La USC se internacionaliza gracias al trabajo de los embajadores digitales

Este campaña se lleva a cabo en redes mensualmente a cargo de un estudiante extranjero, que narra sus experiencias académicas y sociales para atraer al alumnado de otros países
Alexandra María Cáceres, embajadora digital de la USC, posa sentada en un cubo de la muralla. EP
photo_camera Alexandra María Cáceres, embajadora digital de la USC, posa sentada en un cubo de la muralla. EP

La mejor promoción posible de un centro universitario son sus propios alumnos. Por ello la Universidad de Santiago de Compostela (USC) inició una nueva edición de la campaña en las distintas redes sociales del embajador digital, en la cual un alumno internacional, de una nacionalidad diferente cada mes, narra su experiencia en la USC, tanto en el campus compostelano como en el lucense desde un punto de vista próximo al alumnado.

A través de la figura del embajador digital, se destacan las experiencias de estudiantes internacionales que, con sus contribuciones, transmiten un contenido que genere un vínculo emocional, y no tan ligado al ámbito académico, a su regreso a los países de origen.

La campaña se puso en marcha en abril de 2018 y han participaron alumnos de nacionalidad estadounidense, ucraniana, china, afgana, mexicana, chilena, brasileña, hondureña e italiana.

EMBAJADORA EN LUGO. Alexandra María Cáceres, de 22 años, se postuló como voluntaria para convertirse en embajadora digital del centro universitario.

Esta estudiante hondureña cursa el máster en Innovación en Nutrición, Seguridad y Tecnología Alimentaria en la facultad de Ciencias del campus lucense.

Acaba de finalizar el primer año de su curso de postgrado y su estancia en la ciudad de la muralla se prolongará por espacio de 19 meses. Alexandra es graduada en Ingeniería Agroindustrial Alimentaria por la Escuela Agrícola Panamericana Elsa Morano, ubicada en Tegucigalpa.

Cuenta que relatar en formato digital su experiencia como alumna en la USC, fue de lo más gratificante para ella. "No significa que hables solo de las clases y el temario. Va más allá. Me fijo más en las experiencias que me marcan a diario, como visitar la ciudad, asistir a fiestas o conocer restaurantes nuevos", explica Alexandra María, a quien la gastronomía gallega le "fascina".

ALEXANDRA Mª CÁCERES

Vir a Lugo foi unha decisión moi acertada. Encántame a vida tranquila que ofrece.

Para esta veinteañera la capital lucense era una gran desconocida. Gracias a la recomendación de un compañero de estudios de su país, se decidió a completar su formación en Europa. Ahora asegura que fue una decisión acertada, puesto que le encanta la "vida tranquila", así como la calidad académica de la Universidad de Santiago de Compostela.

Su conocimiento de Lugo, del que destaca sus obras de arte y su cultura, aumenta a diario gracias a las visitas guiadas que ofrece la oficina de turismo local, a las que ya se ha apuntado.

CONTRASTE. Sin embargo, cuenta que cuando llegó a comienzos del curso 2021-2022 todo le resultaba extraño. El golpe de realidad cultural y social fue impactante, aunque con un claro influjo positivo. "Gracias a mis compañeros de clase me integré rápidamente en la universidad y en el día a día de la ciudad", manifiesta.

Esta graduada en Ingeniería Agroindustrial Alimentaria constató cambios significativos en la relación directa entre el profesor y el alumno.

"En Honduras las clases son mucha más distantes. Sin embargo, en Lugo los profesores tiene un trato más cercano con los estudiantes. Y nos dicen que los llamemos por su nombre de pila".

También los contenidos, más centrados en la nutrición humana, completan su formación.

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