Un acuerdo pionero libra de la liquidación a cinco empresas lucenses

Son la promotora constituida para levantar una macrourbanización en la costa coruñesa, en Miño, y las cuatro sociedades que la avalan
La urbanización se iba a construir en el monte O Piñeiro, en el litoral coruñés
photo_camera La urbanización se iba a construir en el monte O Piñeiro, en el litoral coruñés

Por primera vez a nivel nacional un juzgado, el mercantil de Lugo, aprobó modificar el convenio de una sociedad concursada para que esta pueda seguir adelante y no se vea abocada a la disolución. Se trata de O Piñeiro Miño S.A., que promovía una macrourbanización en el litoral coruñés.

Esta decisión permite además que se libren de la liquidación las cuatro empresas lucenses del sector de la construcción que actúan como avalistas: Torvar S.L.U.; Pronusa S.L.; J. Constantino Núñez Vázquez S.A. y J. Constantino Núñez S.L..

El fallo judicial, que se hizo público este martes, se tomó una vez que esa modificación contó con el visto bueno del 100% de los acreedores con créditos ordinarios y con privilegio, que son dos entidades financieras intervenidas y el conocido como banco malo, la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb).

Esta medida, la misma que no fue capaz de adoptar el gigante inmobiliario Martinsa Fadesa para sobrevivir, es una de las novedades que contempla la reforma de la Ley concursal, que entró en vigor el año pasado.

Su finalidad es que sociedades que no puedan cumplir el convenio aprobado por sus acreedores tengan una segunda oportunidad, en vez de verse condenadas a la liquidación como sucedía con anterioridad.

La modificación del convenio se produce apenas cinco meses después de que esos tres acreedores, las dos entidades financieras y el Sareb, también diesen su respaldo al acuerdo inicial. Y lo solicitó la concursada porque no era capaz de afrontar los elevados costes que suponía.

La propuesta de convenio aceptada a finales del pasado mes de noviembre contemplaba una quita del 46,88% de lo adeudado y un pago a cinco años. Los socios de O Piñeiro Miño S.A., según figuraba en ese acuerdo que ahora ha quedado anulado, deberían abonar unos 4,5 millones de euros en metálico y otros dos millones en bienes.


OCHO AÑOS DESPUÉS. El proyecto de la macrourbanización que está pendiente de que se levante en el monte O Piñeiro, en el municipio de Miño, preveía inicialmente la construcción de unas 700 viviendas. Esa iniciativa empresarial se comenzó a fraguar hace ya más de ocho años. Entonces España no había entrado en recesión económica, ni el mercado inmobiliario se había desplomado.

Esa macrourbanización la iban a llevar a cabo en unos terrenos que compraron de unos 54.000 metros cuadrados de superficie –casi tanto como ocho campos de fútbol juntos–.

Alguno de los empresarios que participan no descarta retomar el proyecto, aunque eso dependerá de la recuperación del sector inmobiliario y de que se resuelvan los trámites administrativos pendientes.

Comentarios