fármacos que pueden necesitar en caso de alguna reacción a la vacuna, un telefóno móvil y un ordenador portátil con el que incorporar los datos de los vacunados a la historia clínica.

Generalmente por la tarde reciben la planificación del día siguiente: dónde tendrán que vacunar, a cuánta gente y a qué hora llegarán las vacunas. Se presentan en el centro en cuestión a esa hora para recibir los viales, que viajan desde la plataforma logística del Sergas en furgoneta, escoltada por la Policía. Ya vienen descongeladas pero dentro de envases que las mantienen a entre 2 y 8 grados. Cada uno incluye un registrador de datos con termómetro. "Ten un USB que ao enchufalo ao ordenador mostra a temperatura que tiveron os viais durante toda a viaxe", explica Cristina.

Félix Pérez Herráinz. Zona Centro
"Apenas vemos reacciones, como mucho alguna leve, como algo de dolor en el brazo en el que se recibe el pinchazo"

SEIS DOSIS. Cada vial contiene una cantidad de la vacuna que debe reconstituirse con suero fisiológico antes de administrarse. Si no se pierde nada, cada uno da para seis vacunas, aunque la ficha técnica establece, en realidad, cinco dosis por vial. "Imagino que se hace por seguridad. Para seis dosis llega siempre y a veces parece que incluso para siete, pero para la séptima acaba siendo insuficiente", señala Félix Pérez Herráinz, enfermero del centro de salud de Fingoi, en Lugo, y miembro de uno de los equipos del área centro. Le ha tocado Albertia y As Gándaras, la residencia de mayor tamaño de la capital —donde encontró residentes "deseosos de recibir la vacuna"— y acabó la pasada semana poniéndosela a sus propios compañeros de Fingoi.

Como los demás, empezó esta labor con "cierta ansiedad y nerviosismo". Después de revisar durante el curso de formación todas las posibles reacciones, de conocer las dos de sanitarias ocurridas en el Reino Unido, no se puede evitar tenerlas presentes al principio. Sin embargo, a estas alturas, en las que alrededor de 700 personas han pasado por las manos de cada uno de los equipos, las circunstancias han cambiado. "Apenas vemos reacciones, como mucho alguna leve, como dolor en el brazo del pinchazo", explica.

Félix lleva más de tres décadas ejerciendo como enfermero y tiene la sensación de "formar parte de un momento histórico" administrando esta vacuna y, al mismo tiempo, la certeza de que la historia se repite. "Cuando empecé a trabajar fue el VIH, después vimos el SARS, ébola, la gripe A... Ahora esto. Ocurrirá otra cosa pero ojalá que tarde mucho tiempo en hacerlo", dice.

El distrito sanitario norte tiene tres equipos de vacunación, integrados por Mar González, Anselmo Fernández, Ana Cruz, Javier Coria, Fausto Caballero y Eloy Díez. Estos profesionales cubren las residencias y centros de salud del área de influencia del Hospital da Mariña. EP
El distrito sanitario norte tiene tres equipos de vacunación, integrados por Mar González, Anselmo Fernández, Ana Cruz, Javier Coria, Fausto Caballero y Eloy Díez. Estos profesionales cubren las residencias y centros de salud del área de influencia del Hospital da Mariña. EP
 

Su compañero Javier Coria, enfermero del centro de salud de Burela, forma equipo con su mujer Ana Cruz. Como al resto, en las residencias de O Valadouro y Foz donde les tocó administrar la vacuna, percibieron auténtica expectación. A la segunda les tocó ir el día 6 de enero y fueron bautizados en Facebook como los verdaderos Reyes Magos. "Para ellos es como un regalo, la ven como la única oportunidad que tenemos para salir de este gran problema de salud que tenemos. La gente mayor está asustada, muy preocupada. Algunos llevan nueve meses sin salir por prevención", explica. Al igual que sus compañeros no se ha encontrado ni rechazo ni dudas en las residencias.

Nuria Capón. Zona Centro A Montaña
"Os maiores das residencias están desexosos de recibir a vacina, están esperando a que cheguemos" Javier Coria Zona Norte Yo creo que a todos nos tarda el momento de poder vacunar a la población general"

La vacuna es, para Javier, "un gran logro social", fruto de la ciencia, de la dedicación de los que la ejercen y de un despliegue de voluntad colectiva inédita. Desearía que el suministro fuera mayor para avanzar en su administración. "Creo que a todos nos tarda poder vacunar a la población en general", señala.

Pero, al margen de esa circunstancia histórica, esta es como otra cualquiera, un poquito más trabajosa de preparar, nada más. "Los enfermeros de Primaria ponemos todo tipo de vacunas", recuerda. Si fuera todavía más laboriosa, "nos daría igual, la cuestión es vacunar", asegura.

Mientras haya dosis la campaña no se detiene. Se hacen también algunas programaciones para el fin de semana y el mal tiempo no frena nada. Nuria Capón, enfermera de A Fonsagrada y miembro de otro de los equipos de la zona centro, vio hace una semana cómo había que ayudar a su compañera en plena nevada para que su coche pudiera llegar al punto de vacunación previsto, la residencia de A Fonsagrada. Allí, de nuevo, aguardaban los usuarios "desexando" recibir la vacuna.

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