Todos distintos, todos capaces

Escolares del colegio FEC San José participan en un proyecto con usuarios de Aspnais para compartir experiencias y aproximarse a una realidad todavía desconocida. Todos juntos rompen tabúes y apuestan por una integración necesaria y posible 
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photo_camera Alumnos del colegio San José y usuarios de Aspnais, con profesores y personal del centro, durante una de las jornadas en común. P.V

Un grupo de escolares del colegio FEC San José de Lugo visitó este miércoles las instalaciones de Aspnais, en la Rúa Santiago, para compartir experiencias con los usuarios del centro y aproximarse a una realidad que todavía no se conoce lo suficiente. El encuentro no fue un hecho aislado, sino que forma parte de un proyecto que arrancó el curso pasado con buenas intenciones y mejores resultados, por lo que tuvo continuidad.

Los profesores que coordinan la iniciativa, Mar Fernández y Rubén González, explican que la experiencia superó sus expectativas y que colaborar con la Asociación de Padres o Tutores de Personas con Discapacidad Intelectual de Lugo deparó multitud de sorpresas, todas ellas gratificantes. "Nuestro colegio y su sede están muy cerca y pensamos que sería positivo conocerlos y saber lo que hacen nuestros vecinos. Lo propusimos en el colegio y los alumnos recibieron muy bien la propuesta. Además, tanto la dirección como el resto del profesorado nos apoyó. De hecho, cada vez que organizamos una actividad con Aspnais, los compañeros nos ayudan a organizarnos. Todos hacemos un esfuerzo, pero merece la pena", explican.

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Eva Castelo. EP

Para los alumnos que se lanzaron a esta aventura -todos ellos de cuarto de Eso- conocer de cerca a personas con diversidad funcional modificó su perspectiva acerca de las diferencias y afinó su empatía. Para Eva Castelo, ver el trabajo diario que realizan los usuarios del centro fue todo un descubrimiento. "Cuando los profesores nos hablaron del proyecto, ni tan siquiera sabíamos muy bien lo que era exactamente la diversidad funcional, así que investigamos sobre ello y sobre Aspnais. Aun así", relata, "no sabíamos muy bien lo que nos íbamos a encontrar, pero una vez allí fue sorprendente. No imaginábamos que trabajaran tanto en sus talleres. Hacen cosas de cerámica o de madera muy complicadas. Yo no sabría hacer muchas de las cosas que hacen ellos. Por lo general, no somos conscientes de que son personas que tienen múltiples capacidades".

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Jesús Franco. EP

Jesús Franco, también de cuarto de Eso, se llevó la misma impresión que su compañera. "El objetivo del proyecto era que aprendiésemos a respetar a las personas con diversidad funcional, pero en Aspnais me llevé una impresión muy distinta a la que tenía previamente. Son personas que tienen sus limitaciones y necesitan la ayuda de otros en muchos aspectos, pero se esfuerzan mucho para tener autonomía y pueden aportar muchas cosas a la sociedad", apunta.

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Uxía Rión. EP

Otra alumna del colegio San José, Uxía Rión, destaca además la hospitalidad y el tesón de los usuarios de Aspnais. "Trabajan mucho en sus talleres y lo hacen muy bien. Hacen actividades que para ellos requieren un esfuerzo mayor que para otras personas, pero las hacen sin ningún problema. A menudo pensamos en todo lo que no pueden hacer, cuando tendríamos que pensar en todo lo que sí pueden hacer", recalca.

Conocer la realidad que se vive cada día en el interior de Aspnais pone de manifiesto lo mucho que se ha avanzado en materia de integración, aunque todavía queda mucho camino por recorrer. "Este tipo de experiencias", explican desde la asociación, "les aportan mucha vida a nuestros usuarios, ya que se sienten útiles y ven que lo que ellos hacen despierta interés en otras personas. Es una forma de normalizar la diversidad".

Y ese es precisamente el mensaje que se desprende del encuentro que mantuvieron los escolares con los usuarios de la entidad; que la diversidad existe y es una realidad compleja, pero que el modo de afrontarla es únicamente una cuestión de actitud.

Este miércoles, unos y otros jugaron a las cartas, bailaron, realizaron manualidades y charlaron animadamente durante varias horas en las que las diferencias se difuminaron. Alumnos, profesores, usuarios y trabajadores de Aspnais disfrutaron de un rato ameno en el que todos aprendieron algo. Se despidieron satisfechos y con ganas de repetir.

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