Resurge El Portón como albergue de peregrinos en el Pazo dos Saavedra

El establecimiento acogerá también un bar de raciones, una terraza en su patio trasero y una zona para exposiciones. Está prevista su apertura a comienzos de agosto bajo un proyecto que busca mejorar y dinamizar el casco histórico
El portalón trasero del pazo en la Rúa do Moucho será la entrada a la zona de bar y terraza. VICTORIA RODRÍGUEZ
photo_camera El portalón trasero del pazo en la Rúa do Moucho será la entrada a la zona de bar y terraza. VICTORIA RODRÍGUEZ

El Pazo dos Saavedra de Miraz, lugar recordado por albergar durante la década de los 70 el conocido restaurante Portón do Recanto, volverá a abrir sus puertas a la sociedad como albergue de peregrinos, bar y espacio cultural.

Cuarenta años después de dar su último servicio, aún permanece imborrable en la memoria de muchas generaciones de lucenses los comedores enmoquetados del Portón do Recanto así como su güisquería o los salones de té, esos espacios donde pasaron tantos momentos señalados.

Ahora, dar una nueva vida a este lugar, tan emblemático, es la pretensión de los promotores de El Portón, que intentarán con este nuevo establecimiento recuperar ese espacio que, durante tantos años, formó parte de la sociedad lucense y su identidad y que llevaba tanto tiempo en abandono.

El momento tan esperado está a punto de llegar. La cabeza visible del negocio, Adrián Blanco Losada, cuenta con abrir el local a principios de agosto ofreciendo albergue de peregrinos, cafetería, bar de raciones, una terraza y, en definitiva, un lugar de encuentro y reunión para lucenses y recién llegados, que albergará exposiciones temporales y demás eventos de carácter cultural.

Habrá veintiséis camas en los dormitorios comunes y una habitación doble con baño propio. El acceso será electrónico con un código

Todo eso ofrecerá el nuevo Portón en un ambiente inigualable, marcado por su ubicación estratégica, en pleno burgo medieval, que sitúa este establecimiento nada menos que a los pies de tres patrimonios de la humanidad: la única muralla romana completa del mundo, la catedral y el Camino de Santiago Primitivo, que tendrán, a principios del próximo mes, un nuevo vecino.

albergue. El albergue de El Portón dispondrá de un ambiente diferenciado. No cualquier peregrino puede disfrutar, durante el Camino, de una estancia entre los muros de un pazo del siglo XVIII en el que se casó, por ejemplo, Uxío Novoneyra al igual que cientos de lucenses.

El albergue ofrece veintiséis amplias camas individuales, con su respectiva taquilla con cierre de seguridad, en tres espaciosas estancias, dos en el piso superior y una en el inferior.

Seis aseos con ducha comunes darán servicio a los peregrinos, que podrán disfrutar igualmente de una lavandería autoservicio.

El Portón, ahora del peregrino, tendrá también una zona de cocina común, equipada con todos los electrodomésticos y una amplia mesa acompañada de los típicos bancos corridos de madera para compartir desde un desayuno a una cena.

Habrá también una biblioteca que funcionará como zona de estar y permitirá a los huéspedes disfrutar del fondo literario o animarse al intercambio de títulos.

El hostel cuenta, además, con una habitación privada, ideal para parejas, con baño propio. La comodidad fue la idea central bajo la cual se planteó el diseño del albergue: no hay literas ni un número excesivo de camas porque se apuesta por un servicio de calidad en el que se prime una experiencia agradable que ofrezca todas las facilidades al cliente.

Las paredes ejercerán de escaparate de toda la provincia porque colgarán de ellas cuadros con imágenes que, por su potencia visual y estética, inviten a visitar la Ribeira Sacra, la playa de As Catedrais y demás atractivos, aún desconocidos para muchos, que puede ofrecer la provincia.

El acceso al albergue se realizará de manera independiente a la zona dedicada a bar y cafetería. La puerta del hostel está en la Rúa Falcón y los peregrinos podrán entrar a través de un sistema electrónico con código. De todas formas, habrá siempre alguien en la recepción para atender a los clientes las veinticuatro horas.

Los precios por dormir casi a pie con la muralla rondarán, de media, los 20 euros por noche en cuanto a las camas individuales, y 59, la habitación doble.

Los grupos grandes podrán optar a un precio especial. Las reservas se podrán realizar a través de la plataforma Booking, la página web del establecimiento -www.hostelporton.com- o llamando al teléfono 686 319 503.

POR DETRÁS. El portalón trasero, visible desde la muralla y en un rojo tan característico del lugar, indicará el camino para entrar en el bar y el espacio cultural.

La terraza, que conserva el nogal original que siempre presidió la zona exterior del pazo, cuenta con alrededor de diez mesas y una gran presencia de plantas aromatizadas (lavanda, romero, curry y menta), que aportarán una experiencia más para los sentidos donde poder tomarse un café, un refresco, unas cañas o la primera copa con música de fondo.

En el bar, se ofrecerán las típicas raciones de la gastronomía local, además de tapas características y diferenciadas, sin prescindir de la bandeja de pinchos fríos. Se elaborará un vermú propio y habrá un grifo en el que rotarán distintas bebidas, desde sangrías a radlers. Habrá también una breve carta de cócteles para disfrutar del aperitivo del mediodía o el del final de la tarde.

La zona de exposición pretende acoger colecciones de pintura, escultura o fotografía realizadas por artistas locales con una trayectoria o recién salidos de la Escola de Arte e Deseño Ramón Falcón. Las muestras cambiarán cada mes y se centrarán en un autor y un estilo determinados.

APUESTA. Los impulsores del titánico proyecto, que se desarrolló durante cuatro años, son Adrián Losada Blanco y la propietaria, Carmen Pérez Carro. Entre los dos, forman un tándem al que les une el amor por Lugo, por la memoria y la historia colectiva de la ciudad y la ambición por darle a la ciudad amurallada los atributos que merece.

Ambos se embarcaron en una empresa común, siendo de dos generaciones distintas, para librar la batalla de crear una ciudad mejor, que valore su patrimonio y lejos del abandono, la despoblación y el desarraigo y en la que ahora ellos, con su proyecto, confían en poner algo de su parte.

Un proyecto de cuatro años con mil y un desvelos que hoy es realidad. Sin embargo, los promotores guardan una última petición para el Concello, la de facilitar el acceso desde la catedral y la muralla uniendo el espacio trasero del Vicerrectorado con la Rúa do Moucho, lugar donde estará la entrada a la cafetería y el espacio cultural y donde unas vigas ejercen de tapón y bloquean la accesibilidad y la comunicación de este tramo de la ronda interior de la muralla.

Crece la oferta de alojamientos en la capital lucense
Lugo recibe cada vez más turistas y la ciudad está ampliando sus servicios para atenderlos. El hostel de la Rúa Falcón no será el único alojamiento que abra este año en la capital lucense. A pocos metros de distancia, en la Rúa do Miño, sita también en el barrio de A Tinería, entrará en servicio en octubre próximo un apartotel con once habitaciones, el Glam Rooms, según prevé su gerente, Juan Rogero.

Este empresario explica que es "un hotel con encanto", en el que cada cada habitación tendrá una temática distinta, desde mozárabe o mediterránea hasta kitsch, industrial o brutalista.

Más servicios
Este alojamiento ofrecerá más servicios: una cafetería-cervecería (Glam Club) orientada también para servir la primera copa de la noche, que estará en la planta baja, y un restaurante, que atenderá O Canedo, del barrio de A Ponte, en el entresuelo.

Otro cuatro estrellas
En otoño, pero en el del próximo año, también está previsto que abra el hotel de cuatro estrellas que Dmanán promueve en la céntrica Praza de Santo Domingo. Este alojamiento, con 47 habitaciones, se está levantando en madera y expondrá un tramo de una calzada romana.