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"Él se suicidó porque no quiso pagar para que no hicieran público que era bisexual"

Parte de la conversación de WhatsApp entre la víctima y el agresor.EP
Parte de la conversación de WhatsApp entre la víctima y el agresor.EP
La familia de un lucense que murió al negarse a ser chantajeado relata los hechos ► El estafador ha sido condenado a dos años y medio de prisión por amenazas condicionales

"El chico que conocí se llama Francisco Rojo... y me pidió cien euros para callarse mi bisexualidad y ahora otros 300... lo que colmó mi paciencia. Antes muerto que dominado por quien sea". La Policía encontró esta nota de suicidio sobre la cama de la habitación en la que Ángel (nombre ficticio) vivía en A Coruña, junto a al extracto bancario de la transferencia de cien euros que había hecho el día antes a Francisco Rojo. Era la madrugada del 8 de octubre de 2019 y el cuerpo de Ángel yacía unas decenas de metros más abajo, destrozado en el coche sobre el que cayó cuando se lanzó por su ventana del séptimo piso.

Hacía pocos años que Ángel, de 38 años, se había ido de Lugo para vivir su vida. Había nacido con una enfermedad congénita que le afectaba a la movilidad del lado derecho y ponía en riesgo su corazón. Su madre, de hecho, había muerto por esa causa; años después murió su padre. Quedó totalmente huérfano en 2013. Se fue con sus abuelos, con los que se había criado buena parte de su vida, hasta el punto de que su tío Alberto -también nombre ficticio-, 5 años mayor que él, era en la práctica su hermano mayor.

"En casa siempre fue "el pequeño", y es verdad que quizás lo teníamos un poco sobreprotegido", recuerda ahora Alberto, cuyo nombre y su número de teléfono constaban en la nota de suicidio como contacto familiar. "Pasó de la sobreprotección a vivir su vida. Me alegré mucho cuando se fue a A Coruña, porque él se sentía agobiado, le molestaba la condescendencia de la gente en Lugo. Cobraba una prestación de orfandad y otra por minusvalía, más lo que le había quedado de sus padres. Económicamente era autosuficiente. Venía frecuentemente y manteníamos el contacto permanente".

La última vez que lo vieron fue una semana antes de su muerte, cuando vino a Lugo por el cumpleaños de su prima y "ninguno le notamos nada raro. Tuvo que ser en esos días cuando le pasó todo". Todo es que conoció a través de una red social para homosexuales a Francisco Rojo, un hombre que ahora tiene 28 años y que contaba con un extenso historial delictivo relacionado con las estafas y la extorsión.

AMARGAR TU VIDA. En los días que van del 30 de septiembre al 8 de octubre, ambos establecieron relación por esa red social y Francisco obtuvo datos suficientes como para amenazarlo con revelar a todo el mundo que era bisexual si no accedía a pagarle. "Mira, chaval, me voy a encargar de amargar tu vida", le escribía en uno de esos mensajes. La primera vez le pagó cien euros, a través de una transferencia, pero inmediatamente le exigió otros 300. Ángel se plantó: "Antes muerto que dominado". Y se tiró por la ventana.

Su cuerpo no fue lo único que se reventó en la caída. Su abuelo y padre de Alberto, ya muy mayor, también cayó en picado. Murió poco después. Su abuela empeoró de sus dolencias hasta acabar en una residencia. Alberto se sumió en una depresión tan profunda que todavía no acaba de ver la luz, como prueban sus lágrimas cuando relata lo sucedido. "Es verdad que nunca nos dijo nada de su condición sexual, ni siquiera a mí. Eso me sorprendió, porque no hubiéramos tenido ningún problema. Quizás se sentía un poco avergonzado, pero a nosotros no nos hubiera importado, para mí ese tema es hasta secundario, me da igual", piensa en alto, aún buscando una explicación.

"Ángel tenía dinero para haber pagado, pero no quiso. Le echó un par de huevos", asegura Alberto, "lo fácil hubiera sido pagar, pero siempre tienes el riesgo de que vuelva el chantaje. Por su dignidad, por su orgullo se negó. Pero a pesar de eso, la procesión iba por dentro. Sé cómo era y me imagino lo que tuvo que pasar. Cuando fui a su piso lo primero que hice fue mirar por la ventana, y te digo que impresiona. Miras y hay mucha altura, hay que estar muy desesperado. Ahora mismo no sabría decir si fue valiente o fue cobarde, tuvo que verlo tan negro en ese momento que no vio otra salida. Por un lado no quiso seguir pagando, pero por otro no soportó la presión de que la gente supiera lo de su sexualidad, que formaba parte de lo más íntimo de su ser".

DOS AÑOS Y MEDIO. Francisco Rojo huyó de A Coruña, pero al final fue capturado y pasó siete meses en prisión provisional. El abogado lucense Francisco Torrijos logró que fuera condenado a dos años y medio de prisión por un delito de amenazas condicionales, que los jueces consideran directamente relacionadas con el suicidio. En estos momentos está en una unidad psiquiátrica esperando el alta para ir a cumplir la pena de prisión que le queda, ya muy poca. También debería de haber abonado una indemnización de 9.000 a Alberto, pero, por esas cosas de la Justicia, fue él quien tuvo que pagar unos seis mil euros, los que reclamó la compañía aseguradora del coche sobre el que cayó su hermano "el pequeño".

Sabe que "nadie empujó a Ángel, pero su muerte fue realmente inducida por unas amenazas y un chantaje. Para mí es como si lo hubiera empujado. Y la verdad es que quedé tan hundido moralmente que ni siquiera lo odio; cuando lo vi el día del juicio hasta me dio pena".

"Que sirva de ayuda para otros"
Ni Alberto ni su familia quisieron nunca contar su tragedia, pero la publicación en los medios de la sentencia le ha hecho reflexionar: "Sé que tengo que hacer esto porque es lo que Ángel hubiese querido, a ver si sirve de ayuda para que dejen de pasar estas cosas". Por estas cosas se refiere a las constantes noticias sobre agresiones y acoso a personas por su identidad sexual, porque "cada vez que veo casos así no puedo, me enervo. No me entra en la cabeza esa crueldad, me afecta mucho".

EN SU MEMORIA. "Estoy seguro de que a él le hubiera gustado que su caso pudiera aportar algo, ayudar a otros. Si no, no lo habría dejado escrito, nadie se hubiera enterado de que era bisexual. Hago esto en memoria de él, por si puede ayudar a alguien".

"Él se suicidó porque no quiso pagar para que no hicieran público...