"No se va a suprimir ningún cuartel y menos con el problema de la España vaciada"

Acaba de ser nombrado general de brigada de la Guardia Civil, un logro solo al alcance de unos 40 agentes en toda España. Nada hacía pensar a aquel joven guardia recién licenciado en los 80, destinado en Bilbao por voluntad propia en los coletazos de los años del plomo de Eta, que un día iba a estar al mando de 5.000 compañeros de la Benemérita. 
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photo_camera El general de brigada González Arias. VICTORIA RODRÍGUEZ

Es un compañero más moviéndose por la comandancia. "Adiós Miguel, hola mi general, ¿un café jefe?"... Así es Miguel González Arias (Lugo, 1964), una persona cercana y amable, al que los compañeros ven como uno más, aun ahora que va a ser uno de los pocos elegidos.

Acaba de ser nombrado general de brigada… ¿Qué supone para usted este ascenso?

Supone llegar a lo más alto de la carrera profesional. Un honor. No llegan a cuarenta en toda España, serán treinta y pico. Aunque bien es cierto que mis expectativas estaban más que cubiertas por haber llegado a coronel, es todo un honor. En Lugo soy feliz y esto supone marcharme, por esa parte me llevo un poco de sabor agridulce, pero es un honor haber llegado hasta general. 

¿Cómo lleva irse de Lugo una persona tan arraigada social y familiarmente en la ciudad?

Todavía estoy un poco a la expectativa. Iré a Madrid, de momento, y luego me darán un destino, tengo la esperanza de que sea a Galicia o cerca. 

¿Y mucha responsabilidad con muchos agentes a su cargo?

Pues más de 5.000 mujeres y hombres, en el caso de Galicia, entre las cuatro comandancias y las especialidades que componen la Guardia Civil.

Es momento de echar la vista atrás, de hacer balance... En estos casi 40 años de carrera ¿Cuál ha sido el momento más emotivo?

Pues muchos, no sabría decirte. Quizá cuando me dieron el despacho de teniente, un momento muy emotivo para mí, después de cinco años en la academia. Muchos esfuerzos... y el ser teniente fue un momento muy emotivo, y por supuesto este, cuando me nombraron general.

¿Y el más amargo?

Muchos también. El tema de los atentados terroristas. Ver a un compañero tuyo muerto o ver cómo se muere cuando estamos esperando la ambulancia. Eso te marca mucho, además siendo muy joven. Pasar por esas experiencias es muy duro.

Miguel González, ante el mural de la comandancia de la Guardia Civil en Lugo. VICTORIA RODRÍGUEZ
González, ante el mural de la comandancia de la Guardia Civil en Lugo. VICTORIA RODRÍGUEZ

Estuvo usted trabajando en varios momentos históricos de la lucha contra la banda terrorista, por ejemplo en el secuestro más largo de la historia de la democracia, el de Ortega Lara.

Pedí voluntario Vizcaya y me destinaron al servicio de información. Yo llegué en el año 88, sin duda los años anteriores habían sido peores, pero justo a finales de la década de los 80 hubo varios sucesos clave. Yo y otros compañeros, en un dispositivo muy amplio, estuvimos con el tema de Ortega Lara. Fui uno más. Recuerdo que hubo compañeros que participaron en el rescate que se les caían las lágrimas cuando salió del zulo. Lloraban de emoción. Eso es algo muy emotivo.

Vamos a volver a casa. Se hizo cargo del mando de la comandancia en un momento complicado, tras la operación Carioca, un caso que supuso un terremoto judicial y social en la ciudad. ¿Supongo que encontró un ambiente, cuando menos, tenso?

El caso Carioca fue una experiencia muy amarga, que afectó a muchos compañeros de la Guardia Civil y la Policía. Todavía quedan causas pendientes por resolver. No cabe duda de que en todos los colectivos se comenten errores y hay ovejas negras, pero yo creo que aquello estaba sobredimensionado. Era mucho menos de lo que aparentaba y de hecho se está demostrando. Ya digo: siempre habrá personas en todos los colectivos que no son trigo limpio, pero gracias a dios son los menos y nosotros procuramos limpiar esas ovejas negras lo antes posible. Aquello fue muy desagradable, y además duró mucho años, no fue cosa de una semana.

¿Están selladas ya esas heridas?

Creo que sí. Ha pasado todo. Eso fue en el año 2009. Las heridas están cerradas ya.

Con respecto a la organización del cuerpo, ya hace varios años que se precisa o eso parece. Me refiero al cierre de cuarteles y a la concentración en unidades mayores y más operativas.

Ahora mismo no está previsto suprimir ningún cuartel aquí en Lugo. Ahora mismo tenemos 48 puestos para 67 municipios y la presencia en el territorio es importante. Es cierto que algunos cuarteles son pequeñitos y tienen poca gente, pero son necesarios, y más ahora mismo con todo lo que se está luchando contra España vaciada. La Guardia Civil es muchas veces la única representación de la Administración en buena parte del territorio y cubrimos el 93% de la provincia de Lugo. Con las llamadas que existen ahora en relación a la España despoblada, pues yo creo que no van a suprimir puestos. Y creo que debe ser así realmente.

¿Es operativo un cuartel abierto dos horas?

Se procura tener un horario de atención al ciudadano, de mañana, ciertos días a la semana, porque también nos interesa que los servicios hagan servicios móviles, de patrulla. Si en un momento determinado alguien se persona en un cuartel que está cerrado, llaman a la central y la central manda una patrulla allí, abren el cuartel y atienden al ciudadano. Se trata un poco de optimizar recursos. Realmente también hay muchos cuarteles que tienen poca actividad, pero se abren. La verdad es que la presencia de la Guardia Civil causa una sensación subjetiva de seguridad a los vecinos y si no está allí la Guardia Civil pues no les gusta.

¿Y supongo que la presión social? ¿Quién es el valiente que cierra un cuartel, aunque solo esté abierto dos horas al día?

No, no... ningún alcalde lo va a aceptar. 

Lugo es un lugar de paso para todo, tanto para mercancías o turistas, como para drogas. ¿Esos controles de carreteras que vemos a veces supongo que tienen ese objetivo? ¿Son realmente efectivos?

Los controles son necesarios. Por las vías de comunicación se mueve todo tipo de mercancías, legales e ilegales, tanto puede ser droga como se puede descubrir a unos delincuentes que vienen de robar en una casa. Paras un coche y te puedes encontrar en el maletero con objetos robados y con los instrumentos utilizados para cometer ese delito. Son fundamentales.

Es decir, ¿se cuela más droga de la que se detecta?

Los controles son aleatorios. Es cierto que normalmente no encontramos nada, pero se procura afinar, por ejemplo, hacerlos en una zona determinada si se están produciendo robos. Se hace una estudio, con los horarios cuando se comenten los delitos y las vías de comunicación. En función de esos análisis se disponen los controles.

Y el Xacobeo... ¿Este año también es un reto para la Guardia Civil?

Este año tenemos un refuerzo importante, tanto de guardias civiles como de agentes extranjeros, americanos, japoneses, franceses, irlandeses... Llevamos 6.000 servicios y casi 3.500 auxilios, de gente que se pierden o que necesita información. Es un servicio muy gratificante, a los guardias les gusta mucho trabajar en el Camino.

¿Pero delincuencia, poca?

Escasa. Algún hurto de cartera, de mochila, extravíos... El peregrino no da problemas en ese sentido.

Con respecto a la mujer y al techo de cristal, la Guardia Civil apenas tiene mujeres en cargos de responsabilidad.

En Lugo andamos sobre el 7% de presencia femenina en el cuerpo. No dio tiempo desde que ingresaron las primeras mujeres. La de mayor rango en toda la Guardia Civil es teniente coronel, y aquí en Lugo hay una teniente y varias sargentos y cabos. La Guardia Civil está haciendo lo posible para favorecer el acceso de la mujer al cuerpo, lo cierto es que todavía el porcentaje no es deseable en relación a otros colectivos, como pueden ser las Fuerzas Armadas, la Policía o la Administración en general. Además son muy necesarias para el cumplimiento de la misión de la Guardia Civil.

"'Hierro’ está muy bien, se nota que los Coira tuvieron buen asesor"

En su época joven casi fue piragüista de élite y me consta que alguna vez aún se sube a la piragua.

Se me daba bien, pero nada, nada. Viví una época muy bonita del piragüismo aquí en Lugo, cuando se ganaban medallas olímpicas, yo no claro. Me defendía bien, pero tuve que dejarlo porque me fui a estudiar. Me hubiese gustado tener más continuidad en el piragüismo, si hubiese seguido, no sé, lo que pasaría (sonríe).

¿Sigue haciendo deporte? Le preocupa la forma física.

Sigo haciendo. Voy a correr, al gimnasio, también hago piragüismo... me mantengo.

¿Ve series o películas de género policiaco? Sabe que ahora tenemos en la provincia a los mejores guionistas y directores de ese género en España, los hermanos Coira. ¿Se las cree?

Hay de todo. La serie de los Coira, ‘Hierro’, está muy bien, es creíble, se ve que tuvieron un buen asesor que les enfocó bien la trama.

¿Es complicado ser guardia civil donde te conoce todo el mundo?

A mí me resultó fácil, tengo que decirlo. 

¿Habrá que decir «no» muchas veces?

En Lugo hay buena gente. Gente que no es interesada, que te da todo y no te pide nada. Entonces, me resultó fácil.

Y los medios... ¿un mal necesario?

Los medios bien y eso que a veces merecía algún rapapolvo, pero bueno, fue culpa mía.

Miguel González, en Lugo. VICTORIA RODRÍGUEZ
Miguel González, en Lugo. VICTORIA RODRÍGUEZ

"Hay menos robos y más peleas desde la pandemia"

Cada vez hay menos robos con violencia ¿Está cambiando la delincuencia?

Sí, está cambiando. Descienden los robos, en general los delitos contra la propiedad, con fuerza, con violencia, en relación a la época justo anterior a la pandemia. Sin embargo suben los delitos contra la seguridad colectiva, como pueden ser lesiones o riñas.

¿Después de la pandemia?

Sí. Se ve que la gente estuvo mucho tiempo confinada y necesita desahogarse. Ahora llega el verano, las fiestas, siempre se monta alguna riña. En Lugo nunca suelen ser temas graves, pero bueno, sí se nota.

Crecen las denuncias por ciberdelincuencia y estafas a través de internet, por eso se creó un grupo específico.

En 2021, en Lugo casi el 17% de la delincuencia fue de este tipo.

¿Es razonable investigar esto desde Lugo? El delincuente puede estar muy lejos.

Cierto. Pero sí es operativo hacerlo desde aquí. Hay que realizar una serie de gestiones y diligencias que se inician aquí y si nosotros no somos capaces de abarcarlas pues se va escalonadamente desde el nivel inicial del puesto o de los equipos que se crearon de ciberdelicuencia.

Supongo que también cambió el modo de investigar. ¿Se pasó del confidente en la calle al rastreo de las redes sociales?

El investigador tiene que tener una formación y también una vocación. El buen investigador de antaño lo sigue siendo hoy, claro, actualizándose con las nuevas técnicas de investigación; las viejas también son necesarias. Las redes son una fuente abierta, como un confidente. Las redes sociales se monitorizan para hacer seguimientos de todo tipo.

Otro problema endémico es la violencia de género. Hay información, hay protocolo, hay vigilancia… pero sigue ahí.

Más o menos están en las mismas cifras. Es un problema de formación, sobre todo. Nosotros procuramos dar muchas charlas en los colegios... La parte policial es importante, pero son muchos los factores que confluyen.

¿No es un poco frustrante?

En la Guardia Civil es objetivo prioritario, está por encima de cualquier cosa. Tenemos un montón de efectivos destinados a eso. Yo creo que ahora hay unos 280 casos activos.