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Una onda expansiva en el PP

José Manuel Balseiro. J.VÁZQUEZ
José Manuel Balseiro. J.VÁZQUEZ
Balseiro marcó un estilo nuevo desde la Xunta en Lugo y los cambios se ven en el partido, cuya presidenta perdió proyección pública, como una señal de que llegan tiempos nuevos

El cambio en la delegación de la Xunta se percibió en el PP como un movimiento que inevitablemente cambiará el mapa político.

El nombramiento del nuevo delegado no dejó de causar cierta sorpresa, ya que, aunque había muchos rumores sobre un cambio seguro, eran muchos los que veían probable la continuidad de José Manuel Balseiro, que durante los últimos cuatro años mantuvo una actividad infatigable y dinamizó el perfil institucional y político de la Xunta en Lugo. Esa labor, unida a la del partido, fue para muchos decisiva en el éxito del partido en Lugo en las elecciones de julio, en opinión de muchos populares.

"Foi unha etapa frutífera na Xunta, grazas a un equipo cohesionado que traballou de xeito moi eficaz"

Por otra parte, también eran muchos los que daban por hecha la salida de Balseiro, que no evitó ninguna polémica, lo que para algunos supuso que en ocasiones se situara a la Xunta en posiciones incómodas. En esa clave, la postura taxativa sobre el cuartel de San Fernando, en medio de una enorme polémica ciudadana y con muchos colectivos apoyando las reivindicaciones del gobierno local para que se hiciera allí un museo de la romanización, podría haber sido el punto de inflexión a partir del cual Balseiro empezó a estar quemado.

Y Balseiro, que nunca ha esquivado una polémica, tampoco evitó choques con el gobierno local a costa del nuevo auditorio de la ciudad, por ejemplo. Al final dejó el puesto con el edificio ya transferido al Concello, pero sin verlo en funcionamiento.

"Agradezo a oportunidade de ser durante catro anos a voz do Goberno na provincia"

Esas polémicas con el gobierno local en las que no dudó en embarcarse formaron parte en buena medida del ‘estilo Balseiro’, que dio a la delegación de la Xunta en Lugo un perfil político que nunca había tenido y convirtió la sede del Gobierno gallego en la Ronda en un contrapunto del Ayuntamiento de Lugo y de la Diputación, fortines socialistas a partir de los cuales había ido creciendo desde principios de siglo el poder de la izquierda en toda la provincia.

En todo caso, hay un relevo generacional —Balseiro tiene 58 años— y también una activación de nuevos tiempos en el partido, que debido a las elecciones ha vivido importantes cambios internos, empezando por la salida de la Diputación de la presidenta provincial, Elena Candia.

"Volvo ao Parlamento, a miña segunda casa, o lugar onde máis tempo pasei despois do meu propio domicilio"

Esta dejó la alcaldía de Mondoñedo y su puesto en la Diputación para concurrir como cabeza de lista a las elecciones autonómicas. Se mantiene al frente del partido, pero no tiene ahora un puesto institucional en Lugo que le ofrezca tanta visibilidad, de modo que muchos creen que los últimos movimientos desde la Xunta están llamados a provocar todo un proceso de redefinición en el partido.

Candia estuvo el jueves todo el idea ilocalizable y no se pronunció ni siquiera por escrito sobre el cambio en la delegación de la Xunta, pero Balseiro aprovechó el nombramiento para agradecer a la Xunta y al PP la oportunidad de "ser durante catro anos a voz do Goberno galego na provincia", una etapa que calificó de "fructífera, grazas a un equipo cohesionado que traballou de xeito moi eficaz". Resaltó también el apoyo de "os alcaldes e os concelleiros do PP na provincia, cos que sempre traballei en sintonía", remarcó.

Tras defender los valores del nuevo delegado, del que destacó su dedicación y lealtad en los últimos años y su proyección de futuro, el exdelegado explicó que seguirá trabajando desde el Parlamento de Galicia.

Balseiro Orol dijo, así, que regresa ilusionado al Parlamento gallego, que califica como "a miña segunda casa, o lugar onde máis tempo botei despois do meu domicilio". El político sancibrense fue elegido diputado de forma sucesiva desde 2005, aunque entre 2016 y 2020 renunció al escaño en O Hórreo para ejercer de delegado, por lo que será uno de los parlamentarios más veteranos

 En Santiago será compañero de Ramón Carballo, portavoz popular en el Concello, que ayer defendió que en el PP no se está por intereses particulares y dijo que ahora seguirá trabajando con más ahínco en el Concello, al disponer de más tiempo.

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