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La restauración del Portón do Recanto avanza sin acceso a ayudas públicas

Una de las estancias en obras. SEBAS SENANDE/ADRA PALLÓN
Una de las estancias en obras. SEBAS SENANDE/ADRA PALLÓN
El palacete junto a la muralla reabrirá en abril como albergue, cafetería y sala de exposiciones

La rehabilitación del Portón do Recanto para reabrir sus puertas como cafetería y albergue del Camino avanza a buen ritmo, con lo que sus propietarios esperan poder empezar a promocionar el establecimiento a principios de año para iniciar a pleno rendimiento la campaña en abril. El proyecto liderado por la propietaria de este palacete del siglo XVI, Carmen Pérez Carro, está a punto de hacerse realidad pese a todas las dificultades administrativas y pandémicas que hubo de superar y sin un solo euro de ayudas públicas pese a que se trata de un edificio histórico, en pleno casco antiguo y en el epicentro del Camino de Santiago en Lugo.

Según explicó el encargado de dirigir el proyecto, O Portón do Recanto volverá a abrir sus puertas pronto con la intención de "ser un edificio emblemático para la ciudad, un centro de reunión tanto para los lucenses como de referencia para la gente que venga de fuera. Ojalá llegue a ser un símbolo de Lugo en el Camino, un punto de encuentro". Para ello contará con una cafetería abierta al público con un patio noble en funciones de terraza y de sala de actividades culturales, como exposiciones e incluso conciertos alrededor del espacio abierto del pozo central.

"Tendremos alguna exposición permanente, un vídeo relacionado con la muralla... elementos que atraigan a los visitantes aprovechando su proximidad a la muralla", explica, porque su principal función será la de albergue de peregrinos. En total, son unos mil metros cuadrados, de los que se está interviniendo en 700. La mitad de ellos son de habitaciones y baños: tres espacios abiertos con un total de 28 camas y una habitación privada con un cama de matrimonio, espacio común de trabajo, biblioteca, guarda bicis, recepción y un comedor privado de 90 metros cuadrados. Todo ello manteniendo la estructura original, las alturas y los techos del espectacular palacete que fue de los Saavedra.

El promotor pide que al menos se arregle la casa apuntalada que tapona la ronda interior

Pese a todas las dificultades y el retraso de más de dos años en el inicio de la obra esperando por la licencia, "se va cumpliendo con las expectativas que teníamos de su evolución, aunque se ha disparado bastante en costes. Hay que darse cuenta de que el proyecto lo iniciamos hace tres años, y de lo que teníamos presupuestado, con la pandemia hubo que hacer un montón de cambios para adaptarlo a la nueva situación, y la subida de precios... Calculamos un mínimo de un 20% por encima de lo presupuestado".

Las habitaciones, el patio y otras estancias en obras y la casa que actúa de tapón en la ronda interior.Una inversión que, a pesar de tratarse de un edificio histórico en un punto clave del Camino de Santiago y casi pegado a la muralla no ha contado "ni con un euro de ayudas. Hay subvenciones para particulares para rehabilitación de casas en el Camino. Pero para negocio y en la ciudad, nada de nada. Si hubiera sido un hotel de cuatro estrellas, había unas partidas explícitas de la Xunta que nos subvencionaban hasta el 60%. Y también algo del Concello para rehabilitación. Pero al tratarse de un albergue, ni un euro".

Ahora, dice, han pedido una subvención de inicio de actividad, "pero estamos esperando desde febrero del año pasado. El plazo acaba en agosto de este año pero han ido ampliando y aún no tenemos noticia. Esperemos que algo nos den".

Sobre el Concello, se conforma con que "según van viendo que va avanzando la obra al menos tenga un poco de proactividad para adecentar la zona y eliminar el tapón que tenemos en la ronda interior". Se refiere a la casa del número 6, que lleva más de una decena de años apuntalada e impide el paso por la ronda interior de la muralla.

"Está cerca de una de las principales vías de acceso a la muralla y pasan un montón de turistas que no pueden llegar hasta nuestro negocio, muchos se dan la vuelta", lamenta el director de O Portón, que asegura que incluso se ofrecieron al Concello para pagar ellos la obra de reacondicionamiento del apuntalado para que se pueda pasar, pero no han recibido respuesta. "Nos dicen desde el Concello que están intentando ponerse en contacto con los propietarios, pero llevan así años. Si no lo hace el propietario, que lo hagan ellos o nos dejen a nosotros", propone.

Cinco empleados y el objetivo de llegar a doce
Los propietarios del Portón do Recanto tienen previsto abrir al público en principio con cinco empleados, con el servicio de limpieza aparte, porque "queremos ser muy cautos. Luego iremos ampliando en función de la demanda. Si la cosa va bien, podríamos llegar a 10 o 12", aseguran.

Accesibilidad. Pese a las dificultades que plantea un edificio de esta antigüedad, han conseguido que todos los espacios sean accesibles. Además, deben cumplir toda la normativa Pepri y aspiran a ser energéticamente autosuficientes.

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