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La llegada de la Semana Santa no desata las reaperturas de los hoteles en Lugo

Una lucense camina frente a la entrada del Gran Hotel. VICTORIA RODRÍGUEZ
Una lucense camina frente a la entrada del Gran Hotel. VICTORIA RODRÍGUEZ
Solo un escaso número de establecimientos abrirán sus puertas

El 26 de marzo es la fecha marcada a fuego en el calendario de algunos de los establecimientos hoteleros más representativos de la provincia para reabrir sus negocios al público. Otros, sin embargo, dudan seriamente sobre la viabilidad económica de reabrir a final del presente mes. Mientras, unos pocos, optaron por mantener sus puertas abiertas pese a las escasas reservas durante la crisis.

Los datos hablan por sí solos. En enero de este año, Galicia registró un total de 110.083 pernoctaciones hoteleras, lo que supone un desplome del 67,6% respecto al mismo mes del año anterior, según los datos que hizo públicos el Instituto Nacional de Estadística (INE). El grado de ocupación de plazas de hoteles gallegos es del 10,4%, entre las más bajas del país, mientras que la media española es del 14,4%.

Y si se habla de tarifas, la media diaria en los hoteles gallegos es de 44,4 euros (la media española supera los 62 euros), un 12,8% menos. El ingreso por habitación es de 5,86 euros (la media nacional es de 12,15 euros), lo que supone un retroceso del 57,8%.

Pese a su persistencia, más de 230 establecimientos se han visto forzados al cierre y la venta debido a la sensible caída del turismo por la pandemia durante los últimos doce meses. Este factor provocó pérdidas irreparables y quiebras, según un informe presentado por la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein).

Esta situación provocó en nuestra provincia el cierre de un hotel en Vilalba de cuatro estrellas y cuarenta habitaciones que en la actualidad está en venta por 4 millones de euros. Hay también un complejo hotelero rural en venta por 2 millones.

Esta crisis afectó, sobre todo, a los pequeños establecimientos, en muchos casos empresas de gestión familiar, y a las casas de turismo rural, que destinan grandes inversiones al mantenimiento de las instalaciones.

De las cuatro provincias, la de Pontevedra es la más afectada por reunir el 48% de los 12.300 establecimientos turísticos registrados en Galicia por Fegein, con un total de 5.739 viviendas de uso turístico. Le sigue la provincia de A Coruña que registra 4.559, el 36%, Lugo el 13% (1.572) y Ourense el 3,6% (433).

Así las cosas, la llegada de la Semana Santa es el punto de partida del 2021 para algunos establecimientos hoteleros, después de largos meses de cierre provocado por las restricciones sanitarias y de movilidad. La incertidumbre mantiene sus devaneos con la hoja de ruta a seguir por los hoteles lucenses. A menos de un mes para la llegada del éxodo vacacional más importante previo al verano, sus gerentes critican al Gobierno por la opacidad con la que da a conocer sus pasos, puesto que aún no se ha hecho público si se producirá la apertura al tráfico entre comunidades durante este periodo.

Esta denuncia está motivada porque las reservas de los visitantes foráneos representan el grueso de la ocupación durante la Semana Santa.

LUGO. En la capital de la provincia, la situación no dista de la reflejada por el sector en el resto del territorio nacional. El histórico Hotel Méndez Núñez, de cuatro estrellas, abrirá sus puertas previsiblemente el 26 de marzo, una fecha que aún se mantiene en el aire, según su director, José Manuel Fernández.

"Todavía no podemos confirmar al cien por cien que abramos ese día, pero esa es nuestra apuesta, de momento", comenta. "Tendremos que esperar a ver lo que pasa en las próximas semanas". Fernández asegura al respecto que ya hicieron alguna reserva para los días más señalados de la festividad cristiana por antonomasia, pero "la mayor parte de las llamadas que recibimos son para cancelar reservas", dijo.

José Manuel Fernández es también el máximo responsable del Apartahotel Cidade de Lugo, que se mantiene abierto desde el mes de junio gracias a que "es un formato diferente de hotel, con apartamentos individuales, donde no existe el contacto entre huéspedes", agrega su director quien gestiona un total de 109 habitaciones entre ambos establecimientos.

Por su parte, el Hotel Santiago estuvo al pie del cañón, como reconoce su director Héctor Castro. "No cerramos nunca, seguimos abiertos ininterrumpidamente desde el mes de mayo", explica, "de momento no hay reservas porque no hay un clima de seguridad legal que te permita viajar o desplazarte con tranquilidad".

Otro de los hoteles cuatro estrellas ubicados en Lugo, el Gran Hotel, permanece abierto. Durante los peores momentos de la crisis sanitaria fue uno de los establecimientos que la Xunta de Galicia reservó para la estancia del personal médico.

El Thalasso Las Sirenas en Viveiro prepara su reapertura

A Mariña es uno de los destinos preferidos por los turistas para presenciar las procesiones diarias durante la Semana Santa, pero en Viveiro las de este año fueron suspendidas por la pandemia, al igual que las del año anterior, y solo habrá actos alternativos.

En la ciudad del Landro, Alejandro Balseiro, del restaurante Nito-hotel Ego y del hotel Urban, no notó la apertura de los cierres perimetrales. "Teremos como moito un 25% de reservas de habitacións en Area e no Urban só abrimos a cafetería e non temos aínda data para volver abrir o hotel", atestigua.

El hostelero mariñano manifiesta que "de momento empeza a cousa pouco a pouco e temos que ir medrando así, porque non facemos nada querendo recuperar todo en dous días se logo volvemos para atrás e volven pechar todo", matiza el gerente de ambos establecimientos.

Por su parte, el director del hotel Thalasso Cantábrico Las Sirenas, José Manuel Pereira, confirmó su reapertura el 12 de marzo y permanecerá así hasta después de la Semana Santa. Su servicio termal y de restaurante también estarán abiertos al público.

Así las cosas, en Ribadeo, un enclave turístico en época estival, varios de los hoteles con mayor capacidad continúan cerrados y así van a seguir, como mínimo, varias semanas.

Sin embargo, otros de los hoteles más representativos también abrirá el día 26, como es el caso de O Cabazo y La Casona de Lazúrtegui, cuyas estancias volverán a ver la luz del día tras unos meses con la persiana bajada.

Por su parte, en Burela se mantienen abiertos dos de sus estandartes hoteleros, el hotel Nordés, gracias a las pernoctaciones de los trabajadores del Astillero Armón, y el Palacio de Cristal.

El parador de Monforte abrirá en unos días tras meses de cierre indefinido

El gremio del sur de la provincia mantiene la misma situación que el resto de demarcaciones comarcales. Las escasas reservas motivaron el cierre temporal de muchos de sus establecimientos, aunque la llegada de la Semana Santa ha hecho despertar de su letargo a algunos de los emblemas históricos del sector.

El Parador de Monforte anunció recientemente que reabrirá sus puertas durante los próximos días. Por ello, el personal de servicio del establecimiento se incorporará paulatinamente a sus puestos de trabajo. El Parador cierra, de esta forma, un paréntesis de cierre indefinido decretado hace varios meses.

Así las cosas, el Hotel Ribeira Sacra sigue la estela abierta por el Parador y se suma al apartado de aperturas, que podría producirse este mismo fin de semana, una decisión que se tomará según el último comunicado que efectúe la Xunta de Galicia tras la reunión del comité de expertos que evalúa semanalmente la incidencia del virus en la comunidad.

En otro céntrico enclave de la capital monfortina, el Hotel Cardenal permanece abierto y la mayoría de sus pernoctaciones corresponden a trabajadores foráneos, que pasan varias jornadas por la zona sur de Lugo.

El Hotel Conde de Lemos sigue el ejemplo de su antecesor y ofrece sus instalaciones para albergar a los trabajadores ferroviarios, dado la cercanía de su ubicación con la estación del tren. Por su parte, el consorcio de turismo de A Ribeira Sacra comunicó recientemente que algunos establecimientos adheridos abrieron sus puertas el pasado fin de semana, mientras que otra parte no lo hará, previsiblemente, hasta el próximo mes de junio.

AUGASANTAS. Por otra parte, el empresario José Luis Lagoa, natural de A Pobra do Brollón, compró a la cadena Oca Hotels el hotel balneario de Augasantas, en Pantón. Ya era dueño del 49 por ciento y de forma reciente se hizo con el 51 por ciento restante. Este cambio de propiedad llega en un instante donde las instalaciones de este hotel balneario permanecen cerradas desde hace meses debido a la pandemia.

Según pudo saber este periódico, el nuevo dueño realizará reformas en las instalaciones y el objetivo es poner el servicio otra vez en marcha el próximo verano. Lagoa participó en 1992 junto a Juan Carlos Escotet en la fundación de Banesco, la potente entidad financiera venezolana que en 2014 adquirió Abanca.

TURISMO RURAL. El turismo rural fue uno de los ganadores el pasado verano porque los viajeros se volcaron a destinos de naturaleza y alojamientos que garantizaran la distancia social. Pese a la pandemia de coronavirus, la mitad de los alojamientos rurales vieron incrementada su demanda. En la provincia de Lugo, en zonas de A Montaña, A Ribeira Sacra y A Mariña la llegada de la Semana Santa propiciará la apertura de algunos de los alojamientos rurales más singulares si se abre el tránsito entre comunidades.

Permiso especial de actividad 
Únicamente unos pocos establecimientos hoteleros en Lugo resistieron las embestidas del virus durante los peores momentos de las sucesivas olas de contagios. El Hostal Porta Santiago no cerró durante toda la pandemia gracias a un permiso especial de actividad, puesto que cuenta con varios clientes que viven durante todo el año en régimen de pensión. "No podíamos cerrar, porque algunos de las personas que se alojan aquí son personas jubiladas o trabajadores en activo y no podíamos dejarlos en la calle", manifiesta su gerente José Manuel Cela.

Estudiantes. El propietario de este céntrico hostal ha visto cómo efectivamente decaía "el número de estudiantes hospedados, ya que estaban en sus casas al no haber clases presenciales en la universidad", recalca el hostelero, quien espera que con el regreso de la actividad presencial en las aulas, el número de clientes aumente, aunque aconseja "ir despacio" hasta la añorada Semana Santa.

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