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El transporte por carretera, el vehículo de la economía que no se frena

Terminal de mercancías de O Ceao. AEP
Terminal de mercancías de O Ceao. AEP
El sector sigue su camino para abastecer a las industrias que aún operan y que así no se colapse la actividad

"El transporte no es un eslabón de la cadena, es la cadena en sí", aseguraba José Fernández, que ayer se encontraba en ruta. El vicepresidente de la Asociación de Empresarios de Transportes Discrecionales de Lugo (Tradime) advierte de que si la logística frena en seco debido a esta crisis sanitaria, "en tres días estamos colapsados todos".

Tal vez no nos percatamos de la trascendencia que tiene este sector para la economía. La recogida de leche en las explotaciones, el suministro de envases o piezas a las industrias o el traslado de los productos finales a los canales de distribución dependen de él. O simplemente que nos llegue a casa el paquete de la última compra online que hemos hecho en Amazon.

"No podemos dejar de circular. En países como Italia, Portugal o Alemania, pese a cerrar fronteras por esta pandemia, el transporte de mercancías sigue funcionando", según destacaba el vicepresidente de esta sectorial lucense.

"Relativa normalidad"

El sector no se ha convulsionado con la crisis sanitaria. Y que no lo haga. "Estamos trabajando con relativa normalidad", aseguraba Pablo Valín, que es el gerente de Transporte Valín e Hijos. Esta empresa familiar lucense, que va por la segunda generación, cuenta con una flota integrada por casi un centenar de camiones, que recorren España y el resto de Europa —Portugal, Francia, Bélgica, Reino Unido...— y que se dedican, sobre todo, al transporte de alimentación. Este ejecutivo incluso apuntaba que "hay clientes que tienen más volumen de carga que en una semana normal por el aumento del consumo"

Medidas adoptadas

Una de las situaciones a las que se están enfrentando estos profesionales del volante en su jornada diaria, según indicaba Pablo Valín, es que en las fábricas o en las plataformas logísticas en las que cargan o descargan se han reducido los horarios para poder hacerlo y hay menos personal para desempeñar esas funciones. Además, les limitan los accesos a las oficinas para entregar o recoger los albaranes y les exigen unas medidas de protección. Incluso tienen que firmar la documentación con sus propios bolígrafos, no se los dejan, según señalaba el vicepresidente de Tradime.

José Díaz Pontón, que este miércoles regresaba a su casa en Lugo tras tres días de ruta por las carreteras de la cornisa cantábrica, explicaba que "nas fábricas nas que cargamos ou descargamos pídennos que levemos postos guantes e mascarillas", por lo que considera que "cando gastemos os que temos, como non temos onde compralos, deberían facilitárnolos".

Situaciones incómodas

En los dos primeros días del estado de alarma en España los camioneros vivieron situaciones incómodas. Tras pasar horas al volante, en carretera, no encontraban en las áreas de servicio donde poder asearse o comer. "Se facemos un servizo para que non pare a industria, sobre todo a de alimentación, non podemos sufrir estas condicións inhumanas", decía José Díaz, que añadía que "as autoridades sanitarias piden moita hixiene, pero é difícil no noso caso se non temos onde asearnos".

Aseguraba además este transportista lucense que ni lunes ni martes tuvieron "uns servicios mínimos para o fundamental: asearte, tomar un café ou comer e cear, que para nós é primordial se non queremos caer enfermos por outra doenza". La situación comenzaba a reconducirse este miércoles. Tras tres días fuera de casa, José Díaz explicaba que en su caso y en el de otros compañeros ya les ofrecieron platos calientes en alguna área de servicio, que tuvieron que comer fuera de las instalaciones, como es obligatorio.

Peso económico

El sector genera en la provincia de Lugo unos 4.000 puestos de trabajo directos, lo que supone la séptima parte de los de Galicia, y factura más de 260 millones de euros anuales, el 14,8% del total de la comunidad autónoma, que asciende a unos 1.750 millones. Se calcula que los 4.614 vehículos de las 1.323 empresas lucenses que se dedican al transporte público de mercancías recorren anualmente más de 478 millones de kilómetros. Además de su propio peso específico, el sector contribuye a «vertebrar» la provincia de Lugo y Galicia, por su situación periférica con respecto al resto de España y Europa, y porque "hace posible el desarrollo de la actividad económica en general", según ponía de manifiesto la Federación Gallega de Transporte de Mercancías (Fegatramer).

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