Tres socorristas recorren el río Miño en Lugo y vigilan las zonas de baño

La previsión del Concello era incorporar a seis, pero faltan profesionales
                      Un socorrista en el río esta semana.
photo_camera Un socorrista en el río esta semana. EP

El Concello tampoco ha logrado dotar este verano a la ciudad de una zona pública de baño acondicionada en el río debido al veto de la Xunta por el impacto ambiental que considera que tendrían las piscinas flotantes proyectadas, pero mantiene el servicio de socorrismo en la zona fluvial de julio a septiembre.

Tres profesionales vigilan el río a lo largo de todo el término municipal, aunque con especial atención al tramo urbano y en concreto a las zonas donde los lucenses se suelen bañar, como el entorno del Club Fluvial y de Los Robles y algunos puntos de Ombreiro.

La contratación de los socorristas está subvencionada por la Xunta y el plan era fichar a seis, con vistas a cubrir las piscinas flotantes que se preveía instalar aguas arriba de A Tolda, pero finalmente son tres los especialistas en salvamento que han sido incorporados. Un cuarto renunció cuando ya había firmado el contrato.

El alto grado de formación y la especificidad de la misma que exige la Xunta a estos profesionales hace que sean pocos los que en este momento cumplan con todos los requisitos. De hecho, a las pruebas de acceso que convocó el Concello se presentaron otros cuatro socorristas, pero no disponían del título de salvamento en espacios acuáticos naturales, por lo que no pudieron ser contratados.

Para vigilar todo el río todos los días, especialmente en las jornadas más calurosas, los tres socorristas flexibilizan sus jornadas laborales y se turnan. Cuando la temperatura aprieta hay algún profesional de servicio hasta cerca de las diez de la noche.

El servicio de socorrismo está integrado en el de Protección Civil y cuenta con vehículos y con una lancha neumática con la que recorren el río. Su función es de vigilancia y ya no se ocupan de labores de limpieza del cauce, como hace años, cuando llegaban a realizarse operativos de retirada de enseres depositados en el fondo del río.

Este verano los socorristas realizaron alguna colaboración puntual con triatletas para retirar alguna rama del cauce, utilizando la lancha, pero no van más allá porque en la actualidad cualquier actuación en el cauce está muy condicionada a permisos de la Confederación Hidrográfica y al cumplimiento de las competencias y la normativa laboral, explica el responsable de Protección Civil, Óscar Freire. Los profesionales son testigos de lo excepcionalmente bajo que va el nivel del agua y de momento no tuvieron que hacer ningún rescate.

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