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Stembach: una puerta a la ciencia

Participantes en el programa Stembach del IES Nosa Señora dos Ollos Grandes, con algunos profesores al fondo. SEBAS SENANDE
Participantes en el programa Stembach del IES Nosa Señora dos Ollos Grandes, con algunos profesores al fondo. SEBAS SENANDE

Se le conoce como bachillerato de excelencia en Ciencias y Tecnología y este curso se imparte, de forma experimental, en los IES Nosa Señora dos Ollos Grandes, Lucus Augusti y Francisco Daviña Rey. Este programa, voluntario y al margen del curso oficial, pretende iniciar a los alumnos en el método científico

EN UNA TARDE otoñal de miércoles, la biblioteca del IES Nosa Señora dos Ollos Grandes sirve de refugio frente al viento y la lluvia y de incubadora para la curiosidad y las ganas de aprender. Se desarrolla una sesión del programa Stembach, un programa que inicia este año la Consellería de Educación para enseñar Ciencias y Tecnología de manera transversal y práctica, al que el centro se ha sumado de manera voluntaria. Los 16 estudiantes de primero de BAC que se han apuntado también están allí porque quieren. Nadie les obliga y quizás no saquen en limpio más que lo aprendido, pero no parece poco. "Aquí ves la utilidad de lo que estudias en un sentido práctico", resume Óscar Díaz y el resto, alumnos y profesores, lo jalean con humor por la precisión de su comentario. Se respira camaradería y cercanía. "Es enriquecedor, tenemos muy buen ambiente de trabajo y los alumnos están participando muy bien, si no, esto sería mucho más duro", dice Pilar Fernández Illán, a la que todos reconocen como la cabeza pensante y tractora de esta iniciativa, la que tira de la casi veintena de docentes que se han ido sumando.

Participación
Es voluntaria, tanto para alumnos como para profesores. No ha habido criba porque no se cubrieron las 30 plazas disponibles

Ese miércoles ventoso, algunos profesores y todos los alumnos escuchan una charla de Miguel Ángel Vilar Rivas, profesor de Matemáticas de la Escola Politécnica Superior . "Se alguén quere traballar nun proxecto que precise Matemáticas, que nos chame", les dice a modo de despedida. Esa es una de las claves del Stembach: la familiarización con el método científico, que se plasmará en un proyecto de investigación sobre un tema de su interés y que presentarán ante un tribunal de corte universitario. Porque este programa tiene tres patas: los propios alumnos, los docentes del instituto y profesorado universitario –los que participan en Xuvenciencia, el grupo de Genética de Veterinaria y la Escola Politécnica Superior– que se ha sumado a la iniciativa. Todos lo hacen por amor al conocimiento, ya que es una actividad al margen del horario lectivo, y ninguno tiene garantía alguna de que les supondrá algún mérito extra, pero ahí están.

MOTIVOS. "Me pareció curioso y entretenido. Me dijeron que era algo a largo plazo, que había que hacer y exponer un trabajo y me pareció positivo poder practicar antes de entrar en la universidad", explica sobre su motivación Carmen López, que tiene claro que su proyecto de investigación estará enfocado al cuerpo humano porque su objetivo es estudiar Medicina, una de las opciones más demandadas por los alumnos de este grupo. Su compañero Óscar la refrenda: "Me parece interesante porque asienta las bases para la universidad y nos aporta más conocimientos científicos que los que nos da el BAC", dice. "Aparte de ser interesante para el futuro, nos puede abrir puertas que si no estuviéramos aquí no podríamos conocer", añade Carlos Álvarez.

Pilar Fernández Illán solo tiene elogios para la parte universitaria por la buena acogida que le dieron al proyecto. No solo se prestan a dar charlas y a tutorizar investigaciones, sino que les han permitido utilizar algunos equipos. Realizaron, por ejemplo, la recogida de muestras del río y las analizaron primero en el laboratorio del instituto y después en microscopios electrónicos del campus, que les permitieron ver los elementos de las muestras con mucha más profundidad. Así descubrieron, por ejemplo, la presencia de microplásticos circulares y de organismos indicadores de contaminación por materia orgánica. Las fotografías que tomaron se expusieron luego en los pasillos del centro con motivo del Mes de la Ciencia.

Objetivo
Se trata de aprender ciencias y tecnología de manera transversal y práctica

DEDICACIÓN. La participación supone dedicarle dos horas a las sesiones semanales "y un poco de tiempo más a terminar proyectos y deberes, pero nos merece la pena", reitera Carmen López. A pesar de que el programa tiene una duración de dos cursos, el profesorado ha decidido darle más intensidad ahora, al principio, para poder ir más relajados después y que puedan asumir mejor las obligaciones del curso.

El objetivo es que en junio tengan claro el tema de su investigación, que hagan la fase de experimentación en julio, mes laboral en la universidad, y que en agosto puedan escribirlo. De este modo, quedarían más liberados para segundo de BAC, porque eso es otro cantar. "Este sistema consiste en aprender a través de la aplicación científica y la transversalidad del conocimiento. Es muy novedoso, pero es incompatible con el acceso actual a la universidad, que son unas pruebas finalistas, mientras que este sistema pone énfasis en el proceso. Es un choque total con la realidad", explica Pilar Fernández Illán.

Es una apreciación que comparte el resto de docentes, que ven año tras año a los alumnos de segundo de BAC "convertirse en robots; en primero les ves caras de felicidad y en segundo ni sonríen", preocupados por la nota que necesitan para entrar en la carrera que quieren. Admiten que mientras ese sistema persista, hay que adaptarse a él para que los alumnos puedan alcanzar sus metas, pero, añaden, "por eso hay que valorar todavía más que participen en este proyecto".

Este enfoque transversal, sin embargo, cada vez se usa más en la enseñanza. "En cuarto de la ESO ya se trabaja mucho a través de la experiencia y por proyectos y antes de ese curso cada vez más", apuntan.

Método
Incluye experimentación, charlas y un proyecto de investigación cotutelado entre profesores de la USC y del centro

ENFOQUE. El equipo de Stembach ha querido que, además de familiarizarse con el método científico, los alumnos reflexionen sobre algunos aspectos relacionados con la ciencia y la tecnología, por eso se han marcado como hilo conductor el ADN y la inteligencia artificial y sus límites éticos. "Las dos cosas van a cambiar la vida de las personas", indica Pilar Fernández Illán.

Por la dimensión transversal del proyecto, hay muchas áreas representadas, no solo las más vinculadas a las ciencias y la tecnología como Física, Matemáticas, Tecnología o Biología, sino también Inglés, ya que tienen que aprender a redactar "abstracts" (resúmenes) de investigaciones; Filosofía, para promover la reflexión y el debate, y Lingua Galega para mejorar la calidad de sus escritos. Está previsto que se sumen también las áreas de Alemán y Francés.

El centro cuenta también con un Club de Ciencia que engloba a todo el alumnado. El curso pasado tuvo mucha actividad, pero este va más despacio mientras echa a andar Stembach. Todo sea por esta iniciativa ilusionante para alumnos y profesores. "Son excepcionales, no hay otros iguales", dicen los docentes de sus pupilos.

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